sábado, 15 de septiembre de 2012

The deep blue sea

Dir. Terence Davies
Act. Rachel Weisz, Tom Hiddleston, Simon Rusell Beale
Reino Unido, 2011














Abismo de pasión... inglesa
Puesta en pantalla de la obra de teatro de otro Terence,  Rattigan, se trata de una obra trágica sobre el amor con ribetes de drama victoriano, que aborda el corazón femenino como sólo un homosexual puede hacerlo, es decir, con gran sensibilidad, cierta rebeldía social y un punto almibarado. Y el director ha buscado una puesta en escena clasicista que en algunos momentos traspasa la fina línea que divide precisamente lo clásico de lo rancio.

Y ello se debe a una fotografía de luz cenagosa y grano duro que en escenas nocturnas produce un desenfoque que recuerda al gaussiano de Photoshop y que hace que uno se ajuste constantemente las gafas en busca de mejorar la calidad de unas imágenes muy hermosas, particularmente el excelente plano secuencia del metro donde los refugiados de los bombardeos de la II Guerra Mundial cantan -curiosamente- el himno dublinés Molly Malone.

Una película que nosotros disfrutamos con cierto distanciamiento y ellas con mirada húmeda, absorta y entregada, cómplice de los sufrimientos de una mujer que renuncia a todo por puro corazón.
alfonso

domingo, 9 de septiembre de 2012

El río que era un hombre

Dir. Jan Zabeil
Act. Alexander Fehling

Alemania 2011













Hipnosis de barracón de feria pueblerina
Bendecida por el gran Herzog al que imita descaradamente haciéndole un pobre homenaje, ha triunfado en todos los festivales en que ha concursado, especialmente en el de Donosti del pasado año, en la sección Nuevos Directores. Cosas más raras se han visto, sin ir más lejos el León de Oro de hoy a la última parida del coreano Kim ki Duk, Pietá, que no se la traga ni un estructuralista alemán en un receso de los Juegos Paralímpicos. Y lo digo con conocimiento de causa porque alguna de ese pavo ya me he tragado.

En esta, un guiri que milita como tal en pleno delta del Okavango, Botsuana, sale de excursión con un guía autóctono, y tras pasar una primera noche con el viajero fallece. Al espectador no le extraña que muera de puro aburrimiento después de la apasionante conversación que le da el germano, que hace que la Merkel parezca unas castañuelas cuando promete quitarles las pensiones, arrancar las semillas y fusilar a los niños de  los países PIGS.

Luego el guiri deambula por el delta más perdido que un abstemio en Salou, contacta con los locales, que no se muestran muy contentos de que se haya deshecho del cadáver, intenta cazar un cocodrilo que presuntamente se ha comido al muerto y cuando nos tememos lo peor, es decir, que la película dure otra hora y media más, nos lo encontramos en el avión de vuelta a casa.

Se anuncia como hipnótica y contemplativa y yo la encuentro más lisérgica, que sería la única manera de verla con cierto aprovechamiento.
alfonso

viernes, 7 de septiembre de 2012

El amigo de mi hermana

Dir. Lynn Shelton
Act. Emily Blunt, Mark Duplass, Rosemarie Dewitt
EE.UU.  2011














Tremenda babosada
Un chico se va a una isla del estado de Washington, a pasar unos días en una cabaña desierta y se encuentra una chica que es lesbiana. Se acuesta con ella y al día siguiente llega la hermana de la susodicha...
Lo que podría ser un mediocre, aunque sugerente, argumento de peli porno, se convierte en una aburrida e interminable película, tan políticamente correcta que hace de emético infalible. Sobre todo la escena final con el macho arrepentido, buscando el consuelo en la confesión y asunción de la culpa por tener pene y esperma. Y ahí se produce entonces la pota final del 25% de la sala, el público masculino.

Santificada por la crítica bienpensante y la santísima trinidad de los festivales indies, Sundance, Tribeca y Toronto, no hay por donde cogerla. Es aburrida, no tiene ritmo, desaprovecha el espectacular paisaje del noroeste estadounidense y está rodada a base de paleolíticos planos-contraplanos, que arroja un producto final primitivo y basto.

Pero todo hay que decirlo, a ellas, a las dos, sí hay por dónde cogerlas. En el sentido castellano y mexicano del término.

Si no digo algo parecido reviento...
alfonso

sábado, 1 de septiembre de 2012

Hara Kiri, muerte de un samurai

Dir. Takashi Miike
Act. Ebizo Ichikawa, Eita, Koji Yakusho
Japón, 2011








El samurai que hacía sombrillas de papel
Segunda película que llega por estos pagos del gran Miike, ver la anterior 13 asesinos, que homenajea sin tapujos el clásico de los 60 realizado por Masaki Kobayashi, a la vez que constituye todo un canto al periodo de cine canónico japonés de Ozu  y Kurosawa.

Al igual que su predecesora, plantea un ataque frontal contra el Shogunato, en este caso de la dinastía Tokugawa a finales del siglo XVII, que vino a concluir el periodo Edo de grandes y salvajes luchas feudales, para dar paso al periodo Meiji, que supuso la apertura de Japón y su despegue como potencia colonial de Asia. Pero también apunta directamente contra el Trono del Crisantemo, vigente hoy en día con la patética dinastía monárquica de los Hito y, sobre todo contra el neofascista ilustrado de Mishima que vino a reivindicar la subcultura samurai y su código de honor, el bushido, tras la derrota nuclear.

Especialista en coreografíar peleas a espada, Miike, rinde un homenaje a su predecesor a base de una fotografía cálida y prodigiosamente iluminada, con lentísimos travelling, una cuidada puesta en escena, -admírense sobre todo los kimonos- y una música tan refinada como el resto de la película.

Pero tampoco desdeña la violencia de un samurai que tiene que elaborar sombrillas de papel de cera para sobrevivir en las penurias de la oscura era medieval japonesa, a la vez que reivindica también la educación, los libros y al campesinado. 

Ecos de otros tiempos en esta época de vuelta a un neofeudalismo digital,  tan poco propicia para la lírica.
alfonso



sábado, 25 de agosto de 2012

Headhunters

Dir. Horten Tyldum
Act. Aksel Hennie, SynOve Macody Lund, Nikolaj Coster-Waldau
Noruega, 2011

El trailer












Pan, amor y empatía
Y todo por medir 1,68 en un país nórdico y tener una novia que le saca la cabeza. Al pobre cazador de talentos (headhunter) se le amontonan las deudas para tener contenta a su espectacular pareja y, claro, tiene que darse al robo de obras de arte, entre ellas un Murch, que parodia el robo de El Grito  ocurrido en Oslo hace unos años. Y de repente entre sus presuntas víctimas se encuentra otro ejecutivo que había sido mercenario profesional, es decir soldado de la OTAN en un cuerpo especial, otro tipo de headhunter, en este caso auténtico cazador de cabezas, para redondear el juego de palabras del título.

Lo mejor de este film que imita a Hollywood es el sentido del humor en el rito de paso que tiene que asumir el protagonista para valorar el verdadero amor de su pareja y su desapego de los bienes terrenales (sic), y asumir algo de empatía hacia el prójimo. Y otros detalles -mitad cínicos, mitad descacharrantes-, que merecen la pena, los policía gordos, el caso real de los GPS Tom Tom, el policía estrella de la Brigada de Arte...

Se deja ver, es de consumo rápido, tiene fallos de producción de primerizos, el paisaje es espectacular y la música horrible y en el fondo viene a decir que sólo el amor prevalece sobre la maldad y otras mentiras piadosas.

Como que se puede uno ligar a una modelo profesional noruega midiendo 1,68.
alfonso



lunes, 20 de agosto de 2012

105 mejores primeros planos


Un extraordinario vídeo de los 105 mejores primeros planos de la historia del cine

Una reñida batalla entre Terry Malick y Wong Kar Wai... y algunos otros.

viernes, 17 de agosto de 2012

Silencio de hielo


Dir. Baran Bo Odar.
Act. Ulrich Thomsen, Wotan Wilke Nohring, Katrin Saas, Burghart Klaussner...














Las tinieblas del corazón humano
Película difícil de ver por lo áspero del tema, entre la culpa, el duelo eterno hacia los muertos y los asesinatos de niños a manos de pederastas.
Una vez dicho esto, y que roza a veces lo morboso sin llegar a ser sucia, es de justicia reconocer que ese aire nórdico y luterano empapa al espectador hasta el sombrío y sequísimo final, que no admite ninguna concesión a la galería.

Tiene un reparto muy sólido desconocido por el gran público de aquí, pero muy famoso en el norte de Europa y el director borda su segunda película y desde luego a partir de ahora recordaremos su nombre. Porque no sólo cuenta muy bien la historia con unos personajes fínísamente hilados en terrenos tan pantanosos, sino que la fotografía espléndidamente en esos tonos ocres que el Instagram, la aplicación fotográfica del momento, ha puesto de moda, y filma con gran elegancia y un sentido exquisito del plano cenital.

Ciertamente se sale de la sala con ciertas mariposas en el estómago por aquello del poder de la imagen y la narración, pero, en realidad no asistimos a algo mucho más tremendo que lo que nos cuentan diariamente en los medios.
Lo que pasa es que Baran Bo Odar hurga en la herida y pone al género humano ante su espejo más deformado.
alfonso

miércoles, 15 de agosto de 2012

El legado de Bourne

Dir. Tony&Dan Gilroy
Act. Jeremy Rener, Rachel Weisz, Edward Norton, Stacy Keach, Albert Finney...







Noticias del fin del mundo
Continuación digna de la excelente saga de Bourne, el agente amnésico, sobre todo gracias a un sólido guión y una manufactura pulcra. Las comparaciones son inevitables, claro, y se echa en falta a Matt Damon y al director, Paul Greengrass, que inventó un nuevo tempo en la filmación y sobre todo en el montaje frenético de las dos anteriores.

La pareja Rener-Weisz no funciona, no hay química entre el artificiero de En Tierra hostil y la pesada, empollona e inexpresiva Hipatia de Ágora. Edward Norton como siempre muy eficaz y el resto de secundarios un lujo con Stacy Keach y Albert Finney.

En un mundo que cambia a la velocidad que aumentan las tarjetas de memoria, la democracia y el planeta se tambalean y son las grandes corporaciones las que mandan ya abiertamente a los políticos, sobre todo los laboratorios. Son ellos los que manipulan química y genétícamente a sus agentes para que sean multitarea a cascoporro. Hasta  fatiga da seguirlos en la pantalla.

Dos horas de entretenimiento asegurado con discurso inteligente. Y con suerte -a partir de la fila 7- no sufriremos desprendimiento de retina por el montaje, como el que esto firma, sentado como siempre en la 4 pasillo.
alfonso

lunes, 13 de agosto de 2012

Prometheus

Dir. Ridley Scott
Act. Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron












Ciencia Ficción Ikea Style
Precuela de Alien, el octavo pasajero y también del mismo director de la existencialista Blade Runner, esta vez el irregular Scott opta por una versión funcional como un mueble del gran almacén sueco para, contrastrando con la puesta en escena gótica y oscura de las dos películas citadas, ofrecernos una dirección de arte liofilizada, mezclando además en la Thermomix mitos griegos, homenajes desnatados a Lawrence de Arabia, psicología freudiana de colegio de monjas, religión de pacotilla y alguna referencia tecnológica de altura, en realidad lo único que se salva de la cinta.

Porque al pobre Fassbender lo encajan de robot, a los que no sé muy bien por qué, se les dota siempre de un look gay y pedante, perdón por la redundancia, y a Charlize Therón me la visten de empresaria voraz, puntito ninfómana y ligera de cascos; por no hablar del resto de personajes, es un decir: el capitán negro, machote y mazas que se cepilla a la antedicha, dos ingenieros idiotas -volvemos a las redundancias-, y una antropóloga que duda entre hacerse del Opus o enrolarse en los Marines de Cristo Rey.

Pero para fenómeno, el alien, con un maquillaje que oscila entre la muñeca chochona de las tómbolas de  nuestras fiestas patrias veraniegas y Chucky el muñeco diabólico.

Patética.
alfonso


jueves, 26 de julio de 2012

Margaret

Dir. Kenneth Lonergan
Act. Anna Paquin, J. Smith-Cameron, Mark Ruffalo, Matt Damon...















Un prestidigitador chino
De esos que mantenían decenas de platillos bailando sobre sus palitos, el director, autor de la magnífica Cuenta conmigo, hace hablar a más de cincuenta personajes para componer el fresco de una muchacha adolescente en plena tormenta hormonal que empieza a fajarse con la vida.

Una pequeña obra maestra que ha tenido que luchar con su propio guión, dos años-trescientas páginas, tres montajes, de tres horas, dos horas y media, -el que se puede ver-, y el de la productora, hora y media, finalmente descartado; con un estreno tardío y en pocas salas y con la mirada de soslayo de público y alguna crítica que la ha tildado de "sólo apta para un espectador prácticamente desaparecido". Soberbias interpretaciones, un montaje algo atarantado por aquello de los cortes de metraje, tiene dos padrinos de lujo, Sydney Pollack y Anthony Minghella en la producción no ejecutiva.

Fascinante, este espectador, ciertamente casi ya desvanecido, la recomienda encarecidamente porque tiene la solidez clásica del teatro dentro de la magia del cine en pantalla grande, para disfrutar del primer plano de la última secuencia en una pantalla de dos metros de largo por cuatro de ancho. Y aseguro que merece la pena.
alfonso

miércoles, 25 de julio de 2012

Batman y Romney, caballeros oscuros


Dir: Christopher Nolan
Act. Christian Bale, Tom Hardy, Anne Hathaway, Gary Oldman













Si no fuera trágico, sería grotesco
...

domingo, 22 de julio de 2012

El irlandés

Dir. John Michael McDonagh
Act. Brendan Gleeson, Don Cheadle, Mark Strong...















Cine de verano
No sólo porque es refugio de la canícula y tiene buen aire acondicionado -¡ay! aquellas sesiones dobles en los cines de barrio-, sino porque además se estrenan películas que en otra estación no hubieran tenido cabida en las pantallas.

En este caso una astracanada irlandesa con todos los tópicos, en que se echa a faltar los buenos, por ejemplo en lo que se refiere a la música. Los demás, los borrachos, el IRA, lo políticamente incorrecto, los pubs de moqueta imposible, incluso el paisaje de Galway en el oeste de la isla... sosos, manidos y con poca gracia. Tiran de la fama de Brendan Gleeson en la magnífica Escondidos en Brujas, dirigida, mejor, por el hermano del director de ésta, pero aquí se limita a representarse a sí mismo.

Se agradece al menos que no salga ningún cura, ahora que pasan horas bajas por su afición por los niños, sobre todo de orfanato y desvalidos, incluso en la verde y muy católica Irlanda.

Y eso sí, siguen dando caña a los ingleses y devolviendo las bromas que sobre ellos hacen los yankis.
Y no hay más.
alfonso


sábado, 14 de julio de 2012

Siempre feliz

Dir. Anne Switsky
Act. Agnes Kittesen, Joaquin Rafaelsen, Maibrit Saerens...















Vikingos desnatados
Levísima crítica a la sociedad luterana noruega, que muestra por fuera esa cara de eterna felicidad que da procaz título a la película, mientras por dentro se esconden los conflictos inherentes a los seres humanos. 

La directora tira de algunos de los postulados del movimiento Dogma liderado por Von Triers y copia parte de la interpretación de la islandesa Björk en Bailando en la oscuridad para hacer una película que se vería con agrado en televisión en medio de las brumas de la siesta.

Uno se pregunta en Noruega al igual que en Japón, dónde quedó esa ferocidad antigua de vikingos o de samurais que tanto primitivo salvajismo demostraron hace 2000 años unos o apenas 50 otros. Tiene que ser alguna enzima del pescado que se comen a borbotones lo que les convierte en inertes diáconos de iglesuela, en cantarines performers de karaoke. 
O calvos o con tres pelucas...
alfonso

sábado, 7 de julio de 2012

Viejos Tiempos

Dir. Ricardo Moya
Act. Ariadna Gil, José Luis García Pérez, Enma Suárez
de Harold Pinter
Sala pequeña de El Español













Recuerdos de cosas que nunca han pasado...
Preludio a Traición que vi en esta misma sala no hace mucho, nunca un texto tan aparentemente minimalista encierra tantas posibles interpretaciones, incluso ninguna. Para ello el gran Pinter se vale de silencios, frases como cargas de profundidad en su aparente futilidad, ensoñaciones y, a mi entender, fantasmas de sí mismo que le servirían para pergeñar su traición, es decir, levantarse a la mujer de su editor.

Una buena traducción que trasluce el inglés en la impostación y en ciertos pasajes, una pobre puesta en escena, con una moqueta de esas que dan grima, una dirección pausada y una buena actuación sobre todo de Ariadna, la nuca más sensual de Europa, los silencios y sobre todo la forma de escuchar más sugerentes de la tribu teatrera.

No hay nada mejor que exorcizar los demonios y hacer hablar los fantasmas que nos habitan a través de la escritura. Si además eres dramaturgo y oyes decir tus textos a buenos actores -una experiencia trascendente, que yo sólo he experimentado una vez con el guión de un documental-, te tienes que creer que eres inmune a los avatares humanos. Si además, te dan el Nobel...
alfonso

sábado, 23 de junio de 2012

Cinco días sin Nora

Dir. Mariana Chenillo
Act. Fernando Luján, Cecilia Suárez, Ari Brickman














5 días sin Nora, 5 horas con Mario
Un película mexicana que habla de muertos, de sus muertitos, a priori tiene siempre interés. Si además, la difunta es una mujer dominante, judía, chalada y suicida los alicientes se incrementan. Y sin duda la obra de Delibes, aquella que escandalizó al tardofranquismo y no me refiero al actual, sino al de finales de los sesenta, también planeó sobre el guión.

A priori, porque luego se trata de una anécdota familiar, estirada, sin profundizar en los personajes, desvaída, que sufre una dirección novel, ortopédica e indolente aunque pulcra; vamos, como de recién egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica de México.

En su descargo y atendiendo a su bisoñez puede ponerse en el haber una eficaz dirección de actores, una cuidada puesta en escena y algunos golpes de humor pequeñoburgués.
Como cuando el divorciado, ya viudo, va al cementerio y pregunta por una tumba para su ex esposa. La recepcionista pregunta a su vez:
-¿Falleció?
-No, la vamos a enterrar viva.
Me suena, me suena.
alfonso

viernes, 15 de junio de 2012

Moonrise Kingdom

Dir. Wes Anderson
Act. Jared Gilman, Kara Hayward y el resto de la tropa: Bruce Willis, Edward Norton, Frances McDormand, Bill Murray, Tilda Swinton, Harvey Keitel












La edad de la (semi) inocencia
Todo un derroche de creatividad, sentido del humor, sensibilidad y genio en un proyecto personal del inclasificable Wes Anderson con su impagable troupe de amiguetes, ver casting, para contar la historia de dos niños que se enamoran y se fugan, ella de casa, él de un campamento de scouts, pero sobre todo de los desnortados adultos que los ningunean.

Parece difícil acertar con todo: el montaje, la fotografía y el color, las localizaciones, la complicidad de los actores, la música, la puesta en escena recreando un universo particular, los títulos de crédito -por primera vez no soy el único bobo que se queda a leerlos hasta el final-, y por supuesto, el guión y la historia.

Se pasa un buenísimo rato boquiabierto, te ríes y disfrutas con esa edad de los doce años, tierra de nadie, no del todo adolescentes, no del todo niños, en que además los protagonistas ejecutan una de las bellas artes: la huida.
Id a verla. Mejor con niños. De nada.
alfonso

sábado, 9 de junio de 2012

Sueño y silencio


Dir. Jaime Rosales
Act. Yolanda Galocha, Oriol Roselló, Miquel Barceló













El áspero y sinuoso camino de la pretenciosidad
Una fotografía con grano en un blanco y negro sucio y deslavado. Un elenco de actores no profesionales que se interpretan a sí mismos. Una banda sonora sin música y con ese característico mal sonido de las películas españolas. Una acción mínima que discurre a veces fuera de plano. Una historia de pérdida de una hija que, sin embargo, transita al borde del autismo emocional. Un par de planos en color sin venir a cuento. Y un final cogido por los pelos de carácter mágico.

Adobado, además, por un cameo fuera de lugar de Miquel Barceló, ese decorador de interiores más que pintor, que hizo el gotelé más caro de la historia en Naciones Unidas y trabajó de yesaire meapilas en la catedral de Palma y  cuyo único mérito consiste en haberles robado sus diseños a los dogones sin acabar en la olla.

Y sin embargo tiene vida dentro. Al igual que en La soledad, el rectángulo mágico de la pantalla y el poder de la palabra susurrada e impostada, más un don especial de Rosales como narrador de historias, hace que al borde del abismo, al borde del ridículo y la pedantería, la historia funcione, las cejas se enarquen y algo vibre dentro del espectador en algunas escenas.
O sea, como la vida misma.
alfonso

sábado, 12 de mayo de 2012

This must be the place

Dir. Paolo Sorrentino
Act. Sean Penn, Frances McDormann, David Byrne, Henry Dean Stanton












Un Peter Punk... gótico
Una  extravagante película sobre Robert Smith, líder de The Cure, con música y cameo incluido -y qué cameo- de David Byrne, líder a su vez de Talking Heads de donde arranca el título, This must be the place, libremente traducido por Un lugar donde quedarse.

Narra las andanzas del susodicho Smith en busca de sí mismo y como rito de paso de niño eterno a adulto buscando al torturador nazi de su padre al que no ve desde hacía 30 años y, en efecto, es una road movie todo lo enloquecida que parece. Pero bien inspirada en David Lynch, y París Texas, ojo también al cameo de Harry Dean Staton, tiñe de fuerza expresiva la magia de sus poderosas imágenes, gracias a un excelente montaje y fotografía, aunque la cámara a veces se pase con los travellings y sobre todo con el uso de la grúa.

Maravilloso el plano secuencia de la actuación de David Byrne pero para genial la actuación de Sean Penn, muy bien arropado por la chispeante Frances McDormand.

A pesar de la extravagancia general nadie debería perderse esta película, aunque quizá no guste o aburra a gran parte de la audiencia, por su audacia formal, su radical propuesta y el finísimo sentido del humor.

This must be the place, fue lo que yo exclamé cuando me tiré un año en Oaxaca hasta advertir que la única patria es la infancia. Y el Martini seco.

alfonso

lunes, 30 de abril de 2012

Kiseki (Milagro)

Dir. Horokazu Kore Eda
Act.  Koki y Ohshiro Meda, Nene Otshuka, Kirin Kiki














La magia del tren eléctrico
Como le dijo un campesino centroamericano a Eduardo Galeano, "Al final todos los intelectuales se hamburguesan" (sic). Del Kore Eda de la obra maestra Nadie sabe con la desolación de los niños abandonados, o la no menos apabullante Still Walking, todo un universo de pérdida y reencuentro familiar, a este leve ejercicio sobre la felicidad de los niños, media todo un abismo.

Probablemente el abismo de tener dos hijos de esa edad maravillosa en torno a los ocho años y asistir fascinado a su crecimiento.

Sigue, no obstante, situando la cámara a la altura de los ojos de los pirracas, no saca a un sólo adulto en primer plano, venera a los mayores, recrea universos de Ozu que creíamos perdidos y nos regala una escena emocionante incluso para el propio Godzilla, -servidor-, cuando los niños piden que se cumplan los deseos que harán posibles el milagro que se produce cuando se cruzan dos shinkansen, los trenes bala japoneses.

Como en Air Doll a veces le puede el lado blandito, por ejemplo en la música acaramelada y en la reiteración de algunas escenas del cole algo cursilonas.

Es decir, más Scalextric que tren eléctrico. Y dónde va a parar la magia de uno y otro, cuando un domingo de lluvia nos dejaban sacarlo del altillo y montar las vías, apenas un óvalo que hoy movería a risa a cualquier chavalito playstation.
alfonso

sábado, 28 de abril de 2012

Martha Marcy May Marlene

Dir. Sean Durkin
Act. Elisabeth Olsen, John Hawkes, Sarah Paulson














Desprogramando a MMMM
Una desasosegante y verosímil película sobre las sectas, con siniestros ecos de Charles Manson debidos en gran parte a la poderosa interpretación del siempre inquietante John Hawkes, La tormenta perfecta, y sobre todo Winter's bone. Primera película del director, que comienza multipremiado en Cannes y Sundance, aunque quizá debido a la falta de medios, presenta un negativo subexpuesto y una banda sonora apenas inteligible.

Eso sí, maneja impecablemente el tempo, los planos medios fijos o con lentísimos movimientos de cámara y se convierte en un maestro del flash back, con un guión sólido como una roca, que se adivina muy trabajado.

Como objetivo de la secta, de todas ellas, ya sea el Opus, los Evangelistas, el Vaticano, Traperos de Emaús, Sivananda, Jodorosky, el Partido Humanista o los taraditos de UCE, el IESE...  se encuentran los mismos mimbres de siempre, el control de las personas emocionalmente inestables procedentes de familias desestructuradas, la falta de cariño y una cierta tendencia a la violencia y a la paranoia.

Y por supuesto, aprovecharse del trabajo ajeno y conseguir esclavas sexuales. Es decir, al final a todos los gurús les da por lo mismo, la pasta y el sexo.
alfonso