lunes, 9 de febrero de 2026

Mi amiga Eva

 

Dir. Cesc Gay

Reparto: Nora Navas, Juan Diego Botto, Francesco Carril...

España, 2025, 100 minutos

Movistar Plus





El rey de la comedia burguesa catalana
Indiscutiblemente, Cesc Gay. Maneja muy bien los diálogos, por cierto en catalán y castellano, la puesta en escena, restaurantes pijos, librerías, calles y portales espléndidos; los actores, excelente la pareja protagonista. Aunque nos gustaría ver por fin a Juan Diego Botto hacer un papel importante, a la altura de su talento y dejarse de comedietas costumbristas.

Aquí explora ese gusanillo que sufren las cincuentonas de redescubrir lo insondable por lo vacío, es decir, el amor. No se trata de un polvo, unos amantes, algunas aventuras, que, por cierto siempre me ha sorprendido por qué les llaman aventuras cuando suelen ser historias sórdidas con copulaciones aburridas. Se trata de recrear esa enfermedad transitoria que algunas llaman amor.

O que Violeta Parra describió con mayor fortuna en su maravillosa canción Volver a los diecisiete "Solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes". Quien tuviera la máquina del tiempo sin volverse idiota ni habitar las redes fecales (sic).

Para pasar un buen rato colgados de lo que no puede ser. Y además es imposible.
alfonso


domingo, 8 de febrero de 2026

Los tres adioses

 

Dir. Isabel Coixet

Reparto: Alba Roehwacher, Elio Germano, Francesco Carril

Italia, 120 minutos






Que ninguna buena intención quede sin castigo

A la Coixet le gustan las películas sobre enfermos terminales, empezó con la interesante Mi vida sin mi, siguió con la morbosilla La vida secreta de las palabras, y ahora remata con este monumento a la cursilería más intragable. Uno cayó en la trampa tendida por los amiguetes periodistas de la directora gafotas, -ella es columnista del catolicón ABC- y del premio de la no menos meapilas Seminci vallisoletana. 

Craso error. Si el artefacto además viene envuelto en un doblaje infecto al castellano, -la VO queda para las plataformas con un solo click-, nos deleitan con diversas tonterías metidas a machamartillo en un guion que languidece, como las niñas que se autohieren, un profesor chiflado y un cocinero que parece que solo sabe hacer pasta con rúcola y limoncello, llegas cautivo y desarmado a la escena  del entierro de la paloma con un responso que produce dentera como una uña rascando un pizarrón y casi vomitas más que la protagonista cuando requiere a su nuevo novio en las postrimerías del disparate que la bese. Sin lengua.

Súmese a todo esto que el Golem pamplonica apaga la calefacción a medio metraje, que suele machacar a anuncios antes de la proyección y que con mis 70 años en ciernes parezco el más joven de una sala donde las abuelitas se enjugan las lágrimas sin disimulo, uno hace votos por no volver a las salas comerciales nunca jamás.
alfonso



lunes, 12 de enero de 2026

Lo mejor (visto) del año 2025

 En vísperas de la muerte de las salas de cine...


Mejor película y mejor actriz

Una obra maestra y Zhao Tao

A la deriva


Mejor película española y guion adaptado

Luminosa posguerra en femenino

La buena letra




 Mejor guion Paul Schrader por Oh Canadá

Oh, los recuerdos






Mejor banda sonora A complete unkonwn

Para escuchar con los oídos herméticamente abiertos






Mejor actor Albert Fernández por Marco

Un yonqui de la mentira









Bodrio del año Baby girl (perdóname Nicole)

 


jueves, 1 de enero de 2026

Relay

 

Dir. David Mackenzie

Reparto: Riz Ahmed, Lily James, Sam Worthington

EE.UU, 2024, 112 minutos

Movistar Plus









Vivir es analógico
Han hecho imposible que vivamos sin un aparato que nos escucha, nos graba, anota nuestros gustos y preferencias, nos localiza y delata todos nuestros actos. Es imposible prescindir de él ya que la salud, la sanidad, y esa nueva y siniestra administración digital pasan por el aparatito. Y además ciega y engancha más que el fentanilo o las campanadas de nochevieja a jóvenes y no tan jóvenes.

La película trata de varios casos en que un trabajador de una multinacional se lleva pruebas de corrupción de grandes empresas y ante las amenazas de las mismas intenta devolverlas. Y para eso se necesita a un mediador curtido en esas lides. El papel lo interpreta con profesionalidad Riz Ahmed, el musulmán fijo de Hollywood al que ya le dejan hacer papeles que no sean de malo malísimo yihadista, como el flamante  alcalde islámico de Nueva York.

Una cinta inteligente y muy entretenida que nos susurra para que apaguemos el móvil -y le quitemos la batería o encerremos en una jaula de Faraday-, para recuperar algo de libertad. Aunque en estos tiempos de redes fecales (sic) las multitudes pelean para aparecer en ellas, y hacerse influencers millonarios de toda esa patulea que bracea encandilada e infructuosamente sobre ese fango tóxico.
alfonso