lunes, 19 de agosto de 2019

Kursk

Dir. Thomas Vinterberg
Reparto: Matthias Schoenaerts,  Léa Seydoux,  Colin Firth,  Max von Sydow...

Bélgica 2018, 117 minutos














Incompetencia, corrupción y leninismo
El Estado comunista es como la banca en el casino, siempre gana a costa de los seres humanos, ya sea en Stalingrado, en la toma de Berlín o en el interior de un submarino hundido. Las personas solo sirven a una causa, la causa del cretino de turno, claro, ofreciendo su vida a espuertas, desde los procesos de Moscú, a los millones de muertos tirados a la cuneta de la historia sin ningún miramiento para acabar asaltando los cielos (de Galapagar) o votar la investiblanda de un tal Sánchez.

Esa es la mejor aportación de una película más fría que la popa del mastodonte que se hunde en el mar de Barents y que pese a ser una tragedia casi griega en uno de los artilugios más tétricos y fascinantes que ha creado el ser humano no emociona ni angustia. Claro Colin Firth con su eterna cara de pena no da la talla aunque bien podría aprender del casi cameo del extraordinario Max Won Sydow. Vamos, que se nota que la película es belga, de ese país infecto que tan bien retrató Martin McDonag en Escondidos en Brujas

Más vale leer el libro de Robert Moore y asistir a las intrigas protagonizadas por el sátrapa de turno, un Putin recién llegado a la Nomenklatura y su camarilla, ambos desaparecido en la película. 

E imaginar lo que se siente a 100 metros de profundidad y 4º centígrados que ver a los marineros de la muy gloriosa Armada soviética cantar canciones marineras en ¡inglés! Vade retro.
alfonso

martes, 6 de agosto de 2019

Ben is back

Horse is back
Dir. Peter Hedges
Reparto: Julia Roberts, Lucas Hedges...
EE.UU, 2018, 98 minutos




















Horse is back
Los derivados del oxiconton, un opioide de tercera generación, matan anualmente más americanos que la guerra de Vietnam en 15 años, unos sesenta mil, según fuentes fiables. Y ya no solo en los barrios más deprimidos y marginales porque lo hace de la mano de las recetas de los médicos, Percocet, OxyContin, o Vicodin, fármacos antidolorosos que controla sobre todo una familia, los Sackler, filántropos y mecenas reconocidos, más siniestros que la familia Manson y Kim Jong Un juntos.

De eso trata la película, un poco tramposa con una familia diseñada como una de esas patéticas teleseries que tanto gustan a nuestros políticos, pero con un duelo interpretativo de altura donde el hijo del director, Manchester by the sea, se muestra convincente ante el talento de Julia Roberts.

Pero el impecable relato de la primera mitad pierde fuelle y credibilidad cuando se convierte en thriller de pacotilla abandonando el drama político y social de una realidad que augura la caída de un imperio que riega de muertos el país a manos de médicos, filántropos siniestros o descerebrados armados hasta los dientes que ejecutan a las víctimas que su Presidente señala.

Por cierto, he decidido reencarnarme en Julia Roberts. No solo por su apabullante belleza, de la que disfrutaría en soledad, pero también por la forma ejemplar y premium en que envejece. Más guapa, más lista, mejor persona. Abracadabra.
alfonso

martes, 23 de julio de 2019

First Man

Dir. Damein Chazelle
Reparto: Ryan Gosling,  Jason Clarke,  Claire Foy...

EE.UU 2018, 141 minutos















Semos peligrosos
Un biopic anodino sobre el protagonista de una hazaña tecnológica basada en la Guerra Fría, cuya carrera se marchitó nada más caer el Muro de Berlín. Para mayor despropósito la firma el director tóxico de La La Land y la protagoniza el niño bonito de turno, Ryan Gosling, Cara de Palo

Se supone que cuenta la vida del primer hombre que pisó esa piedra grande y fría que gira alrededor de este planeta a punto de extinguirse y a la que miraban los poetas antes de que ese primer paso para la humanidad supusiera una amenaza para otros seres vivos del Universo.

Aburrida, desnatada, apta para celiacos, baja en calorías, 141 minutos contemplando la cara de Ryan Gosling mirando al infinito con mirada estrábica son capaces de adormecer al ingeniero Von Braun, el nazi experto en cohetes, que según la leyenda, negoció con Stanley Kubrick la filmación en estudio del evento a cambio de unas lentes prodigiosas con las que este diseñó y filmó la luz de Barry Lyndon.

Las sondas espaciales y demás quincalla sideral debería llevar una frase inteligible grabada en un cacharro robótico, uno de esos artilugios que han conseguido meter en las casas de los catetos más encallecidos del planeta, Alexa de Amazon por ejemplo, donde se escuchara: "Semos humanos, semos peligrosos".
alfonso

jueves, 13 de junio de 2019

Infiltrado en el Ku Klux Kan

Panfleto sesentero
Dir. Spike Lee
Reparto: John David Washington,  Adam Driver,  Topher Grace...

EE.UU. 2018, 128 minutos


















Panfleto sesentero
A Spike Lee como a Tarantino se le permiten todas las tonterías en base a su "gran talento visual". Mientras uno perpetra un montón de astragantes paridas a lo chico malo de Hollywood, el otro se lía a contarnos panfletos que desprecian el intelecto del espectador.

Así ocurre con esta película que además juega a ridiculizar a Trump y a los grotescos personajes del Klan, lo que debería llevarnos al elogio rendido como ha pasado en Cannes con las gracietas, el montaje antediluviano, la chata descripción de personajes tipo Shaft, muchos planos rancios y el aburrimiento en general de esta cinta.

En esto recuerda al peor Almodóvar (¿hay alguno bueno?) que cree que haciendo propaganda barata en época de elecciones se le perdona el bodrio y ese insufrible mirarse el ombligo. Cada uno filma para su parroquia en definitiva.

Ni los actores, ni la música puramente diegética, es decir, aquella que sucede en la película como parte de la acción, ni la fotografía, ni un guión peripatético salvan el metraje excesivo de 128 minutos, al que sin duda aplaudirán sus incondicionales de Harlem, como aplauden a Almodóvar en Chueca y al cretino de Tarantino en...el finado Studio 54 de Nueva York, donde el otro cretino integral de Andy Warhol lucía peluquín.

Una pena que los panteras negras hayan quedado como estilizados peluches afro.
alfonso


martes, 21 de mayo de 2019

Cold War

Dirección y guión: Pawel Pawlikowski
Reparto: Joanna Kulig,  Tomasz Kot

Polonia, 2018, 88 minutos



















Guerra gélida en Polonia con amor al fondo
Cuesta entrar en la historia porque comienza con un remedo de los coros y danzas que perpetraban los enlaces sindicales en el Bernabeu durante el franquismo. Las ideologías grotescas tienen bastantes cosas en común y requieren de un estómago a prueba de bombas para cantar una oda al camarada Stalin o a Carmen Polo cuando Raphael  aún no había casado a su hijo con la señorita Bono (hija del politicastro, no del cantante de opereta bufa).

Pero luego la memoria del hijo posándose suavemente sobre las ideas que selecciona del romance de sus padres va calando como la nieve en alguna desolada estepa polaca, sacando partido al formato 4:3 y a un blanco y negro de buena textura. Ya se sabe que el blanco y negro impostado deja un poso de calidad en la retina del espectador, aunque cuente una sórdida historia de toros como la Blancanieves de Berger

Claro, la belleza de los protagonistas ayuda, el París apache de los garitos de jazz también y alguna canción alivia, así como la historia narrada según los cánones de una memoria arenosa.

Pero no deja de sorprender esa mezcla de pasión con incompatibilidad vital que se pergeña a través de toda una vida para perpetuar una especie aciaga.
alfonso


lunes, 20 de mayo de 2019

A hidden life


Lo nuevo de Malick en Cannes. Una vida secreta

"Pero el efecto de su ser en los que tuvo a su alrededor fue incalculablemente expansivo, porque el creciente bien del mundo depende en parte de hechos sin historia, y que las cosas no sean tan malas para ti y para mí como pudieran haber sido se debe en parte a los muchos que vivieron fielmente una vida oculta, y descansan en tumbas no visitadas"





Es seguir el primer imperativo fenomenológico: ir a las propias cosas para describirlas, intentar poner rigurosamente en palabras lo que normalmente no se suele poner en palabras, lo que se suele considerar inexpresable… Coger el mundo, rehacerlo y devolverlo casi sin cambiar excepto por lo que se ha observado. Este estilo cinematográfico divergente gira en torno a cuestiones de la identidad humana, el propósito y la libertad.

(Sobre el cine de Malick) en En el café de los existencialistas, Sarah Backwell

Efectivamente, sombras, una tumba oculta, una vida secreta
alfonso

miércoles, 15 de mayo de 2019

Viaje al cuarto de una madre

Viaje al fin de la noche (española)
Dirección y guión: Celia Rico

Reparto:  Lola Dueñas, Anna Castillo,

España, 2018, 91 minutos



















Viaje al fin de la noche (española)
Ni comedieta ni costumbrismo casposo, ni almodovarismo de sacristía... Cine mínimalista, sencillo e intimista a golpe de planos fijos, interiores muy bien iluminados y una actuación prodigiosa de Lola Dueñas, aún por descubrir en este horrendo país de tronos y toros, respondida con la impactante sencillez de una primeriza, Anna Castillo.

Como hacía Alain Tanner en Jonás, que cumplirá 25 en el año 2000, la directora entra en la historia por la mitad y desarrolla la mínima trama de una madre triste y una hija en la flor de la vida que se va a Londres a descubrir mundo.

Hay que estar muy atento a los detalles, la cafetera, la mesa cordobesa, el móvil viejo, las ausencias... mientras ambas se miran con absoluta sinceridad. Hay que tender el oído para escuchar ese "¡mamá!" con tono reconvenitorio y levemente escandalizado que casi tod@s, menos el que firma, han lanzado a veces a su madre ante una de sus ocurrencias.

Y no es fácil aunque sí subyugante, sobre todo para un hombre, asomarse a ese universo secreto, -áspero a veces, sombrío en otras, siempre tan complicado como la naturaleza femenina-, que forjan una madre y una hija.

Habrá que seguir a esta nueva directora antes de que el reverso tenebroso del cine español la coopte, la corrompa y la haga suya, para deleite del televidente y otras fuerzas del mal.
alfonso


lunes, 13 de mayo de 2019

El Oeste Profundo

Galería de leyendas
Galería de leyendas

Dicen que las mejores once películas del Oeste.

Totalmente de acuerdo en la primera, Centauros del desierto, o The searchers en versión original.

En mi opinión falta Valor de ley, tanto en la versión de Henry Hathaway o la de los hermanos Coen. True Grit en su idioma original.


Ver la galería



miércoles, 8 de mayo de 2019

Mamá y Papá

La venganza secreta
Dirección y guión:  Brian Taylor
Reparto: Nicolas Cage,  Selma Blair,  Anne Winters...

EE.UU 2018, 83 minutos



















La venganza secreta
¿Quién no ha tenido ganas alguna vez de acogotar a su hijo adolescente? ¿Quién no ha soñado con meterle el móvil por el recto, tirar a la piscina su carísimo equipo de música, prender fuego a la habitación a la hora de ordenarla con los jovenzuelos dentro, echar salfumán en la bolsa del botellón del viernes, cortar los frenos del utilitario tuneado en plan hortera, poner cicuta en las palomitas que engullen viendo porno en la tele del salón cuando creen que están solos? Habiéndolo pagado todo los padres de su esquilmado bolsillo, además.

Pues bien, eso y más en esta entretenida película, por suerte tremendamente incorrecta, donde Nicolas Cage, el de los tupés creativos, brilla por fin en su faceta más genuina, bien acompañado por Selma Blair, viéndose ambos afectado por un virus mundial que hace que los padres asesinen a sus retoños.

Parodia algunas escenas clásicas de La noche de los muertos vivientes, y el tono recuerda a las películas de zombies, esas que permiten solazarse con la crueldad humana matando seres humanos que no son tales... O quizá sí, probablemente sean la quintaesencia de aquellos que ven mucha televisión y tertulias de politicastros.

Uno no conoce los tormentos que padecen los padres porque no ha tenido hijos -que yo sepa-, pero puedo imaginarme perfectamente el placer de disparar una lupara contra el coche estacionado en el parking bajo mi ventana, repleto de niños salidos con granos y niñas pechugonas rubias de bote, fumando canutos y escuchando a Rosalía. Es un poner...
alfonso

viernes, 3 de mayo de 2019

El reino

Dir y guión: Rodrigo Sorogoyen
Reparto Antonio de la Torre,  Josep Maria Pou,  Nacho Fresneda...

España, 2018, 131 minutos


















Del quinqui al conseguidor, pasando por el chorizo
Nuestro Alfredo Landa redivivo, para lo bueno y para lo malo, protagoniza absolutamente esta cinta american way, muy en el estilo Michael Clayton salvando las siderales distancias, con esa música machacona con ritmo de metrónomo para que todo lo cutre nos parezca más glamouroso y atractivo.

Sorogoyen hace buenas películas y las cocina como le han enseñado las productoras. Ya solo falta que no acepte subvenciones patrias y que busque un estilo propio con un lenguaje visual distinto.

Aquí nos cuenta el caso Bárcenas pero dándole unas pinceladas sombrías a lo que simplemente es chusco dentro del Partido Popular, casposo en el PSOE y patético en Podemos. En los ayuntamientos es pura rapiña sin escrúpulos. 

Y claro pintarlo de thriller, otorgar una pátina lustrosa a Andorra, sacar a la Esperanza Aguirre de turno de su torvo gesto de bruja manchegona es Misión Imposible, pero sin Tom Cruise ni Cienciología, sustituidos en este país por Antonio Banderas en plan evangélico gitano.

Distrae, entretiene, vemos a Antonio de la Torre componiendo un personaje creíble, que es experto en crear genuino ambiente de violencia midiendo metro sesenta, lo cual tiene su mérito.

Todos roban. Y todas, claro. Y se lo reparten cada cuatro años.
alfonso


domingo, 21 de abril de 2019

Todos lo saben

Apoteosis del bolas tristes
Dir. Asghar Farhadi
Act. Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Eduard Fernández, Inma Cuesta, ...

España 2018, 130 pesadísismos minutos

















Apoteosis del bolastristes
Ya lo dijo Joaquín Reyes de Lars von Trier en aquel vídeo de Muchachada Nui. "He hecho tropecientas películas y todas son un coñazo". Pues el iraní Farhadi es un solemne bolas tristes, de esos que se compran la ropa en Humana y luego se miran en el espejo.

Se ha venido a España probablemente porque los pueblos del extrarradio de Madrid son tan tristes como Escárcega, en México, donde hasta las palmeras mueren de tristeza, para contarnos a ritmo de teleserie, esa amenaza al talento del cine, una tragedia menor y presentarnos un caleidoscopio de personajes tan desolador como en Nader y Simin, una separación o en una de las peores versiones vistas de la Muerte de un viajante.

Consigue que hasta buenos actores como Eduard Fernández o Ricardo Darín aparezcan ahítos, desvaídos y deshilvanados, como tristes fantasmas de sí mismos, envueltos en la niebla de su no existencia. No puede con esa fuerza de la naturaleza que es Bardem, aparte de que le brinda la mejor historia. De Penélope Cruz, mejor ni hablamos.

Me podría imaginar a Farhadi en un stand up comedy, -uno de esos shows en que el humorista realiza su función de pie contando chistes-, en el escenario de un teatro desierto en un pueblo de la España vaciada. Por su cine, claro.

Todos lo saben, no hay nada más contagioso que un antiguo ayatola deprimido.
alfonso

lunes, 8 de abril de 2019

El reverendo

Trascendentalismo ecológico
Dirección y guión Paul Schrader
Act. Ethan Hawke,  Amanda Seyfried,  Cedric the Entertainer...

EE.UU. 2017, 108 minutos

















Trascendentalismo ecológico
El director, Paul Schrader, es un estudioso del cine que cuenta con un interesante libro El Trascendentalismo en el cine, en el que analiza este estilo en las figuras de Dreyer, Bresson y Ozu, los tres grandes que tanto han influido en Malick, Lars von Trier, Kurosawa y tantos otros. Parten de lo metafísico para describir o acercarse a lo inefable, lo invisible, lo desconocido, lo que se revela sutilmente. Malick además lo mezcla con Heiddeger.

Aquí la influencia de Dreyer es incontestable. Formato 1.37:1, fotografía con cámara fija en que los actores entran lentamente en plano, contrapicados, paisajes desolados y un tratamiento del color que recuerda el blanco y negro. 

Paul SchraderCuenta la historia de un reverendo calvinista, como el director, antiguo capellán militar con hijo muerto en Irak; de un activista ecológico fundamentalista y de su mujer embarazada. Y el remordimiento del primero, las obsesiones del segundo y las esperanzas de la tercera.

En efecto, a primera vista parece un cóctel algo indigesto, que solo Schrader podría agitar con éxito, aunque la resaca te aceche algunas horas tras la visualización de algunas escenas realmente turbadoras.

Pero revuelve las tripas, agita las conciencias incluso para el que está de vuelta de todo como el que firma, y proporciona pólvora contra las fieras de dos piernas capaces de reír. Es decir, contra el ser humano a punto de destruir el planeta. 

Para lo que me queda en el convento...
alfonso

domingo, 31 de marzo de 2019

Emboscada final

Dirección: John Lee Hancock.

Intérpretes: Kevin Costner, Woody Harrelson, Kathy Bates...

EE UU. 2019, 132 minutos
















Bonnie o Trump
La primera película, la de Arthur Penn, en plena resaca de Vietnam, atribuía a la violencia del capitalismo la violencia de baja intensidad de Bonnie&Clyde en una película rebelde y carente de cualquier tipo de moral. Esta, Netflix puro, deudora de los tiempos que corren, atribuye la violencia de los ladrones de bancos a su naturaleza maligna, en base a la moral de la Biblia más retorcida y vengativa.

Para ello se basa en dos personajes arquetípicos, el Kevin Costner justiciero y adalid de una América "decente" que nos enseñó sus raíces en esa oda al vicio solitario que era Bailando con Lobos, con el contrapunto de un Woody Harrelson, un rebelde sin causa, que se lo come en el plató y en el personaje. Ambos son productores de la cinta.

Por supuesto, una ambientación de lujo en una película que que quiere sentar cátedra de clasicismo, con especial atención a los coches, el vestuario  y los personajes colaterales de la Gran Depresión. 

Y poco más que añadir al estreno en Netflix, que recuerdo que el primer mes es gratis. Solo el recurso bien conocido por los servicios de seguridad de todo el mundo al luchar contra "los terrorismos" de no aportar señales que puedan dar visos de humanidad al enemigo. Bonnie y Clyde solo salen de espaldas, a lo lejos y desenfocados. No existen, no son humanos.

Así se entierra, boca abajo, el cadáver de Tom Joad, el fantasma de las Uvas de la ira.
alfonso

lunes, 25 de marzo de 2019

Purasangre

Dirección y guión: Cory Finley
Act. Anya Taylor-Joy,  Olivia Cooke,  Anton Yelchin

EE.UU, 2017, 93 minutos


















Trucolencia (sic)
Una historia noir de adolescentes, perdón por la redundancia, filmada exquisitamente por un primerizo aunque adolece de demasiados trucos, incluido el manierismo hierático de las jóvenes actrices y cierta morbosidad en los detalles escabrosos.

Dos jóvenes de rasgos psicóticos, -falta de empatía, ausencia de emociones-, se reencuentran en la mansión de la más rica tras haber sido expulsadas del internado y haber tenido la amiga un episodio de crueldad animal con su caballo favorito. Allí planean la muerte del padrastro de la primera que, aparte de ser un cretino integral, se empeñaba en buscarse la ruina.

Se da la circunstancia de que el doble sentido en inglés, (Thoroughbeed hace referencia a pura sangre equino y al alto linaje de la protagonista), se ha sustituido en castellano por el doble sentido de pura sangre animal y de la sangre derramada en el crimen. Por cierto, el director forma parte de un grupo de cineastas autodenominado Youngblood, sangre joven.

Filmada en una espectacular mansión con una steadycam llevada con la muñeca de un tenista de élite, el montaje y la fotografía no casan con algunos excesos en el guión y ciertas exageraciones en el Asperger impostado de las actrices. 

Pero se deja ver con magnetismo, a la vez que recordamos aquella frase de juventud: "No hay mayor emoción que no sentir ninguna".
alfonso


domingo, 17 de marzo de 2019

Mujeres del viento

Levante suave a babor
Teatro Casa de la Música, Carboneras

Perder sotavento
A la magnífica cantante Sensi Falan no deberían hacerle tan flacos favores como coprotagonizar esta fallida obra de teatro en que todo naufraga. 

El discurso es panfletario y arrojadizo. Todos los tópicos entran a calzador. Feminismo, -el director,  uruguayo y digno de mejor causa, afirma que es teatro de género-, lesbianismo, prostitución, desmanes de la iglesia católica -que parece que en la Guerra Civil todavía no había elegido opción sexual por los niños-, memoria histórica, pacifismo. Por ejemplo uno escucha con asombro pedradas como que la guerra es un invento de los hombres. Margaret Thatcher, Chandrika Kumaratunga, Indira Gandhi, Golda Mier... debían ser transgénero todas.

En la puesta en escena no hay un gramo de talento. Ni en el vestuario, ni en el escenario ni en la iluminación. Porque una cosa es no tener presupuesto y otra es esa pasarela de contrachapado mal calafateada. Tampoco el sonido grabado ni las proyecciones aportan gran cosa.

Y finalmente a la miliciana, la única sin acento andaluz, alguien debería decirle que lo que hace es escalofriante. Capaz de provocar otra desbandá, ahora en la sala.

En fin, Sensi, sigue cantando, como en Mujeres de la Chanca. Y si haces teatro búscate otras socias y sobre todo otro director. O directora.
alfonso

viernes, 22 de febrero de 2019

Obey (Obediencia)

Ken Loach fundido a negro
Dir. Jamie Jones.

Act. Marcus Rutherford, Sophie Kennedy Clark, T’Nia Miller...

Reino Unido, 2018, 96 minutos
















Ken Loach fundido a negro
Al novel director le han contado cómo empezaba sus libros García Márquez y ha tratado de imitarlo con un diálogo irrepetible de adolescentes negros en que mezclan sexo y escatología con el objeto de que el espectador continúe atento a la pantalla.

Es difícil con un guión cicatero, unos diálogos anoréxicos y una actuación hierática en que solo destaca Sophie Kennedy Clark, la chica blanca, sorry, y la fotografía del español Albert Salas.

La historia recorre los conflictos acaecidos en Londres en 2011 a raíz de la muerte de un hombre de origen africano en los guetos creados en Europa para que se hacinen los inmigrantes que nos van a pagar las pensiones, -suponemos que gracias a su paro eterno y a trabajar sin que les den de alta, por ejemplo en los viveros bajo plástico-, y que estallan periódicamente en arrebatos de cólera.

Para contar la magra historia el director tira del método Loach, aunque sin su acendrado sectarismo y clásico dogmatismo que alcanzó las más altas cumbres de la infamia en  El viento que agita la cebada, cuando los provisionales fusilan  a un pobre chaval de la banda por irse de la lengua y Loach se apresura a justificar la escena como un Stalin de pacotilla.

La vida no vale nada decía el cantautor. Sobre todo la de los otros.
alfonso


domingo, 17 de febrero de 2019

Loving Pablo

Fucking Pablo
Dir. Fernando León de Aranoa
Act. Javier Bardem,  Penélope Cruz,  Peter Sarsgaard...


España, 2017, 123 minutos



















Fucking Pablo
Al final  todos los intelectuales se hamburguesan, citaba el uruguayo Eduardo Galeano. Y no digamos los cineastas que tras hacer cine independiente podemita se dispone a filmar esta plana, insulsa y aburrida historia de Pablo Escobar de la mano de sus amiguetes Javier y Penélope.

Si bien Javier salva la cara, P se autointerpreta en el relato de la periodista Virginia Vallejo, en que da vida a una presentadora vulgar, pija y macarra a partes iguales. 

Nada se sostiene, ni la dicción medio colombiana de los protagonistas, ni la barriga postiza de Bardem, ni la dirección -es un decir-, del león de los barrios madrileños que aburre a las ovejas con una historia que promete todo menos eso.

Y no hablemos de Óscar Jaenada y otros secundarios que parece que estaban de paso tomando un tinto, el café colombiano, mientras echaban unas risas a nuestra costa y la de nuestros impuestos vía subvenciones al cine patrio.

Esperamos a León de Aranoa dirigiendo a algunos de los superhéroes de Hollywood. Quizá al Líder Supremo en su baticueva de Galapagar, custodiada por la Guardia Civil. Ya no nos asustamos de nada.
alfonso

lunes, 11 de febrero de 2019

Sicario 2 Day of the soldado

Violenta como la vida (mexicana) misma
Dir. Stefano Sollima
Act. Benicio del Toro, Josh Brolin, Matthew Modine...

EE.UU, 2018, 122 minutos


















Violenta como la vida (mexicana) misma
Recrea Hugh Thomas en La conquista de México la cara que puso Hernán Cortés, que no era precisamente un angelito, al contemplar en Cholula las atrocidades que cometían los sacerdotes aztecas con sus paisanos. 

O se puede leer a Álvaro Enrigue glosando la vida de Geronimo en Ahora me rindo y eso es todo, donde realiza un auspicioso relato sobre las torturas que practicaban habitualmente Apaches y Chiricahuas sobre sus prisioneros en lo que actualmente es Sonora y Nuevo México.

No muy distinto de lo que ahora perpetran los cárteles mexicanos, con su tráfico de drogas y migrantes y su culto a la Santa Muerte. Y eso relata la sobresaliente secuela de Sicario, protagonizada tan brillantemente como la primera por un Benicio del Toro que se come la pantalla en cuanto sale y mira.

Muy violenta, claro está, con impactantes escenas reales, -no con esas miniaturas de helicópteros que "cantan" tanto-, y un Josh Brolin un tanto atarantado tras la creación de su fenotipo de duro en No es país para viejos. Tejida por un guión algo errático pero brillante, que apunta a la continuación de la saga, siempre que el puertorriqueño aguante.

O sea, de aquellos polvos, estos lodos.
alfonso

viernes, 8 de febrero de 2019

En la playa de Chesil

La Inglaterra de antes de los Beatles
Dir. Dominic Cooke
Saoirse Ronan,  Billy Howle,  Emily Watson...

Adaptación del libro de Ian McEwan a cargo del autor

 Reino Unido, BBC cine, 2017, 110 minutos

















La Inglaterra de antes de los Beatles
Tras la II Guerra Mundial y antes de que apareciera el cuarteto peludo de Liverpool el país era un erial en blanco y negro. Esa es la principal virtud de esta película, describir a través de una pareja disjunta y profundamente virgen, la trágica inocencia de unos burgueses estudiantes de Oxford, haciendo sus primeros pinitos antinucleares.

Luego la bisoñez de un director que también era primerizo en el cine, aunque con un sólido curriculum en teatro, nos brinda unos plúmbeos primeros dos tercios para rematarnos en un final lacrimeante con unos protagonistas enfundados en unos maquillajes que más que parecer viejos les hace parecer zombies en pleno proceso de descomposición. 

Y no hay que dejar que los autores se masturben adaptando sus propias obras a la pantalla porque desbarran y no conocen el oficio.

Lo bueno es una puesta en escena fidedigna, un vestuario, -atentos a la ropa interior de la maravillosa Saoirse Ronan-, refulgente en azules, y una sobresaliente interpretación de la segunda  pelirroja más atrayente del cine.

Menos mal que apareció la minifalda, los abrigos afganos, el pelo largo y los eternos campos de fresas donde era posible vivir con los ojos abiertos
alfonso


domingo, 27 de enero de 2019

La balada de Buster Scruggs

¡Ay Brothers!
Dir. Hermanos Coen

Act. Tom Waits,  James Franco,  Liam Neeson, Harry Melling,  Bill Heck,  Brendan Gleeson...


2018, EE.UU,  Netflix
















¡Ay, Brothers!
Los hermanos Coen son bien conocidos por su retranca y su singular sentido del humor a la hora de contestar entrevistas... y de hacer películas. Me puedo imaginar la cara de fruición que pondrían cuando los productores de Netflix les ofrecieron hacer una película con absoluta libertad creativa. Y pensaron sin duda en otra anterior, Oh, brother, una estrafalaria y fallida historia con el insoportable George Clooney cuando quiere lucir su vena más histriónica, y trufada, como esta, de gorgoritos.

La balada de Buster Scruggs
Pues con esos mimbres elaboran seis cuentos crueles, especialmente el interpretado por Liam Neeson, ambientados en la Frontera. Este trata de un viajante de variedades en el Oeste que pasea por campamentos mineros un tronco parlante (sic) que recita admirablemente bien retazos de la biblia y que acaba cambiando por una gallina con alma pitagórica y tirando al río a su ex estrella.

Mucha violencia, mucho cinismo, magnífica ambientación incluida la galería de personajes, buena fotografía, aunque demasiado digitalizada... para una tontería que se deja ver con una ceja ligeramente levantada.

Así no, Brothers, como le decía Pablete a su ex amigo mientras afilaba el piolet. Tonterías las justas porque no hay nada peor que pasarse de listos. Aunque pague Netflix... o Carmena.
alfonso

domingo, 30 de diciembre de 2018

Roma

Pinche memoria
Dir. Alfonso Cuarón
Act. Yalitza Aparicio,  Marina de Tavira,  Marco Graf...

México, 2018, 135 minutos

















La pinche memoria
La película viene a ratificarme en uno de mis mantras: lo que no es autobiografía es plagio. Ahora bien, eso no quiere decir que sea un ejercicio fácil. Cuarón teje una obra maestra alrededor de las mujeres de su infancia, sobre todo de Cleo, la criada, una oaxaqueña que borda su papel... porque no actúa. Simplemente pone su vida y su mirada ante la cámara.

Viví en la colonia Roma algunos meses, antes de que se gentrificara, o se aburguesara definitivamente, perdiendo ese aroma a barrio bien pero bohemio, con parques que fueron hipódromos, bulevares de anchos camellones y taquerías sabrosonas tendidas sobre las aceras.

Fuimos mucho al cine, uno de los de antes, creo que el mismo que sale en la película, con muchas butacas y cortinajes a modo de telón, donde vimos el mejor cine mexicano de aquellos tiempos: Del Toro, Novaro, Ripstein...

La ambientación es extraordinaria, recreando en un blanco y negro onírico ese México de los años 60, donde ya asoma la violencia contra los estudiantes, continuación de Tlateloco, la violencia de los "remachos" contra las mujeres, la violencia del mar en Veracruz, por no hablar de la del Pacífico, por ejemplo en Zipolite y su Playa del Panteón.

Una memoria que me pudre los ojos y me recuerda uno de las mejores etapas de mi vida, allá donde mis antiguos genes me reclamaban.

Para los desgrasiados (sic) que no conozcan México, la película de Cuarón les sonará igual y extrañamente cercana porque habita en la memoria común de los seres humanos.
alfonso

P.D. Y para los que no tengan cine a mano, se ha estrenado en Netflix, que ofrece un mes gratis al registrarnos por primera vez...







sábado, 29 de diciembre de 2018

Inmersión (Submergence)

El amigo medio americano
Dir. Wim Wenders
Act. James McAvoy,  Alicia Vikander, Reda Kateb...

Alemania, 2017, 111 minutos


















El amigo medio americano
Para seguir la parábola de Wim Wenders, este siempre parece nadar entre dos aguas. Aquí entre una historia de terrorismo islámico y el alma del mar. En Paris Texas, entre el amor y cierto vagabundeo sentimental; en El cielo sobre Berlín, entre lo cursi y lo bienintencionado. Con un pie en Europa y otro en los Estados Unidos y siempre con calidad incluso en algunos trabajos de esos que Buñuel llamaba "alimenticios".

Lo mejor, la historia de amor en Normandía, el mar y sus profundidades abismales y la mirada diferente sobre el fenómeno terrorista en Somalia, que no es un país fallido sino una tribu fallida. Como tantas otras, incluida la catalana.

La película pivota sobre los dos novísimos actores que ya apuntaban maneras, él en El Rey de Escocia y La Desaparición de Eleanor Rigby, y ella sobre todo en Ana Karerina. Y el bueno de Reda Kateb, que debido a su físico casi siempre hace de malvado terrorista. Excelente fotografía a la que hay prestar atención sobre todo cuando aparece ella, permanentemente envuelta en delicados tonos de azul. Lo peor, la jerigonza sobre la vida y el mar. 

Como dice Phillip Hoare en el último libro de su trilogía, "El mar, por todas partes el mar y nadie lo observa". No en mi nombre.
alfonso

Trilogía del mar




miércoles, 19 de diciembre de 2018

La niebla y la doncella

La Guardia civil como paradigma del cine español
Dir. Andrés M. Koppel

Actores (es un decir): Quim Gutiérrez, Verónica Echegui, Aura Garrido...

Sobre una novela (es un decir) de Lorenzo Silva.

España 2017, 104 intragables minutos.















La Guardia Civil como paradigma del cine español
Ya se sabe que Lorenzo Silva es un horror, escribiendo y editando libros al calor de las subvenciones públicas del ayuntamiento de Carboneras en su patética editorial Playa de Akaba, donde solo los contenidos son peor que su continente y puesta en página.

También los sufridos espectadores del cine patrio, -entre los que no me hallo-, trufado de subvenciones incluso a las películas taquilleras con Oscar como en el caso del Almodóvar y su trouppe, están acostumbrados al farfullar incontinente e inaudible de los jovenzuelos de las series televisivas, tratando de sacarse unos euros apareciendo en películas como estas, destinadas a proponer ejemplos deleznables a los adolescentes descerebrados desde su más tierna infancia.

Pero el espanto continúa con unos personajes que nadie se puede imaginar saliendo del cuartelillo cazallero o invadiendo el Congreso, tricornio en cabeza y pistola en mano, recitando unos diálogos de discoteca pueblerina y poniendo ojitos de gacela herida, en medio de una trama ininteligible, donde predomina el sexo y la violencia como placebo de la única neurona, ya en estado comatoso.

Tras casi 60 años de las conversaciones en Salamanca, sigue valiendo la definición de Juan Antonio Bardem sobre el cine español: "Políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico".

Pero ahora generosamente subvencionado con nuestros impuestos, claro.
alfonso




jueves, 6 de diciembre de 2018

El puente de los espías

Entre el clasicismo y la naftalina
Dir. Steven Spielberg
Act. Tom Hanks, Mark Rylance,  Amy Ryan...

EE.UU. 2015, 135 minutos


















 Entre el clasicismo, la naftalina y... Palomares
El cine de Spielberg se mantiene incólume junto a su actor fetiche Tom Hanks, abanderado de la clase media estadounidense más en lo actoral que en lo sociológico, nadando siempre entre dos aguas, clasicismo y naftalina, épico y sentimentaloide, grandioso con toques naif. Sin olvidarnos jamás de la escena más conmovedora del celuloide, la niña con abrigo rojo de La lista de Schindler.



Aquí nos recuerda un episodio de la Guerra Fría, el intercambio de espías entre un piloto -tonto a tiempo completo-, de los aviones espías U2 que sobrevolaban  China y la URSS, por uno ruso, pintor y melómano, comandado por el gran Mischa, maestro de espías de la República Democrática Alemana, que consiguió hacerse con los secretos de las bombas atómicas de los gringos y equilibrar la balanza antes de que descargaran en Palomares, con el consiguiente trastorno de la población almeriense como ha podido verse en las últimas elecciones en Andalucía.

Tom Hanks en su línea, una puesta en escena exquisita, aunque con una nieve y un Berlín un poco falso, una historia que renquea a la mitad, buenas intenciones, discurso kennediano y ausencia de personajes femeninos para asombro del respetable, en una tarde noche agradable ante la pantalla. Hoy en día, parece un derroche de inteligencia.
alfonso