jueves, 11 de febrero de 2016

Winter's tale

Shakespeare un espectáculo total
Dir. Declan Donellan
Compañía Cheek by Jowl
Act. Orlando James, Joseph Black, Joy Richardson...


Teatro María Guerrero, "Una mirada al mundo"



Los humanos somos para los dioses como las moscas para los niños juguetones: nos matan para su recreo
W.S






Shakespeare, un espectáculo total
Hace 405 años, cuando se estrenó en el famoso Globe Theatre, fue un éxito clamoroso. Lo tenía todo, tragedia, comedia, humor, amores y celos, enredo pastoril, pícaros, música... Y lo más importante, el ser humano se imponía al fatum de los dioses, conseguía equilibrio y redención.

Vuelve a Madrid, como cada año, la pareja más aclamada del teatro mundial, Declan Donellan y Nick Ormerod, director y escenógrafo, a traernos su último montaje, tan brillante como el resto de sus obras con cualquier compañía con la que se alíen, ya sea la San Petesburgo, The Barbican, Piccolo Teatro di Milano, para montar obras del teatro isabelino, sobre todo de El Bardo o sus coetáneos como John Ford.

En efecto el montaje, un poco previsible para sus adeptos, recuerda Lástima que sea una puta, quizá su obra maestra, con un sentido de la iluminación que vertebra una minimalista puesta en escena, una actuación impecable, llena de técnica y fuerza, un vestuario que huye de los ropones como de la peste, música en directo, sentido del humor a raudales, tragedia y comedia, con un apabullante final de sutilísimo crescendo.

Vuelve a triunfar en candilejas como hace cuatrocientos años, brindando quizá el mejor espectáculo que pueda verse en un teatro: un texto shakesperiano dicho en un inglés magnífico, un tanto demasiado podado de la construcción original del autor, talento a raudales, dos horas y media de pura emoción y diversión. ¿Quién da más?

Hasta el ministro de Educación e Incultura, presente en la sala, hacía como que no necesitaba leer los sobretítulos y se reía... cuando no tocaba.
alfonso

viernes, 5 de febrero de 2016

Carol

Carol, lesbianas de papel couché
Dir. Todd Haynes
Act. Cate Blanchett, Rooney Mara,  Sarah Paulson...



EE.UU, UK, 2015, 118 minutos















La Highsmith revolviéndose en la tumba
La autora de la novela original era cualquier cosa menos un alfeñique intelectual. Se asomaba al interior de las personas y de sus instintos más profundos -y perversos- sin que le temblara el pulso y, aunando la mirada maléfica con sus gatos, contaba unas historias y alumbraba unos personajes, como Ripley, que te helaban la lectura.

Ahora estará revolviéndose en su tumba por culpa de esta película meliflua como sólo Douglas Sirk sabía ser, un melodrama sobre lesbianas de papel couché de los años 50. El director ya había sondeado el tema en Lejos del cielo, con una historia parecida, en una época parecida, sólo que iluminada en homenaje a Edward Hopper y que homenajeaba a su vez al mismo rey de la plastilina de Sólo el cielo lo sabe, con amores entre una señorita rica y su jardinero de color (negro).

Aquí hay profusión de escenas desmayadas, lánguidas, inertes y astragantes. Con encuadres rebuscados y pesados travellings laterales. Con una fotografía digital cuyo grano no va nada con la época. Con personajes acartonados y música de sala de espera de dentista gay. Con sexo liofilizado, de espuma controlada, ni poca ni mucha para su colada.

O sea que los 118 minutos se hacen largos, ahora que ya sabemos que las historias de lesbianas desnatadas pueden triunfar en Hollywood, aburriendo a las ovejas y sacando de sus casillas a Patricia y sus demonios.
alfonso

viernes, 29 de enero de 2016

Spotlight

Todos los hombres del Papa
Dir. y guión TomMcCarthy
Act. Michael Keaton, Mark Ruffalo, Liev Schreiber, Rachel McAdams...


Estados Unidos, 2015, 128 minutos










Todos los hombres... del Papa
Irlanda está casi a la misma latitud que Boston y durante la hambruna de la patata miles de irlandeses se establecieron allí. Luego los curas acudieron a servirse de su parroquia, aprovechando como en la tierra madre su condición de participantes en la guerra contra el inglés, que les daba derecho al botín de guerra. Allí fueron destinados muchos pederastas irlandeses para cubrir sus fechorías, incluidas las monjas de la Magdalena. 

No son los curas manzanas podridas. Es la iglesia católica la que cree que tiene derecho incluso de pernada, por sus múltiples cruzadas, contra los ingleses, contra los rojos, contra cualquiera que amenace su poder. Mantienen lejos a las mujeres, del oficio, la jerarquía y las rectorales. Eso sería normalizar su reino, su especie.

La película recuerda a las legendarias de Todos los hombres del Presidente, claro y Detrás de la noticia, con esa épica escena de Michael Keaton y Glen Close peleando por parar la rotativa. ¡Qué tiempos aquellos! Magnífico guión y actores. Lástima que hayan querido huir del sentimentalismo y les haya quedado una película fría como las manos de un pederasta, la sonrisa de una serpiente.

Tras el polaco y el nazi, ahora han puesto un "cura colega" con acento porteño al frente de la parroquia para no perder clientela. Siguen siendo los mismos canallas.
alfonso

sábado, 23 de enero de 2016

Lo mejor (visto) del 2015

Ni pena, ni gloria, sino todo lo contrario



 Mejor película: MacBeth











Mejor director: Alejandro González Iñárritu por Birdman












Mejor actor: Brendan Gleeson y Michael Fassbender ex aequo por Calvary y MacBeth











Mejor actriz: Kalieaswari Srinivasan por Dheepan


 Mejor montaje y banda sonora: Amy












Mejor guión adaptado: En el corazón del mar












 Mejor obra de teatro: La pechuga de la sardina









Bodrio del año: The martian-The murcian












La gran apuesta

La gran apuesta
Dir. Adam McKay
Act. Chritian Bale, Steve Carrel, Ryan Gosling, Brad Pitt...






EE.UU. 2015, 130 minutos













Moloch o las verdades del barquero contadas a los gringos
Hace 15 años en la misma plaza de los Cubos donde exhiben la película, un amigo bancario me hablaba de una cosa que acaba de llegar a España y tenía a todos lo que trabajaban en el sector sorprendidos: las hipotecas subprime. Se trataba de un producto hipotecario de baja calificación que se agrupaba en bonos y se vendían como rosquillas.

Luego llegó la burbuja inmobiliaria y se empezaron a conceder hipotecas casi sin que uno quisiera, cuantas más mejor, cuanto más elevadas, más alegría: para el coche del niño, la reforma de la casa, el crucero hortera, (perdón por la redundancia)... Conocí a una dominicana que limpiaba casas y tenía tres pisos con sus correspondientes hipotecas, que alquilaba a sus paisanos. El resto de la historia es conocida.

La película lo cuenta a la americana, esto es, con triunfadores que lo descubren, digamos, leyendo toda la letra pequeña y apostando en el sistema financiero de casino contra los bancos. Por supuesto se hacen millonarios y además, aquí reside el detalle, son héroes. Súper Tío Gilito. 

Entre medias dicen cosas evidentes, se cambian las trabajadoras de la limpieza dominicanas por bailarinas de striptease de Arkansas, se achacan las culpas a los malos, muy malos, y de paso apuntalan el sistema que ha hecho posible el contubernio desde que ganaron la Guerra Fría. De la infinita codicia del género humano sobre la que flota Moloch ni una palabra, ni un mal aullido.

Buenos actores, buen guión, y ruido, mucho ruido, desde el heavy hasta las voces excitadas de esos chicos tan rubios, tan blancos, tan listos... tan buenos peliculeros.
alfonso



jueves, 21 de enero de 2016

Tres hermanas (Guindalera)

Nunca llegaremos a Moscú
Compañía Guindalera

Dir. Juan Pastor
Act. Victoria Dal Vera, María Pastor, Ariana Martínez...

Anton Chéjov

Teatros del Canal












Ya nunca llegaremos a Moscú
Un gran montaje para una gran obra, aunque no sea uno de mis favoritas del gran escritor ruso en que retrata como nadie la vida de provincias en una ciudad sin nombre de Rusia. Y la retrata con esa finísima sensibilidad del médico metido a escritor que tenía un ojo prodigioso para las escenas de familia y atisbar lo que se venía encima de una sociedad esclerotizada.

Uno recuerda su juventud, a los rusos hay que leerlos siempre en la postadolescencia, cuando todavia crees en el romanticismo de las noches blancas y en la arrebatadora pulsión de los sentimientos. Se la vi a la Compañía del Festival Internacional Chejov de Moscú de la mano de los urdidores de Cheek by Jowl, Declan Donellan y Nick Ormerod y claro, el alma eslava pesa. No hay nadie como los rusos para interpretar a los rusos... y a casi todos.

Un gran montaje, digo, para una obra muy difícil, larga, -yo recortaría algunas escenas y algo del texto-, muy bien actuada en su conjunto, especialmente por las hermanas, con vistoso vestuario y algo pobre puesta en escena. Tampoco ayuda el horrible marco de los Teatros del Canal de Ubuadella Rey, sobre todo si estamos acostumbrados a la bombonera de La Guindalera, que recoge lo mejor de la utopía chejoviana.

Hoy que muchos vuelven al campo, por devoción u obligación, conviene no olvidar el tedio cansino de una sociedad rural, capaz de sepultar los sentimientos que laten incluso en los ardorosos corazones de las hijas de la Gran Madre Rusia. 
alfonso

sábado, 2 de enero de 2016

steve jobs

La madre de todos los capitalismos hipsters
Dir. Danny Boyle
Act. Michael Fassbender, Kate Winslett
Guión: Aaron Sorkin


EE.UU, 2015, 122 minutos





La madre de todos los capitalismos hipsters
Juntar el ego de Steve Jobs, el de Danny Boyle, Trainspotting, Slum Dog Millionaire..., y Aaron Sorkin, Algunos hombres buenos, The social network, El ala Oeste..., es un disparate. El primero era un genio, el segundo un cretino y el tercero es un dramaturgo frustrado que añora el teatro y hace cine.

Por eso todo suena a falso en esta película, sin embargo interesante. Porque manipulan a los personajes como si fueran marionetas, cuando eso solo lo hacía Jobs. Al brillante ingeniero Worziak le hacen llamar "binario" a su jefe cuando claramente quiere decir  "cabronazo". O porque Boyle tiene que mostrar su genio por encima del guionista y le mete una sobredosis de speed a todo el metraje. 

Porque hacen sobreactuar a dos grandes intérpretes como Fassbender y Winslet. Porque el guionista busca añadir grandeza shakesperiana a las escenas sin conseguirlo y además el director las banaliza.

La traducción, que se pelea bien con el torrente desbocado de palabras, jamás debería haber traducido cool por "molón". Algún hipster, adorador devoto de Jobs, perdón por la redundancia, debe estar buscando al autor para colgarle de los pulgares.

Jobs era tan arrogante que intentó curarse el cáncer de páncreas con manzanas y dieta vegana. Pero eso sí, ahora cualquier paleto del último rincón del Poniente almeriense puede lucir al desgaire y con orgullo un iPhone. Eso es la magia del capitalismo. Te explota, pero te quedas contento.

Y además pones la vaselina... y los 800 euros.
alfonso

sábado, 26 de diciembre de 2015

Macbeth

Corazón tan negro
Dir. Justin Kurzel
Act. Michael Fassbender, Marion Cotillard, Sean Harris...



UK, Francia, EE.UU, 2015, 113 minutos


El tráiler









Corazón tan negro
Una de las más potentes puestas en escena de la mayor tragedia de El Bardo, que ya siempre figurará al lado de la de Orson Wells y Akira Kurosawa, superior sin duda a la de Polanski. Fassbender compone un escocés aterrador y se come a la pobre Cotillard que no acierta con su venenoso personaje ni aunque se pinte la mirada de verde cicuta.

El director australiano ha apostado por la fuerza, que sin duda emerge del apabullante paisaje de los acantilados del norte de la isla de Skye y de las tierras altas de Inverness, con una banda sonora, -no sólo música-, inmisericorde, unas batallas perfectas con una cámara súper rápida muy contenida, y por el verso y el fortísimo, casi ininteligible, acento escocés.

Desde el avance del bosque de Birnam a las brujas todo destila fuerza e imaginación para innovar sin pisar el tenebroso paisaje de ruido y furia que enmarca la delineación de las pasiones modernas, en este caso la ambición y la codicia, a las que asistimos estos días representada por unos enanos patéticos vestidos de bufones.

Imborrable la cara de Fassbender cuando las brujas le anticipan su negro destino, que gira en esta versión más que en otras, sobre la maldición de no tener descendencia. Quinientos años más tarde se ha convertido en la mejor apuesta.
alfonso

viernes, 25 de diciembre de 2015

Un paseo por el bosque

El camino de Santiago laico
Dir. Ken Kwapis
Act. Robert Redford, Nick Nolte...


EE.UU, 2015, 104 minutos

















El Camino de Santiago laico
Adaptación chata, aburrida y sin gracia del divertido libro de Bill Bryson, último capricho de Robert Redford como productor y estrella botoxmizada en plena decadencia, con una pésima educación sobre cómo envejecer con dignidad. Todo en él parece a punto de desplomarse, la cirugía, el botox, el pelo teñido, la dentadura falsa, las lentillas de los ojos azules, la faja con que se sujeta la barriga. Al Nolte le da igual que le rebose por las costuras la vida de rosas, drogas y alcohol que ha llevado, gordo, rojo, hinchado y con la voz partida. 

La película desperdicia todo: el libro, los maravillosos paisajes, el naturalismo del autor y su amor por la naturaleza, la galería de personajes... y los autores del guión, un par de plumillas al servicio del dueño absoluto de la factoría Sundance, les tendrían que reciclar urgentemente... en guardabosques. Es plano, tonto y tedioso.
Camino de los Apalaches

El  Appalachian Trail, el Camino de los Apalaches, de Atlanta a Maine, de más de 3000 kilómetros, hace que el Camino de Santiago parezca un paseo dominguero por el Retiro y además se puede prescindir del increíble número de cretinos que pueblan el sendero más transitado del Norte de la península, el Camino Francés. La palma se la lleva un alto ejecutivo de marketing del Real Madrid, retirado en un albergue para peregrinos al que habría que colgar de su propio cíngulo. 

Lo hice hace varios años a cuenta de una página web del Ministerio de Cultura: en coche, claro, y como les decía a los peregrinos cuando les veía más exhaustos: vosotros pagáis por hacerlo. A mí me pagan.
alfonso 

viernes, 18 de diciembre de 2015

45 años

Dir. Andrew Haig
Act. Charlotte Rampling y Tom Courtenay


UK 2015, 93 minutos

















Un minuto para cometerlo y toda la vida para pagarlo
No se sabe qué es más increíble, si la historia de los 45 años de feliz matrimonio o la estupidez del marido de compartir con su esposa la historia de otra mujer previa a la boda. Además, la poderosa metáfora consiste en que aparece el cadáver exquisitamente congelado en un glaciar suizo de la que estaba destinada a ser su primera esposa, para más señas embarazada.

La historia se sostiene en dos de los mejores actores ingleses vivos, protagonistas de dos películas memorables, Tom Courtenay La soledad del corredor de fondo y Charlotte Rampling Portero de noche, aunque la segunda haya envejecido peor que la primera.

La película se indigesta con esos cielos ingleses tan blancuzcos como sus nativos, con una fotografía chapucera, con el ya clásico rictus invulnerable de la Rampling, con esos vestidos de terciopelo de las fiestas inglesas catetas comprados en Mark & Spencer... y mejora con el trabajo de él, sólido como una roca en su papel de obrero británico aburguesado.

La escena final, con el anodino discurso del marido en la fiesta de aniversario y la gélida y venenosa mirada de ella, recuerda la imperiosa necesidad de guardar siempre esa clase de secretos y nunca, nunca, nunca... hablar a la actual de tus ex. Ni mal siquiera. Believe me, sé de lo que hablo.
alfonso

viernes, 4 de diciembre de 2015

En el corazón del mar

Del Essex al Pequod
Dir. Ron Howard
Act. Chris Hemworth, Benjamin Walker, Brendan Gleeson, Jordi Mollá...

EE.UU-España, 2015


El tráiler


























Del Essex al Pequod
La historia verídica en que está basada la novela moderna por excelencia de América, Moby Dick. Cuenta el abordaje y hundimiento de un barco ballenero por un cachalote gigante blanco y la terrible historia de canibalismo que aconteció entre los náufragos y que Melville prefirió soslayar en su libro.

Recoge la fascinación del ser humano por el monstruo que llevamos dentro, en lo más profundo de nuestra delgada capa de civilización, valga la paradoja, y se enfrenta a dos libros magníficos, el ya mencionado y el de Nathaniel Philbrick del mismo título que la película. Y para los amantes del mar y de las ballenas recomendaría Leviatán de Phillip Hoare, donde recoge con todo lujo de detalles la redacción de la obra y vida de Melville, el ambiente de Nantucket, al sudeste de Boston, la vida e historia de la ballena.

La película constituye un auténtico placer en todos los sentidos: ambientación, banda sonora, actuación, -siempre que aparece Brendan Gleeson eso está garantizado-, y por supuesto el barco. Además respeta la atmósfera y el espíritu aventurero fin de siécle con unos efectos especiales moderados y en su justo lugar.

Quien se ha visto reflejado, como el protagonista y el que esto escribe, en el ojo de la ballena no lo olvida jamás. Y el que se ha bañado en alta mar y tiene una pizca de imaginación, mira un momento hacia el abismo sobre el que flota y se estremece. De placer y de miedo a la vez.
alfonso

sábado, 28 de noviembre de 2015

The assassin

Crujir de seda, historia vacía
Dir. Hou Hsiao-Hsien
Act. Shu Qi, Chang Chen, Zhou Yun...


Taiwan, 2015, 105 minutos

















Crujir de seda, historia vacía
Un auténtico espectáculo que merecería una mejor historia, o una medianamente inteligible, al menos para el público occidental.

China siglo IX, el emperador Tan ha tenido que destinar ejércitos y gobernadores a las provincias limítrofes para frenar las incursiones de los bárbaros, pero los señores feudales, conscientes de su poder, se rebelan contra el centralismo. Una princesa de la secta de los Asesinos, que dirige una monja princesa, se encarga de eliminarlos hasta que tropieza con su propia historia y su antiguo prometido.

Hasta aquí lo que se entiende y las similitudes con la historia reciente de este país. El resto,      -personajes que aparecen de pronto sin venir a colación, historias colaterales que pasan veladamente, epigramáticos nombres chinos...- te sumergen en el estupor o el vacío.

Magnífica fotografía, exteriores e interiores, sedas demasiados nuevas que arrojan frufrus algo grimosos, texturas que se adivinan entre el humo de los hogares, mucho rojo, poco wuxia pero realista, sin piruetas por los árboles y los tejados, y una preciosa protagonista. 

Entre algunos ronquidos y muchos espectadores abandonando la sala se disfruta de los travelling laterales, del preciosismo y del lejano exotismo  de Oriente. Pero como dice mi acompañante, está encriptada.
alfonso

jueves, 19 de noviembre de 2015

Sicario

Benicio y poco más
Dir. Denis Villeneuve
Act. Emily Blunt, Josh Brolin, Benicio Del Toro...


EE.UU., 2015, 121 minutos

















Benicio y poco más
Efectivamente uno es seguidor de Benicio del Toro, el mejor Che del cine, la mirada más lánguida y peligrosa del cine americano, en su doble vertiente gringa y latina, pues no reniega de su castellano con acento viperino y su origen puertoriqueño.

Aquí lo mejor son las escenas de Ciudad Juárez, la Bestia, el pozo de horror de miles de mujeres asesinadas por el hecho de serlo y miles de hombres por el hecho de no serlo, apenas mulas para el narco. Nada les ha hecho el Imperio, ni el español verdaderamente aterrorizado por su capacidad de crueldad precolombina, ni el de los Estados Unidos, que no más pone el ansia por meterse por cualquier orificio de su cuerpo la sustancia, qué sustancia no importa.

Al final, oda a los servicios especiales de la CIA recién llegados de Afganistán, unas pinceladas de romanticismo pestilente por la pérdida de la familia del protagonista y unas magníficas imágenes de Juárez, el espejo invertido de que no se puede tratar a la gente como basura sin que se convierta en eso mismo, verdadera arma letal, ya sea en París o México, aunque al final sirva para que suban las acciones de las multinacionales de las armas.
alfonso


sábado, 7 de noviembre de 2015

Dheepan

De un conflicto al otro
Dir. Jacques Audiard
Act. Antonythasan Jesuthasan, Kalieaswari Srinivasan, Claudine Vinasithamby


Francia, 2015, 109 minutos

Palma de Oro en Cannes














De su conflicto al nuestro
Ya nadie sabe de guerras ni entiende los conflictos, y en algunos casos ni se sabe por dónde cae el país, puritita carne de globalización. El conflicto de Sri Lanka fue brutal, ajeno a la mirada de Occidente, no de India, y puso de manifiesto que los budistas no son peluches, sino tan asesinos y genocidas como cualquiera. Por cierto los Tigres Tamiles, representantes del dravidiano pueblo Tamil, -los que sueñan con elefantes-, subyugado por la mayoría cingalesa de la isla, tampoco eran precisamente Blancanieves.

En un interregno del conflicto un combatiente tamil se busca una familia falsa para pedir refugio en Europa, Francia, donde ni el idioma ni la cultura le suenan de algo, dada la herencia colonial inglesa en el antiguo Ceylán. Y de su guerra aterriza en otra, la de los banlieue parisinos, tomados por las mafias de todo tipo de inmigrantes. El protagonista, por cierto escritor y político refugiado tamil en la vida real, va encontrando su lugar en ese mundo, en esa familia falsa, hasta que la violencia propicia un desenlace que acaba en Inglaterra.

Muy bien filmada con fotografía tenebrista y cámara omnipresente en primer plano, tiene ese toque Audiard de sordidez y sinceridad, de realidad y comprensión del otro, de violencia social y conflicto étnico, alejado del buenismo Podemista apto sólo para el periodismo trucho televisivo del Évole y su alegre y falsaria muchachada.

Maravilloso trabajo de Kalieaswari Srinivasan, la joven esposa. Imprescindible
alfonso


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Truman

Un campo minado... de bombas trampa
 Dir. Cesc Gay
Act. Javier Cámara, Ricardo Darín,  y el cameo de José Luis Gómez


España-Argentina, 2015, 108 minutos
Un campo minado... de bombas trampa
Con tanta escena lacrimógena se olvidaron de la historia. Con tanto morbo pegajoso, más babeante que el perro protagonista, harán llorar a los octogenarios que poblaban la sala en esta ridícula fiesta del cine, en la que entregas tus datos por tres euros de descuento y te gastas seis en las palomitas y la Coca Cola king size, pero aburren a los sesentones en ciernes, acostumbrados a historias de despedidas eutanásicas y definitivas  menos charcuteras.

Se trata de una acumulación -contada con mucho oficio-, de escenas delirantes donde se lleva la palma la de la elección por el muerto in pectore de la urna crematoria, aunque tampoco desmerece la del médico; la del hijo que sabe que su padre va a poner fin a sus días pero calla; la de la petición de perdón al que le pusiste los cuernos y los lleva con resignación cristiana, la del consejo del veterinario para que el perro pase el duelo de la pérdida... 

Me quedo con la de José Luis Gómez y la de las lesbianas adoptantes de ruso neurasténico porque tienen un poco de gracia y algo de mala baba.

No me puedo imaginar el producto final sin el concurso de estos dos actores.

Y al cada día más mercenario Cesc Gay le recordaría que no hay mayor emoción que no experimentar ninguna.

Y si te sorprende, a traición, a mansalva, un sentimiento que no puedas capear, como por ejemplo el primer verso de Hello de Adele y te golpea en el agujero que tienes por alma hay que tener a mano un antídoto directo, un alcohol sincero y expeditivo como el tequila con el que cauterizar los síntomas y librarse de ellos como de la vida: en minutos y a gollete.
alfonso

domingo, 25 de octubre de 2015

Amama

La tradición es una maldición
Dir. Asier Altuna
Act. Iraia Elias, Kandido Uranga, Klara Badiola...


Euskal Herria, 2015, 103 minutos

















La tradición es una maldición
Así lo cantaba hace 30 años el solista pamplonica de La polla récords levantando ampollas en su propio auditorio, algunos recién  bajados en alpargatas del caserío.

Se trata de una fábula peneuvista sobre una familia dueña por generaciones de un -maravilloso- caserío y sus hijos que quieren vivir su vida, trufada de tópicos y milenarismo vasco a degüello.

Algunas escenas te ponen rojo hasta la orejas: los llamados al neolítico, la muerte de la matriarca en una cueva tras convocar a todos los vástagos, la performance -irritzi incluido- con la amama de cuerpo presente; las cuerdas que sostienen simbólicamente a los hijos, el fusilamiento del perro del caserío por viejo, el flequillo que le llega casi hasta el rímel petrolero de la rebelde sin causa, el papel callado de la ama, el malhumor cazurro del aita, la ausencia total de sentido del humor...

Ganaría muchos enteros si fuera muda, a pesar de la belleza del euskera original, con una música muy bien introducida en el paisaje y una fotografía efectiva, pero solo falta Sabino Arana bailando un aurrezku a dos con Xabier Arzalluz.

Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.

Así lo cantaba Gabriel Aresti en tiempos de la dictadura, el mayor poeta de la tierra con permiso de Kirmen Uribe, y así lo haremos... aunque alquilado y solo sea para que se no se lleven el patxaran.
alfonso

domingo, 18 de octubre de 2015

La señorita Elsa

Herméticamente abierto
Dir. José Luis Saiz
Act. Ángela Boix
Versión: Lola Blasco

Sala Sexto Derecha

Sobre un libro de Arthur Schnitzler











Herméticamente abierto
Arthur Schnitzler fue un escritor y dramaturgo vienés, judío por supuesto, que causó grandes dosis de escándalo hasta que los nazis honraron su obra quemándola junto con la de su amigo Freud y muchos otros. Autor de la maravillosa Eyes wide shut, (Con los ojos herméticamente abiertos, la traducción es mía) llevada al cine por el genial Stanley Kubrick, es precursor y maestro del monólogo interior y puso en cuestión las convenciones burguesas sobre amor y matrimonio, además de otras instituciones no menos letales como el ejército y la monarquía.

En una época en que el sexo, recién descubierto como materia de estudio, lo impregnaba todo, desde la histeria a la pintura de Gustav Klimt, era perfectamente pertinente aprovechar la oportunidad para echar algo de vitriolo sobre las costumbres burguesas de entreguerras (en realidad un periodo del que no hemos salido) y los finos y decadentes vicios de los caballeros austro húngaros.

Por ahí boga el texto, yo creo que mal adaptado al teatro y regularmente dirigido pese al esfuerzo de la actriz única, que se machaca en el teatro del vermú, a las 12.30 del domingo, en un piso de la Ronda de Toledo, donde se filtran las conversaciones del castizo vecindario y llega el fragor del tráfico capitalino, con una puesta en escena e iluminación errática, por decirlo de manera suave.

Uno que es ya antiguo, reitera que el teatro tiene dos escenarios, las salas ad hoc y la calle. El resto es miseria de estos tiempos aciagos en que hay que luchar por lo evidente. (Bertold Brech)
alfonso

viernes, 16 de octubre de 2015

The martian

AgitProp a la americana
Dir. Ridley Scott
Act. Matt Damon, Jessica Chastain, Michael Peña...



EE.UU, 2015 141 minutos
















AgitProp a la americana
La muerte de su hermano Tony, tirándose desde un puente sin motivo aparente, debió chalar a Ridley, el autor de Blade Runner, Alien, Los duelistas... También es verdad que ha firmado bodrios como La teniente O'Neill, o El consejero, pero el desbarre religioso comenzó con Prometheus, llena de simbología cristiana fundamentalista y culminó con Exodus, que debe ser como un exorcismo pero en versión garrulo-almeriense. Definitivamente se le ha acabado el crédito.

Esta no es más que un largo publireportaje de las bondades del Imperio, ahora que el director milita definitivamente en el lado oscuro. Pero ni siquiera está bien hecho, o quizá yo esté perdiendo el sentido de la realidad, lo que admito, y no esté al corriente de las tendencias más rabiosamente modernas de la televisión y ni siquiera hojee las revistas para hipsters desnatados que incluye el sábado El País.

Todo es tan obvio que produce dentera: la comandante femenina, el indio (de India) inteligentísimo, el negro rapero científico experto en Astrodinámica (sic); el chirriante sentido del humor, entre Bob Hope y Seinfield; la música discotequera de ascensor, el latino enrollado, los chinorris paleocapitalistas, los valores militares... Todo para cantar las virtudes patrias, la aplastante sabiduría científica de la NASA y el complejo tecnológico militar estadounidense.

Y todo en un país que tuvo a Reagan de presidente, a Schwarzenegger de gobernador de California, y a Aznar de conferenciante ¡en inglés! aunque en universidades de tercera fila con audiencia lobotomizada como los votantes de Junts per el sí.

Seria candidata al bodrio del año.
alfonso

viernes, 9 de octubre de 2015

La playa de los ahogados

Lánguido oficio galego
Dir. Gerardo Herrera
Act. Carmelo Gómez, Antonio Garrido, Luis Zahera y (horror) Celso Bugallo...

España, 2015, 96 minutos







Lánguido oficio galego
Leí la novela hace años y la tenía borrada. Por la levedad de la trama, de los personajes y del paisaje gallego que allí se narraba. Y eso que era un policíaco bien contado, pero como la película, acartonado, lleno de tópicos: el policía bruto y el gallego, los personajes cerrados como ostras, las supersticiones, la mar y los pescadores...

La película está rodada con oficio, con buenos actores, Carmelo Gómez y el excelente Luis Zahera, unos secundarios pasables y el siempre aborrecible gallego oficial del cine y teatro español Celso Bugallo, que se podrían guardar para cuando filmen Ocho apellidos galegos... Pero no tiene profundidad, ni puesta en escena creíble, ni ahonda en los personajes. Buena para una tarde de domingo frente al televisor, pero digna. 

Galicia tiene algo magnético que tira, probablemente su propia oscuridad, ese esquinamiento geográfico que responde al carácter y los tópicos sobre ellos (y ellas), todos ciertos, la lluvia, su aislamiento. Bueno, y los percebes y el orujo blanco que también tiran lo suyo.

Voy a ver como un sonámbulo todas las películas de montaña, de Malick, Wang Kar Wei, de mar y de Galicia. Esta reunía dos elementos. Faltaba también el quinto elemento mágico, los submarinos. El día que los reúnan todos no salgo del cine. Pero no me imagino a Malick y al hongkonés rodando una película en Galicia, de marineros embarcados en un submarino tras coronar una cima. 

Sería el carallo, home...
alfonso

jueves, 8 de octubre de 2015

El minuto del payaso

Ese minuto puede salvarte la vida
Dir. Fernando Soto.
Act. Luis Bermejo


Sala Margarita Xirgú, Teatro Español

















Ese minuto puede salvarte la vida
Un payaso espera en el foso a que le den la entrada para su minuto entre actuación y actuación de un homenaje al circo. Durante esos 75 minutos traba un monólogo con mucho oficio en el que aparece su familia, una saga circense de payasos y la mujer forzuda; se come un plátano, no un kiwi, un plátano; se viste de Augusto, juega y mastica las palabras como hacen los niños, hipotálamo, buchito, saquete...; se pega con los sacos de la tramoya, nos cuenta que quería ser domador de elefantes, su romance con una rusa domadora de caballos que acaba con un domador de tigres, un tío de puta madre; que su padre le tiraba tartas y le pegaba con la mano abierta, lo que más hace reír a la gente.

Mientras, espera que venga un productor a proponerle su minuto en la televisión, siempre el mismo minuto. El hombre bala se pasa de frenada.

Domina las rutinas del payaso más clasico, Charlie Rivel, Los Tonetti, Zampabollos, y se trasmuta en Vladimir, quizá en Estragón, recita a los hermanos Marx,  incluido Carlos, juega con la audiencia y acaba haciendo con ella lo que quiere y contando el nudo de El nombre de la rosa, o de la risa, el por qué no debíamos reír porque eso disgustaba a dios.

Lástima que tras el climax se siente y nos cuente todo lo que nos había contado en payaso, ahora en serio, como con moraleja. Como si no nos hubiéramos enterado la primera vez. Eso le cuesta la tercera estrella.

Pero como no deja de repetir, "Me dijo el chino de Burgos que en peores garitas hemos hecho guardia. En peores garitas... Me lo dijo el chino de Burgos". Si lo sabré yo... Muy buena.
alfonso