viernes, 28 de febrero de 2020

martes, 11 de febrero de 2020

Vidas ocultas

Tumbas sin nombre
Director: Terrence Malick
Reparto: August Diehl, Matthias Schoenaerts,Bruno Ganz...

EE.UU, 2019, 174 minutos


















Tumbas sin nombre
Una obra a la que le sobra metraje y redundancias, arropada en el más puro estilo Malick,  absolutamente inimitable: grandes angulares, naturaleza en todo su esplendor, agua, símbolos, contrapicados, primeros planos, steady cam, años de montaje, una banda sonora excelsa y una fotografía envuelta en una luz un poco más sombría de lo habitual con predilección por los contraluces muy amortiguados y sin utilizar luz artificial.

Cuenta la historia de uno de los primeros objetores de la historia, el austriaco Franz Jägerstätter, que se negó a jurar lealtad a Hitler, sin que creyese que el gesto iba a crear escuela o tener repercusión alguna en el devenir de la historia. Simplemente no hacía algo que le repugnaba. 

Alrededor, la Iglesia siempre velando por su rebaño, es decir los poderosos, y los convecinos de Frank, alegres tiroleses, que pasan de invitarle a cerveza a escupir a su paso. Malick ha tenido el acierto de dejar en alemán parte de los diálogos a pesar de la versión doblada, para admirar en directo un idioma que alcanza su esplendor en el insulto y el odio.

Hay que ir a verla como se va a ver ópera, con distancia y pasión, arrobo y algo de prevención. Y hay que salir deleitados por las tres horas de cine siempre impostadamente lírico, en el que la voz en off nos mece y arropa, pero sin creer que el ser humano, incluso el de Malick, no se merezca un final aciago para contento del planeta y sus otras criaturas. Tenemos esperanza en que el cambio climático lo consiga.

Inspirada en la novela de Georges Elliot, Middlemarch, la película acaba con una cita del autor: 

"...que las cosas no sean tan malas para ti y para mí como pudieran haberlo sido, se debe en parte a tantos que vivieron fielmente una vida oculta y descansan en tumbas que nadie visita".

Vidas ocultas, cenizas esparcidas al viento.
alfonso

martes, 4 de febrero de 2020

La ceniza es el blanco más puro

China es un tigre de papel
Dirección Jia Zhangke
Reparto: Zhao Tao, Liao Fan, Xu Zheng...


China 2018, 135 minutos


















China es un tigre de papel
Tras la apabullante Más allá de las montañas, nombrada mejor película del año 2016 por esta web, el director Jia Zhangke, vuelve a su territorio bosquejado en Un toque de violencia, en que reinan la barbaridad medio ambiental y política de la presa de las Tres Gargantas, la transacción (sic) al capitalismo en China y a la acumulación primitiva de capital a manos de mafiosos; y  a su musa, Zhao Tao, que sigue encabezando esa sutil oposición en las pantallas que los neo maoistas toleran de mala gana.

La apasionada historia de amor se envuelve en los colores de Wang kar Wai, -que previamente le había escamoteado a Edward Hopper algunos verdes-, en la música ramplona occidental, aquí YMCA  de Village People, ayer Go West de Pet Shop Boys, en una actuación finísima de todos sus actores que siguen hipnotizados a la protagonista absoluta.

Hay que tener cuidado si se ve en televisión porque si pierdes el hilo emocional, si no atiendes a las mágicas elipsis, si no te dejas ahogar por su inmensa intensidad, la película puede pesar como la losa de la tumba donde yace mi amigo.

Ahora que los murciélagos siembran de virus el gigante asiático con los pies de tigre (de papel), quedan al descubierto los miles que se resisten al chop suey con coca cola, al turismo Gucci style, al todo a cien mil, a mafias desteñidas de Rolex falso, y recorren un país a punto de ser transformado en barro del color de piel de rata, buscando el blanco más puro.
alfonso

viernes, 31 de enero de 2020

Cumplimos años: 10 años de cine, 650 reseñas...


Terry Malick, Kore Eda, Wang kar Way, Cheek by Jowl...

y otras hierbas ( y también bodrios)




Lo mejor año a año

Tres estrellas y más


martes, 28 de enero de 2020

Lo mejor (visto) del 2019

Mucho bodrio en un año de transición.  

(Y tras la patética ceremonia de los Goya)

Mejor película


Paisaje de la desolación con retrato de artista 








Mejor dirección y guion: Pawel Pawlikowsky


Guerra gélida en Polonia con amor al fondo








Mejor actor: John C. Reilly


Un  Oeste disfuncional








Mejor actriz: Saoirse Ronan


La Inglaterra de antes de los Beatles








Mejor película española


Viaje al fin de la noche (española)








Bodrio del año


El anti Bergman


sábado, 25 de enero de 2020

Mientras dure la guerra

Inteligencia artificial
Dir. Alejandro Amenábar
Reparto: Karra Elejalde, Eduard Fernández, Patricia López Arnáiz...


España, 2019, 107 minutos












Inteligencia artificial
Una película más del robótico director, capaz de contar una historia tremebunda sin insuflarle alma, como en el caso extremo de Ágora pero sin renunciar a editorializar sus opiniones y subrayar lo que más le conviene en detrimento de la inteligencia del respetable.

Por otro lado, una dirección impecable aunque sigue afanado en mover ampulosamente la grúa, perpetrar un sinnúmero de travellings laterales y componer una música invasiva, sobre todo cuando mete ópera en los momentos más trágicos. Buena dirección de actores, incluidos o sobre todo los secundarios. Eduard Fernández está pasado, pero ¿quién no, interpretando al guiñol tarado de Millán Astray?  Aseada puesta en escena, sin exagerar. Salamanca se presta a ello.

Y qué decir del cretino del personaje histórico, un bocachancla que creía que su real persona podía hacer y decir lo que quería en virtud de no se sabe qué, mientras corregía galeradas a todo aquel que tenía el valor suficiente para soportarle. Uno de esos tipos que se cala la txapela a rosca y que paradójicamente representa bien a la España de la que abomina. 

Ya lo dijo don Antonio Machado: "Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra. ¿Contra quién? Quizá contra sí mismo."

Mientras, la guerra dura entre tertulianos, políticos basura y gurús del que más le pague. Solo es español el que no ha podido nacer en otra parte.
alfonso

miércoles, 22 de enero de 2020

La corresponsal

Yonquis de adrenalina
Dir. Matthew Heineman
Reparto: Rosamund Pike, Jamie Dornan, Tom Hollander...

Estados Unidos, 2018 110 minutos

Título original: A private war
















Yonquis de adrenalina
La segunda estrella se la gana por el interés de la historia, no por la forma en que está contada, con lagunas en los personajes, sobre todo en aquellos que la corresponsal quería hacer destacar, los peatones de la historia, en este caso además atropellados.

Marie Colvin quería hacernos ver la crueldad de la guerra, el coste humano de esos conflictos de baja-media intensidad que las grandes potencias y las no tan grandes riegan por todo el planeta. Creía que era fundamental, a pesar de jugarse la vida, que el público desayunase con el coste insufrible de los conflictos. Se creía, en fin, su propia coartada. 

Lo más que algunos, solo algunos, llegamos a entrever en sus crónicas, en su variada panoplia de horrores, era que Mugabe era un sátrapa igual que Obiang; que los budistas de Sri Lanka eran tan asesinos como cualquier otros; que Gadafi era un payaso siniestro halagado por los estadistas europeos con sus regalos de caballos y su pelotón de guardaespaldas femeninas vírgenes.

Que los compromisos, los pactos y los acuerdos valen menos en política que un abrazo en la Moncloa, como han aprendido los kurdos y el fantasmal Ejército Libre de Siria, traicionados en Homs, donde perdió la vida.

Acabó alcohólica, tuerta, fumadora empedernida, casada dos veces con la misma piedra... Y muerta, claro.

Otros, algunos, acabamos más cínicos que nunca, seriamente aficionados al gin tonic, a apagar la televisión cada vez que emiten las noticias y a seguir leyendo de soslayo sobre los conflictos internacionales.
alfonso

martes, 21 de enero de 2020

Dobles vidas

Autobiografía, plagio y autoficción
Dir. Olivier Assayas
Reparto: Juliette Binoche, Guillaume Canet, Olivia Ross...

Francia, 2018, 107 minutos













 Autobiografía, plagio y auto ficción
"¿Cuánto tiempo llevamos juntos, seis años? Decir juntos es demasiado, yo diría que tenemos una relación deconstruida". Si no fuera en una película de Assayas y la frase no la hubiera pronunciado la Binoche, la pedrada era para salir en Youtube en boca de Savater, el filósofo de guardia bajo los luceros de Vox.

Editores, autores, especialistas en digital, actores... cruzan sus ideas sobre Internet y el mundo de la edición en una película rodada en 2018 que ya suena a viejo. Así, se lanzan estadísticas obsoletas sobre el ebook, sobre palabras claves en los titulares de los periódicos, sobre algoritmos para encajar best sellers según consumo, el triunfo de las novelas "románticas" en kindle, el declive del periodismo... Todas cosas ya casi muertas, sin prever paradójicamente la muerte de la privacidad y el auge del Gran Hermano, no solo en Tele5, sino en la ciber vigilancia mundial.

Tampoco hablan del populismo, el hermano trucho de la globalización digital, primo carnal del culto al megusta y los influencers.

Hablan sin parar sobre el plagio y la autoficción -escribir siempre sobre uno mismo disfrazando lo mínimo-, y eso que los franceses practican con la mayor elegancia, las dobles parejas de amantes y espos@s y en definitiva, sobre la identidad, que como el espíritu santo solo existe en mentes retorcidas de pederastas en ciernes.

Como siempre Assayas echa un borrón, aquí con un final edulcorado de tres meses de gestación que promete un rayo de esperanza a los indigentes sentimentales del mundo.

Sin reparar en lo más sencillo, que todo lo que no es autobiografía es plagio.
alfonso

sábado, 4 de enero de 2020

Érase un vez en Hollywood

Un falsario huérfano de productor
Dir. Quentin Tarantino
Reparto: Leonardo di Caprio, Brad Pitt, Al Pacino...

EE.UU, 165 minutos, 2019



















Un falsario huérfano de productor
Cabría imaginarse una historia totalmente falseada. Por ejemplo la del atentado de Carrero Blanco en que el comando volara a un cabo primero que pasaba por allí y acabara en la cárcel, tras dos horas de tediosas y larguísimas escenas, entre colores pastel y música ratonera de los sesenta. Además con un guión espástico que solamente en el minuto 160 nos hablara de las motivaciones de la banda paranormal de hippies estrafalarios, comandados por un Charles Mason de opereta.

Es la primera vez que Tarantino produce su propia película sin los Wenstein de Miramax, colgados a modo de trofeo por el Me2. Por cierto, deberían haber leído antes de haber tenido contacto con el bicho para promocionar sus carreras en gran parte de los casos, el magnífico libro de Peter Biskind, Moteros salvajes, toros tranquilos, publicado en 1998.

Y ya sin freno, los excesos de un director mueso que viste como Simeone en día de partido, tendente al postureo y a epatar al respetable y engatusar a los adolescentes poco respetables quedan brutalmente al descubierto.

Por supuesto el insoportable Di Caprio sobreactua preñado de tics, mal acompañado por un Brad Pitt especialista en papeles macarras cuando el director no le marca territorio e (im)posturas.

En definitiva dos horas y media aburridas, de música ramplona, estética colorinista, planos contrapicados y discurso falsario para perpetrar una estafa con la complicidad de la Academia ombliguista de Hollywood, de la calidad y el empaque del trilero del Palacio de la Moncloa al propinar sus abrazos.
alfonso

domingo, 22 de diciembre de 2019

Los dos papas

Populismo vaticano
Dir. Fernando Meirelles
Reparto: Jonathan Pryce, Anthony Hopkins, Juan Minujín

Reino Unidos, 126 minutos insoportables, 2019


















Populismo vaticano
Tras la exitosa operación del derribo de los países de socialismo real e irreal a cargo del papa polaco -lo cual es un epíteto como una catedral- la Iglesia, la organización mafiosa favorita de Scorsese, se enfrenta al retroceso en todo el mundo, agobiada por el movimiento Evangelista y cocida en sus propias contradicciones tras disolver la Teología de (mi) Liberación y movimientos afines a los desempoderados (sic) del Tercer Mundo.

Se trata de, como en los dos últimos dos mil años preñados de guerras, traiciones y perversiones, volver a tomar la iniciativa y para ello el mejor secuaz de Wojtyla, el alemán -he aquí otro indiscutible epíteto-, el rotweiller inquisidor, vuelve sus ojos al populismo más rabioso, encarnado en un argentino, peronista por supuesto, como ahora nuestros políticos de izquierda. Solo que los vaticanos llevan siglos ocupando los cielos.

Primero hay que lavar la cara al Bergoglio, perdonar sus pecados de colaboracionista con la dictadura de Videla, trazar un retrato que quiere ser simpaticón y comenzar de la mano del director de Ciudad de Dios, una burda hagiografía del émulo de Evita e Irene.

Lo demás poco importa, aunque la aseada dirección y actuación provoca las inevitables arcadas viendo tanta púrpura, tanta capilla Sixtina en croma, tanto anillo y crucifijo dorado. Confieso que no pude acabarla, ni siquiera en la tarde en que las borrascas cerraban puertas y ventanas a cal y canto.

Los dos siniestros personajes deberían haber acabado su contubernio haciendo lo que mejor saben hacer, decirse el uno al otro pegándose un codazo cómplice: "¿Qué, nos echamos un Froilán?"
alfonso

sábado, 14 de diciembre de 2019

Lo nuevo de Terry Malick



A hidden life by Terry Malick

The hallmarks of Malick’s later style are here: the upward tilt of the camera to capture new vistas of sky and landscape; the brisk gliding along rivers and roads; the elegant cutting between the human and natural worlds; the reverence for music and the mistrust of speech.

And this, I suppose, is my own argument with this earnest, gorgeous, at times frustrating film. Or perhaps a confession of my intellectual biases, which at least sometimes give priority to historical and political insight over matters of art and spirit. Franz Jägerstätter’s defiance of evil is moving and inspiring, and I wish I understood it better.



jueves, 12 de diciembre de 2019

1927 el verano que cambió el mundo

La llegada del cine sonoro
La llegada del cine sonoro


El público cinéfilo a lo largo y ancho del planeta de repente se vio expuesto, en muchos casos por primera vez, a las voces de Estados Unidos, al vocabulario de Estados Unidos, a la cadencia, la pronunciación y la sintaxis de Estados Unidos.


Los conquistadores españoles, los cortesanos isabelinos, los personajes bíblicos..., de golpe y porrazo todos hablaban con voces estadounidenses, y no lo hacían de forma esporádica, sino en una película tras otra y tras otra.

No se exagera en absoluto cuando se habla del efecto psicológico de este fenómeno, (en particular entre los más jóvenes. Junto con la forma de hablar de Estados Unidos, llegaron el pensamiento de Estados Unidos, las actitudes de Estados Unidos, el sentido del humor y la susceptibilidad de Estados Unidos. De forma pacífica, sin querer, y casi sin que se notase, Estados Unidos acababa de conquistar el mundo. 

Bill Bryson, 1927: Un verano que cambió el mundo. Editorial RBA

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Historia de un matrimonio

Un hediondo anti Bergman
Dir. Noah Baumbach
Reparto: Scarlett Johanson, Adam Driver

EE.UU, 2019, 136 minutos



















El Anti Bergman
El avance inexorable de la cultureta estadounidense no se traduce solo en Halloween o el Black Friday, calurosamente acogidos por nuestras masas borrachas de telebasura y de supremacismo populista podemista.

Por ejemplo esta película, jubilosamente recibida por la crítica europea, nos muestra por qué en el 75% de las películas gringas se nombra al padre ausente que no lleva al hijo ni de pesca, ni al partido de béísbol, ni a beber su primera cerveza, habiendo salido un día a comprar hamburguesas y no regresar jamás. 

Porque la película debería haberse llamado historia de un divorcio, a mayor gloria de los abogados que se afanan en dejar en la más cruel indigencia a esa figura a punto de desaparecer llamada padre heterosexual, patriarcal por supuesto.

La colección de cursilerías, tonterías desabridas, romanticismo casposo, obviedades desnortadas, tópicos de anuncio de Coca Cola... perpetradas por la Johansson al alimón con el chusco personaje escogido para darle réplica con un corte de pelo como para someterle a la perpetua, es rematado con sendas canciones karaoke style a cual más deleznable.

Hay que huir despavoridos de las series, de todas las series; de los efectos colaterales de contratar Netflix para ver El irlandés, de la televisión en su totalidad, de los donuts y del director de esta cinta como de... Eurovisión Junior presentado por Rosalía.

Y de Irene Montero, por supuesto.
alfonso


domingo, 1 de diciembre de 2019

El irlandés

Ego, desmesura y beatería
Dir. Martin Scorsese
Act. Robert de Niro, Al Pacion, Joe Pesci...


EE.UU, 2019, 209 minutos

Producción, Netflix
















Ego, desmesura y beatería
Habría que nombrar el síndrome mediante el cual un director sin frenos ni barreras, con una producción -en este caso Netflix-, que no mira el presupuesto, se tira cuesta abajo a hacer una película al que le sobre generosamente metraje, le falta elipsis, algo imprescindible en el cine, y se pueda llegar a gastar 150 millones de dólares en atrezzo, en este caso el envejecimiento digital de sus personajes. Le pasó a Kore Eda en El tercer asesinato y a Terry Malick en El árbol de la vida. Y ahora al meapilas de Scorsese.

En tres horas y media, le sobran al menos 90 minutos, nos cuenta la historia de las mafias -hay una por cada grupo étnico de refugiados que han ido llegando a Estados Unidos-, en pleno esplendor tras la II Guerra Mundial, que encumbran a los Kennedy, organizan Bahía Cochinos, matan al presidente y a su hermano, se hacen con el control del Sindicato de Camioneros, y solo le falta nombrar un Papa. Aunque bien pensado...

Con unas actuaciones llenas de tics, excepto la de Joe Pesci, aunque dudo de que alguna vez deje de hacer de mafioso siniestro, el italiano da una lección de contar historias y sobre todo hacer cine, aunque a este le falte, paradójicamente, alma. La larga secuencia que antecede al asesinato de Jimmy Hoffa es para enseñar en las escuelas y no solo de cine.

Luego nos cuela la versión santurrona habitual de sus películas, -el director se reconoce católico militante-, saca un cura, perdona los pecados de todos incluso sin arrepentimiento y deja la puerta entreabierta supongo que a un final luminoso, a la redención eterna y al paraíso, que en el caso de Irlanda es un pub.

Un final ad hoc para spaghettis, no para irlandeses, quizá igual de católicos, pero mucho menos blandengues, melodramáticos y melifluos.
alfonso

jueves, 28 de noviembre de 2019

El bailarín

Lo importante es la historia
Dir. Ralph Fiennes
Reparto Oleg Ivenko, Ralph Fiennes, Louis Hofmann, Adèle Exarchopoulos

Reino Unidos, 127 minutos, 2018


















Lo importante es la historia
Nunca me han gustado ni el ballet clásico ni el mimo. No sé si están representando una delicada historia de amor o desmontando un motor de cuatro tiempo. Pero la historia de Rudolf Nureyev contada por un hombre de la sensibilidad del paciente inglés engancha, fruto de un gran equilibrio visual e histórico.

A pesar de Leningrado, -siempre se llamará Leningrado el marco de las Noches Blancas de Dostoyesvsky-, el Hermitage y el Neva, era prácticamente imposible que un artista de la talla de Nureyev se quedara en la Madre Rusia, habiendo conocido el ambiente del París de los años 60.

Fiennes lo cuenta bien, apoyado en un sólido guion de David Hare, y lo hace todo con mesura, el sexo, el personaje volcánico y sus contradicciones, la amiga de Malraux, los kapos del KGB, la posproducción de los bailes que casi no se nota.

Lástima de la cara de triste que se la ha quedado al bueno del director, yo creo que tras la historia de The Reader, tras leerle a Kate Winslet algunas de las mejores obras de la literatura fin de siglo, de qué siglo no importa. Por cierto, gazapo de los gordos al confundir "mirlo blanco" con "cuervo blanco",  título en el original, símbolo del personaje diferente a todos.

Pero como le dice Pushkin, -el personaje, no confundir con el escritor-, al bailarín, la técnica no importa, lo que importa es la historia. Menos mal que no han traducido "el relato", como esgrimen ahora los abyectos políticos que medran por robarnos.
alfonso

viernes, 22 de noviembre de 2019

Lo mejor (visto) de 2018

Vi poco cine en el páramo plastificado almeriense

Y vamos con retraso. 


Mejor película y director


La pinche memoria
Dir. Alfonso Cuarón








Mejor actor y actriz


Prestidigitación
Actor Norman Rockwell
Actriz Frances Mc Dormand







Mejor guión


...Todos seríamos fantasmas










Mejor obra de teatro o musical


El Macondo almeriense








Truño absoluto en solitario


La Guardia Civil como paradigma del cine español





domingo, 17 de noviembre de 2019

La espía roja

Espías liofilizados (y sin gluten)
Dir. Trevor Nunn
Reparto: Judie Dench, Sophie Cookson, Tom Hughes...


UK, 103 minutos, 2018

















Espías liofilizados ( y sin gluten)
Los ingleses nunca han podido olvidar a los Cinco de Cambridge, encabezados por el brillante Kim Philby. Hasta el cretino de James Bond, un Rambo con maneras de caballero británico estreñido mezclado con Benny Hill, responde a un sentido de revancha nunca satisfecha sobre los espías "vendidos" al vodka de Moscú. Hasta John LeCarré entró al juego antes de convencerse de las tonterías que escribía sobre el Circus, Smiley, y su némesis Karla, un espía real de la República Democrática Alemana.

Aquí la película bucea, o mejor dicho bracea para no ahogarse, en la historia real de Melita Noorwood, la primera persona que pensó la teoría de la coexistencia pacífica y la mutua destrucción asegurada y facilitó detalles de la Bomba inglesa a los rusos.

La película se zambulle sin gracia en eso que se ha dado en llamar "el estilo de la BBC", buena ambientación y vestuario, actuaciones aseadas, fotografía desleída, guión convincente... pero desmayadamente, sin mordiente alguna y con buenismo de serie. Sólo Judi Dench a sus 85 años demuestra ser una profesional que actúa correctamente aun sin creerse el papel.

Por cierto, para seguir la vida y obra de Kim Philby, uno de mis héroes favoritos levemente alcohólicos, merece la pena leer el libro de Ben McYntire, Kim Philby, un espía entre amigos 

Y recordar que no hay traiciones, sino otras lealtades.
alfonso

viernes, 15 de noviembre de 2019

Los hermanos Sisters

Un Oeste disfuncional
Dir. Jacques Audiard
Reparto: John C. Reilly, Joaquin Phoenix, Jack Gyleenhall...

Francia, 2018, 121 minutos


















Un Oeste disfuncional
Poco a poco van saliendo a la luz las verdaderas historias del Oeste, un género bendecido por la fábrica de sueños a base de mentiras de terciopelo. Todavía no aparece la fundacional, la de una inmigración masiva de pobres y refugiados del terror europeo que masacraron el país de promisión, mataron a sus habitantes y confinaron en reservas a los que escaparon de la escabechina. Pero ya se andará.

Audiard como en la magnífica Deephan, traza un relato sórdido y violento de dos hermanos apellidados Sisters, como las que yo conocí hace un océano de tiempo, sicarios a las órdenes de un comodoro, (sic), que persiguen a una pareja de buscadores de oro, uno absorto en la búsqueda de un mundo mejor en forma de falansterio y otro inventor de una fórmula tan tóxica como el plástico para encontrar oro en el lecho de los ríos.

Sombría iluminación y vestuario en los paisajes de Oregón, con un John C. Reilly que da perfectamente la réplica a Joaquin Phoenix que hace, como siempre, de personaje rarito y retorcido,  autor de la muerte de su padre, de quien maldice la herencia que ha dejado en su propia sangre.

Ahora que se aproxima el fin de los días, no está de más revisar las historias que nacieron podridas pero crecieron como la cicuta, y amenazan con alcanzar a aquellos que pensamos distinto de la turba globalizada.
alfonso



jueves, 17 de octubre de 2019

El peral salvaje

Dir Nuri Bilge Ceylan
Reparto: Dogu Demirkol, Murat Cemcir, Hazar Ergüçlü...

Turquía,188 minutos


















Paisaje de la desolación con artista al fondo
Un joven vuelve a casa en Turquía Occidental, cerca de Troya y Gallipoli, tras licenciarse en la universidad, con un libro escrito bajo el brazo en busca de editor. Repasa los personajes de su ciudad y su familia, un antiguo amor, dos imanes de un pueblo cercano, el alcalde, un constructor, su padre ludópata... que van conformando el áspero paisaje otomano, rigurosamente muerto desde Érase una vez en Anatolia.

Esta vez viste los ropajes de un Tolstoy naturalista, prescindiendo de la narrativa más épica sharkesperiana que adoptó en otra obra maestra, Winter Sleep. Una cámara sigue al personaje en su amargo deambular, incluido un momento de su servicio militar, -no hay que desdeñarlo ahora que el sultán de pacotilla invade otra vez el Kurdistán-, y las larguísimas conversaciones te van calando como la humedad de una tarde de domingo en invierno. Esas donde nace un abatimiento ya permanente.

La escena final, la película podría haber durado más de cinco horas, nos desvela la razón de su título  que es también el de su novela por fin publicada y de la que no ha vendido ni un ejemplar.

"Me gusta la naturaleza y los animales. Detesto a los seres humanos". Los perales salvajes, compañero, somos así.
alfonso

viernes, 6 de septiembre de 2019

Viudas

Lo importante es que te miren
Dir, Steve McQueen
Reparto: Viola Davis, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki, Colin Farrell, Liam Neeson, Robert Duvall...

Reino Unido, 2018, 123 minutos



















Lo importante es que te miren
Bien lo sabe este director de nombre cinéfilo, probablemente aprendido de Almodóvar. Para ello recurre a los recursos habituales de sexo y violencia, truculencia y morbo. Pero como sin duda tiene talento, tira también de grandes actores, Viola Davis y Colin Farrell que ha aprendido al fin a interpretar papeles distintos a sí mismo. Muy buena fotografía, quizá demasiado digital con mucha pos producción, y atracción fatal por los colores ácidos como en su extraordinaria Shame

Y demagogia a espuertas. Para ellos traslada una miniserie británica ambientada en el Londres de los 80' al Chicago actual trufado de políticos ladrones, pastores evangelistas mafiosos, raperos muertos y  mujeres valientes, otra serie de pleonasmos que en manos de un prestidigitador de barraca caen indefectiblemente en un efectismo barato y en la agitación de conciencias infantiloides para deleite del bolsillo de los productores.

Merece la pena verla para disfrutar de la fotografía y las actuaciones y descifrar todos los trucos de la tramoya mientras escuchamos con arrobo una banda sonora magnífica, también marca de la casa, para  asistir a una especie de remedo pos Brexit del  Spike Lee más demagogo. Lo importante es dejar de ser invisible sin dejar de ser negro.
alfonso

lunes, 19 de agosto de 2019

Kursk

Dir. Thomas Vinterberg
Reparto: Matthias Schoenaerts,  Léa Seydoux,  Colin Firth,  Max von Sydow...

Bélgica 2018, 117 minutos














Incompetencia, corrupción y leninismo
El Estado comunista es como la banca en el casino, siempre gana a costa de los seres humanos, ya sea en Stalingrado, en la toma de Berlín o en el interior de un submarino hundido. Las personas solo sirven a una causa, la causa del cretino de turno, claro, ofreciendo su vida a espuertas, desde los procesos de Moscú, a los millones de muertos tirados a la cuneta de la historia sin ningún miramiento para acabar asaltando los cielos (de Galapagar) o votar la investiblanda de un tal Sánchez.

Esa es la mejor aportación de una película más fría que la popa del mastodonte que se hunde en el mar de Barents y que pese a ser una tragedia casi griega en uno de los artilugios más tétricos y fascinantes que ha creado el ser humano no emociona ni angustia. Claro Colin Firth con su eterna cara de pena no da la talla aunque bien podría aprender del casi cameo del extraordinario Max Won Sydow. Vamos, que se nota que la película es belga, de ese país infecto que tan bien retrató Martin McDonag en Escondidos en Brujas

Más vale leer el libro de Robert Moore y asistir a las intrigas protagonizadas por el sátrapa de turno, un Putin recién llegado a la Nomenklatura y su camarilla, ambos desaparecidos en la película. 

E imaginar lo que se siente a 100 metros de profundidad y 4 grados centígrados que ver a los marineros de la muy gloriosa Armada soviética cantar canciones marineras en ¡inglés! Vade retro.
alfonso

martes, 6 de agosto de 2019

Ben is back

Horse is back
Dir. Peter Hedges
Reparto: Julia Roberts, Lucas Hedges...
EE.UU, 2018, 98 minutos




















Horse is back
Los derivados del oxiconton, un opioide de tercera generación, matan anualmente más americanos que la guerra de Vietnam en 15 años, unos sesenta mil, según fuentes fiables. Y ya no solo en los barrios más deprimidos y marginales porque lo hace de la mano de las recetas de los médicos, Percocet, OxyContin, o Vicodin, fármacos antidolorosos que controla sobre todo una familia, los Sackler, filántropos y mecenas reconocidos, más siniestros que la familia Manson y Kim Jong Un juntos.

De eso trata la película, un poco tramposa con una familia diseñada como una de esas patéticas teleseries que tanto gustan a nuestros políticos, pero con un duelo interpretativo de altura donde el hijo del director, Manchester by the sea, se muestra convincente ante el talento de Julia Roberts.

Pero el impecable relato de la primera mitad pierde fuelle y credibilidad cuando se convierte en thriller de pacotilla abandonando el drama político y social de una realidad que augura la caída de un imperio que riega de muertos el país a manos de médicos, filántropos siniestros o descerebrados armados hasta los dientes que ejecutan a las víctimas que su Presidente señala.

Por cierto, he decidido reencarnarme en Julia Roberts. No solo por su apabullante belleza, de la que disfrutaría en soledad, pero también por la forma ejemplar y premium en que envejece. Más guapa, más lista, mejor persona. Abracadabra.
alfonso

martes, 23 de julio de 2019

First Man

Dir. Damein Chazelle
Reparto: Ryan Gosling,  Jason Clarke,  Claire Foy...

EE.UU 2018, 141 minutos















Semos peligrosos
Un biopic anodino sobre el protagonista de una hazaña tecnológica basada en la Guerra Fría, cuya carrera se marchitó nada más caer el Muro de Berlín. Para mayor despropósito la firma el director tóxico de La La Land y la protagoniza el niño bonito de turno, Ryan Gosling, Cara de Palo

Se supone que cuenta la vida del primer hombre que pisó esa piedra grande y fría que gira alrededor de este planeta a punto de extinguirse y a la que miraban los poetas antes de que ese primer paso para la humanidad supusiera una amenaza para otros seres vivos del Universo.

Aburrida, desnatada, apta para celiacos, baja en calorías, 141 minutos contemplando la cara de Ryan Gosling mirando al infinito con mirada estrábica son capaces de adormecer al ingeniero Von Braun, el nazi experto en cohetes, que según la leyenda, negoció con Stanley Kubrick la filmación en estudio del evento a cambio de unas lentes prodigiosas con las que este diseñó y filmó la luz de Barry Lyndon.

Las sondas espaciales y demás quincalla sideral debería llevar una frase inteligible grabada en un cacharro robótico, uno de esos artilugios que han conseguido meter en las casas de los catetos más encallecidos del planeta, Alexa de Amazon por ejemplo, donde se escuchara: "Semos humanos, semos peligrosos".
alfonso

jueves, 13 de junio de 2019

Infiltrado en el Ku Klux Kan

Panfleto sesentero
Dir. Spike Lee
Reparto: John David Washington,  Adam Driver,  Topher Grace...

EE.UU. 2018, 128 minutos


















Panfleto sesentero
A Spike Lee como a Tarantino se le permiten todas las tonterías en base a su "gran talento visual". Mientras uno perpetra un montón de astragantes paridas a lo chico malo de Hollywood, el otro se lía a contarnos panfletos que desprecian el intelecto del espectador.

Así ocurre con esta película que además juega a ridiculizar a Trump y a los grotescos personajes del Klan, lo que debería llevarnos al elogio rendido como ha pasado en Cannes con las gracietas, el montaje antediluviano, la chata descripción de personajes tipo Shaft, muchos planos rancios y el aburrimiento en general de esta cinta.

En esto recuerda al peor Almodóvar (¿hay alguno bueno?) que cree que haciendo propaganda barata en época de elecciones se le perdona el bodrio y ese insufrible mirarse el ombligo. Cada uno filma para su parroquia en definitiva.

Ni los actores, ni la música puramente diegética, es decir, aquella que sucede en la película como parte de la acción, ni la fotografía, ni un guión peripatético salvan el metraje excesivo de 128 minutos, al que sin duda aplaudirán sus incondicionales de Harlem, como aplauden a Almodóvar en Chueca y al cretino de Tarantino en...el finado Studio 54 de Nueva York, donde el otro cretino integral de Andy Warhol lucía peluquín.

Una pena que los panteras negras hayan quedado como estilizados peluches afro.
alfonso