viernes, 25 de agosto de 2017

Ana mon amour

Arte y ensayo rumano
Dir. Calin Peter Netzer
Act. Mircea Posterlnicu, Diana Cavallioti...


Rumanía, 2017, 127 minutos


















 Arte y ensayo rumano
Una película muy densa que pretende versar sobre el psicoanálisis y la pareja, pero que en realidad sirve de atalaya para atisbar el país y su desarrollo post Ceucescu, su entrada en la Unión Europea, pasando de país gris y levemente siniestro a otro perfectamente homologable a los aburridos estereotipos del Este.

El director de Madre e hijo, se fija esta vez en el otro binomio tóxico de la sociedad, la pareja, que retrata, como no podía ser de otra manera, en términos de dependencia y de reproducción de todos los traumas a los que han asistido de niños, en esa inmensa catástrofe de la que se intenta sobrevivir el resto de tus días.

Tiene demasiado diálogo, una cámara inquieta e inquisitiva que salta nerviosamente de un interlocutor a otro y un prodigio de montaje que hace que la película, que se mueve a saltos temporales, fluya sin (sobre) saltos.

Pero al director no le iría mal tomarse a sí mismo y sus personajes ligeramente a broma, a sus curas postcomunistas en el confesionario y a los psiquiatras que ofician como tales, pero en versión algo menos pedestre. O sea una pasadita por Woody Allen antes de convertirse en el judío poco gracioso y levemente canalla que es hoy.
alfonso

sábado, 19 de agosto de 2017

La seducción

Dir. Sofia Coppola
Act. Nicole Kidman, Colin Farrell, Kirsten Durst, Elle Fanning...


EE.UU., 2017, 93 minutos


Título original: Las seducidas














Que ninguna buena acción quede sin castigo
Cada vez que la señorita Coppola quiere realizar un ejercicio de estilo se le desinfla el suflé antes de crecer. Sin llegar a la tontuna supina de María Antonieta, cuando la chiquilla era novia de Quentin El Cretino, algo que debió marcarla para toda la vida, más que tener un padre genial. 

Basada en una novela de Thomas Cullinan llevada posteriormente al cine paradójicamente por el dúo más duro de la pantalla, Siegel & Eastwood, se basa en realidad en eso que Orson Welles llamaba una historia inmortal y que ya había sido delineada en los Cuentos de Canterbury según Pasolini: en plena guerra de Secesión, un hombre entra en un gineceo, -llámese convento, internado, residencia de señoritas, círculo de Podemos...- sin saber que lo hace en un nido de víboras. O tal vez sí.

Una fotografía tramposa con grandes desenfocados que nos lleva al mundo de J.M. Barrie y sus hadas trucadas, un vestuario majestuoso y una mansión sudista que yace entre humeantes columnas jónicas de dueños levemente pervertidos, junto con cierto aire a Las vírgenes suicidas, -la mejor obra del mundo de Sofia-, son los auténticos alicientes de una cinta hueca donde resuena dichoso el Magnificat de Monteverdi.

Aquel en que se escucha, Deposit potentes de sede et exaltabavit humiles. Pero como demostraron en la Revolución Francesa, los inocentes apenas existen. Las inocentes... jamás.
alfonso

jueves, 3 de agosto de 2017

Animales nocturnos

Una finísima venganza
Dir. Tom Ford
Act. Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Michael Shannon...


EE.UU, 2016, 117 minutos


El tráiler







Una finísima venganza
Esta vez a Tom Ford, diseñador jefe de Gucci, de bolsos de 18.000 dólares y de los vestidos de Michelle Obama, poseedor de una cadena de tiendas de lujo en todo el mundo, no le van a tildar de vacuo como en su anterior película A single man

Ahora ha escogido un tema en el que denuncia -paradójicamente dada su biografía-, la cultura basura, que escenifica en el arranque de la película con unas mujeres estrepitosamente gordas bailando y posando desnudas meneando sus flácidas carnes en las que luce alguna lentejuela.

La debilidad de uno y la fidelidad de clase de la otra provocan una catástrofe personal en los dos protagonistas que el primero redime escribiendo y culmina dedicándole a su ex el manuscrito que le envía. Mientras, discurre una producción lujosísima, perfecta en guión, detalles, cuadros, música, vestuario, tipografía y cualquier otro aspecto en el que uno quiera fijarse para contar una historia triste y violenta.

El peso de los errores, de los graves, solo se alivia con la venganza, la escritura y el tequila, con una buena combinación de esos tres elementos o similares. Pero siempre sin crueldad,  evitando por ejemplo esa frase tan venenosa: "Al final todos acabamos pareciéndonos a nuestras madres".
Vade retro.
alfonso

domingo, 30 de julio de 2017

Patagonia. Invierno

Dir. Emiliano Torres
Act. Alejandro Sieveking, Christian Salguero

Argentina, 2016, 95 minutos



















Tierra sin rumbo
Nada hay que se asemeje más a alta mar que Patagonia, donde la mirada y la cabeza garrean sin remedio en su despiadado horizonte. Cuando algún director se atreve a meterse por medio con una cámara acaba perdiendo indefectiblemente la batalla consigo mismo y su historia como Vigo Mortessen en Jauja, agarrado solo a la traicionera mirada de su Ariadna.

Basta una anécdota con tono de western entre un viejo y un joven capataz escupidos por la tierra para fotografiar desganadamente un paisaje que a uno le ha torcido la mirada y le ha hundido sus -pocas- esperanzas en el fondo de algunos gintonics turbios y destemplados.

Rodada cerca de Calafate y del lago Argentino, blanquecinos como un yogur caducado, no admite la más mínima concesión; ni su tenue argumento, ni su diluida banda sonora en que suenan lejanos algunos diálogos ininteligibles, ni sus dos personajes que se autointerpretan en el vacío de ese mesmérico pozo de olvido.
alfonso

Maudie

Auto retrato de dama con perrito
Dir. Aisling Walsh
Act. Sally Hawkins, Ethan Hawke...

Irlanda, Canadá, 2016, 115 minutos



















(Auto) retrato de dama con perrito
Basada en una historia real de la pintora naif canadiense Maud Lewis, es una de esas películas a la que entras porque no has encontrado entradas para la que quieres, pero no decepciona, sino todo lo contrario.

Rodada en Nueva Escocia, cerca de la península de Labrador, dos frikies hacen frente a la vida en una cabaña de 3 por 4 metros, uno pescando y otra pintando cuadritos en tablas que reflejan la tierra en primavera. Lo que empezó por una relación de conveniencia acaba en matrimonio por la cansina, empecinada y desarmante obstinación de la pintora, muy propia de su género.

Así, el pescador acaba limpiando la casa, trayendo el pescado y atizando el hogar y ella pintando sus tablillas inocentes con su poca inocente mirada flanqueada por una artritis galopante que contagia las pocas luces del pescador varado en aguas de nadie.

Ethan Hawkes sigue anclado en papeles "antes" -del atardecer, amanecer, anochecer, de que el diablo sepas que has muerto-, lleno de tics, pero fiel a sus ideas y ella arrastra sus pies y sus muecas hasta hacernos añorar que cualquier otra tierra sería menos ingenua y algo más divertida.
alfonso

jueves, 27 de julio de 2017

Su mejor historia

Ese dulzón sabor a clásico
Dir. Lone Scherfig
Act. Gemma Artenton, Sam Clafin, Bill Nighy...


UK, 2016, 117 minutos


















Ese dulzón sabor a clásico
Se trata de cine sobre cine, una subtrama que siempre da resultado, sobre todo en las manos de una directora tan brillante como Lone Scherfig, autora Dogma y del descubrimiento de la inmensa Carey Mulligan en An Education.

Londres,  II Guerra Mundial, ante la falta de hombres la industria se plantea contratar a una guionista para realizar una película que levante la moral, pero con toque femenino. Tratará sobre una pequeña gesta inventada en la retirada de Dunquerke, -y de paso quitarnos el mal sabor de boca de la última tontería de Christopher Nolan recién vista- protagonizada por un par de gemelas, un héroe estadounidense de dentadura perfecta y cerebro atrofiado, un tío borrachín, un perrito y un héroe corriente de los que pueblan a miles los callejones de Londres (sic).

Hay de todo, extraordinaria puesta en escena y ambientación, -¡qué jerseys tejidos a mano!- amor, melancolía, pathos, humor, diálogos brillantes, magníficos actores, -ella y sobre todo el todo terreno Bill Nighy-, buena fotografía y un buen chorreón de eso que tan bien saber hacer los ingleses, reírse de sí mismos. Le falta un punto de genio para la tercera estrella.

Como dicen en la propia película, "el cine es la vida sin los momentos aburridos". O sea, como el besugo sin espinas o el alcohol sin resaca. 
alfonso

viernes, 21 de julio de 2017

Dunkerque

Propaganda exquisita
Dir y guión: Christopher Nolan
Act. Tom Hardy, Cillian Murphy... y los efectos especiales


UK y aliados, 2017, 107 minutos

















Propaganda exquisita
Una nueva ración de propaganda convirtiendo en victoria una derrota, aderezándola de gestas heroicas y patrióticas para conseguir que los imbéciles sigan marchando a la guerra, ahora por una soldada más sustanciosa, o por las matracas imbuidas por curas, imanes, ayatollas o presidentes dícense democráticos.

Eso sí, magníficamente pergeñada en base a unos efectos especiales cuya nómina arrasa la pantalla al pasar el rodillo de los créditos que soslaya casi al pobre elenco, con un Keneth Branagh, antaño un estupendo muñidor shakesperiano, hoy una patética caricatura de sí mismo.

Lo mejor la historia (una hora) de los pilotos, seguida de los marinos (un día) y rematada por la ovejuna infantería, una semana.

El final, con el discurso del batracio de Churchill añorando el imperio y saludando al incipiente que todavía hoy nos subyuga con sus juegos de tronos para millenials, esos descerebrados abducidos por las redes sociales, es sonrojante. 

Pero Christopher Nolan siempre ha sido un director sobrevalorado que, como Rita Barberá, es experto en fuegos de artificio de media intensidad. Hay que salirse en el minuto 100 de metraje. 
alfonso

jueves, 13 de julio de 2017

Estiu 1993

Tesina fin de carrera
Dir. y guión: Carla Simón
Act. Laia Artigas, Paula Robles, Bruna Cusí...

España 2017, 97 minutos










Tesina fin de carrera
Decía hace pocos días Javier Manías (sic), brillante columnista y aburrido literato,  que "durante muchos años los críticos cinematográficos y la prensa decidieron que había que promover el cine nacional, hasta el punto de que casi todas las películas españolas que se estrenaban eran invariablemente 'obras maestras”. 

Así ha pasado con esta, que no deja de ser un rutinario ejercicio de memoria autobiográfica, pudorosa en algunos aspectos y aburrida en otros, saludada por la crítica como "una de las mejores películas españolas en lo que va de año". De todas maneras con el adjetivo "española" no es decir mucho, dados los bodrios al mejor estilo americano que subvencionamos largamente con nuestros impuestos.

Demasiado naturalismo, poca definición de los personajes, -sobre todo el nuevo padre, apenas un esbozo-, Carla Simón debería haber aprendido en la Universidad que la cámara digital quema los exteriores a plena luz del día.

Se agradece el ajuste de cuentas con ella misma, pero es una película para ver una tarde de agosto frente al televisor, rememorar infancias líquidas y cerrar capítulos con la madre muerta y el padre inexistente. ¡Qué mala época atravesamos los hombres, casi nadie nos (re)trata bien, ellas menos que nadie!
alfonso

viernes, 7 de julio de 2017

Estados Unidos del amor

Estados Unidos del amor
Dirección y guión: Tomasz Wasilewski
Act. Julia Kijowska, Magdalena Cielecka, Dorota Kolak y Marta Nieradkiewicz

Polonia, 2016, 105 minutos


















Fanta tibia, vodka helado
Cuatro mujeres polacas se ven empoderadas, -el anglicismo de moda-, tras la caída del muro de Berlín y el triunfo de Solidaridad en su país y eso parece abrir a nuevos horizontes sus ansias de amor y felicidad.

Eso sí, en derredor de oficinas siniestras, bloques en medio de la nada, colegios grisáceos, iglesias deprimentes, un videoclub para misántropos y unos paisajes desoladores, retratadas en una fotografía muy quemada, al filo del blanco y negro, a veces con iluminación cenital y con una cámara que se pega a sus cogotes. Sin música, excepto alguna puramente incidental y como recurso dramático, por ejemplo I wanna dance with somebody de Whitney Houston.

Una se enamora de un cura, otra de un viudo que había sido con anterioridad su amante, otra de un fotógrafo de moda y la última de la tercera, todas sin éxito persiguiendo un sueño que naufraga en esa clase de hombres, que, por supuesto, salen muy malparados.

En la primera escena, el grupo bebe vodka en una comida y una  de las protagonistas anuncia que tiene Fanta comprada con los marcos que le manda un emigrado al paraíso.

Polonia, su pompa y su circunstancia pesan como un muerto en alta mar.

Buena película, excelente actuación, tristeza garantizada. No se puede decir que a uno le ha gustado, porque así  fuera estaría rigurosamente muerto.
alfonso

sábado, 17 de junio de 2017

Cartas da guerra

Dir. Ivo M. Ferrerira
Act. Miguel Nunes, Margarita Vila-Nova, Ricardo Pereira


Portugal, 2016, 105 minutos

















Insondable saudade
Un médico recién casado y esperando un hijo es destinado a la guerra de Angola en 1971, dos años en un puesto avanzado en la frontera con Zambia donde opera la guerrilla del MPLA.

Parte de una novela del hermético Antonio Lobo Antúnes, basada en las cartas que el atribulado doctor escribe a su esposa, rebosantes de nostalgia un punto mórbida, que ésta lee en voz alta, la mayoría en off, mientras la fotografía de Joao Ribeiro, en un blanco y negro primoroso, describe el enamoramiento del recluta de aquellas tierras dormidas que empezamos a leer con Pepetela.

Woody Allen diría que la película podría ser la peor pesadilla de un neurótico si la viera encerrado en un ascensor. Con el aire acondicionado de la espléndida sala Golem en una tarde de 40º, uno disfruta con los paisajes, recuerda el servicio militar, también grotesco, en las estribaciones del Pirineo, con el tiempo igualmente detenido y advierte algunas referencias ocultas entre el tráfago de la melancolía, sobre la PIDE, los Capitanes de Abril y un país roto por una dictadura plomiza.

Mala música, Cesaria Evora hubiera rematado una tarde enferma de calor, perfecta para oír algunas frases del Lobo: "Nosotros hemos visto morir los barcos".
alfonso


martes, 13 de junio de 2017

Testigo

El hombrecillo vestido de gris
Dir. Thomas Kruithof
Act. François Cruzet, Sami Bouajila, Denis Podaydès...

Bélgica y Francia, 2016, 88 minutos


















El hombrecillo vestido de gris
Lo mejor es el título original, porque el funcionario de las distribuidoras que "adecua" los títulos originales a los espectadores españoles tiene que ser más gris que el título de aquel libro para niños que he tomado prestado para esta gacetilla.

Entras al cine convencido por las críticas que la película iba a homenajear al menos La conversación de Coppola, un título que marcó un hito el siglo pasado -y dio origen a un libro del ingeniero de sonido, Walter Murch, Oscar en su especialidad-, desvelando las dobleces y los espejos del sombrío protagonista.

Pues no. Empieza bien, como fábula de lo que el Estado y sus alcantarillas pueden hacer sobre los individuos pero enseguida deriva, al garete, hacia el polar, ese subgénero tan francés, como denominan los gabachos a sus policíacos.

Y además es lenta y aburrida. Claro que si llego a saber previamente que era belga no hubiera entrado. No hay que ver nada de unos tipos que inventaron el chocolate para atraer a los niños y la cerveza de los monasterios para olvidar lo que hacen luego con ellos. Y quien crea que exagero que vea Escondidos en Brujas.
alfonso

sábado, 10 de junio de 2017

Pastoral americana

Pongamos elegía
Dir. Ewan McGregor
Guión: John Romano
Act. Ewan McGregor, Dakota Fanning, Jennifer Conolly...

EE.UU. 2016, 108 minutos

















Pongamos elegía
Hay que tener valor para adaptar en tu primera película como director, además de protagonista, el Pulitzer del desmesurado Phillip Roth, uno de los mejores novelistas americanos, y la aventura no sale mal con un buen guión y excelente ambientación en esa época de los años dorados de los Estados Unidos, tras haber ganado la guerra mundial y haber descubierto los corn flakes, la comida rápida, los concursos de belleza y los coches de aletas infinitas y puntiagudas.

Ese sueño de inocencia, corramos un tupido velo sobre la colonización y la esclavitud, se rompió con el asesinato de Kennedy y sobre todo la guerra de Vietnam, donde los jóvenes iban a la mili en el sudeste asiático a morir o quedar destrozados de cintura para abajo y de cejas para arriba por un quítame allá esas pajas sobre no sé qué del comunismo internacional.

Eso describen las más de 600 páginas de la novela y ahí naufraga esta sencilla y sincera película, en el engarce entre realidad y la familia que describe, la de el Sueco, el mejor deportista del instituto, su novia y luego esposa, la reina de la belleza de New Jersey, la granja lechera, la fábrica donde trabajan pacíficos negros fabricando guantes para blancas de manos delicadas, y las hijas que temen verse reflejadas en ese espejo tan recto que parece deformado.

"La vida es ese breve lapso de tiempo en el que estamos vivos" define la hija del Sueco en el instituto. Bueno, algunos ni eso.
alfonso

sábado, 3 de junio de 2017

Norman, el hombre que lo conseguía todo

El arte de birlibirloque
Dirección y guión: Joseph Cedar
Act. Richard Gere, Lior Ashzenaki, Charlotte Gainsbourg...


EE.UU. Israel,  2016, 118 minutos

















El arte de birlibirloque
Richard Gere, el pésimo actor, la acelga budista, en el papel de su vida tras American Gigoló, hará ya casi cuatro décadas, encarnando a un conseguidor, ahora que la palabra está tan de moda en esta sociedad de pícaros cervantinos puesta al día.

Aquí se habla de judíos, en un parábola a la medida de Netanyahu y sus sobornos, practicando eso que ellos saben hacer tan bien, reírse de sí mismos. Norman es un conseguidor de citas, apaños, arreglos e intercambio de favores, de bajísima intensidad, a la que la suerte le brinda una oportunidad que acaba en tragedia bufa.

El guión tiene más trampas y chapuzas que un ayuntamiento de la costa mediterránea y una banda sonora que agobia los oídos y se inmiscuye en la historia. El resto de elementos acaba plegándose con efectividad a la trama, contada en primerísimos planos muy bien resueltos por los secundarios de lujo, incluida la hija de los Gainsbourg, Jane Birkin y el propio Serge, el cantante feo de tremendo éxito entre las mujeres guapas.

Entre el trile y los vendepeines, el tocomocho y las preferentes, los charlatanes de feria y los asesores financieros, esos judíos negociantes son calcaditos a nuestras más ilustres sagas, Ruiz Mateos y Pujol, pero sin esa cutrez ibérica de una clase montuna y matamoros que acabó por ocupar su lugar cuando consiguió expulsarlos  de la Península para evitarse la competencia.
alfonso

jueves, 25 de mayo de 2017

Personal shopper

Fantasmas chic
Dirección y guión: Olivier Assayas
Act. Kristen Stewart...

Francia, 2016, 105 minutos












Fantasmas chic
El cine francés es como su comida, cargante, pesado, sofisticado y difícil de digerir. Más aún cuando las mezclas no funcionan, en este caso espiritismo, thriller, moda y sofisticación; Iphone y Whatsapp y la musa del director, la andrógina Kristen Stewart, que parece haberse encasillado en este tipo de papeles del más allá, que los interpreta bien, pero paradójicamente, sin alma.

La hermana gemela espera en París una señal de su hermano recién fallecido de un ataque al corazón, afección que ella también padece. Mientras, trabaja de personal shopper, -una tontería parecida a la del coaching pero peor pagada-, para una rica cretina, perdón por la redundancia.

Está mal filmada, la entradilla merece un largo plano secuencia en la casa abandonada donde habita su hermano y otras presencias, y no esa steady cam mendaz que la sigue desganadamente. Y el guión naufraga en varias ocasiones porque dialoga mucho en una película que funcionaría mejor son silencios y elipsis. Pero Assayas pasa del rosa Carlos, al amarillo, El viaje de Sils María. Interesa, pero decepciona.

Como en el Sexto sentido, yo también a veces veo muertos. Algunos caminan a mi lado, otros acaban cargando como esta película.
alfonso

jueves, 18 de mayo de 2017

Guardián y verdugo

Dir. Oliver Schmitz
Act. Steve Coogan, Garion Dows, Andrea Riseborough...



República Sudafricana, 2016, 106 minutos
















Exclusivamente humana
Sudáfrica 1987, se ejecutan 168 presos al año. Para evitar ser mandado a Angola a luchar contra el MPLA y los cubanos, un joven de 17 años se hace carcelero. Le tocará acompañar a los condenados a ser colgados por el cuello, tras convivir con ellos sus últimos días. Al final de un récord de 21 muertes en tres días, con su macabro protocolo incluido su entierro en fosas comunes, se le cruza una furgoneta y sus propios cables interiores y mata a tiros a sus siete pasajeros.

Comienza un juicio en el que se cuestionará la pena de muerte y las condiciones mentales del acusado para no seguir el mismo camino que sus antiguos prisioneros. Todo es verídico.

Una lástima que todas las actuaciones, -excepto la del joven Garion Dows-, particularmente la del excelente cómico inglés, Steve Coogan, no den la talla ni se crean sus personajes ni por un momento. Y desde luego, la película no es apta para estómagos delicados por sus brutales escenas en el corredor de la muerte.

Dicen que el ser humano tiene alma, yo no la he visto jamás. En cambio para contemplar la crueldad, un atributo exclusivamente humano, no hay más que asomarse a cualquier telediario.
alfonso

viernes, 5 de mayo de 2017

Z, la ciudad perdida

La llamada de la selva
Dirección y guión: James Gray
Act. Charlie Humman, Robert Pattison, Sienna Miller...


Estados Unidos 2016, 141 minutos


















La llamada de tu propia selva
En 1911 se descubre, -la descubre Hiram Bingham, el hombre blanco- Machu Pichu. Unos cuantos años antes Stephens y Catherwood habían hecho lo propio en las ciudades mayas que van saliendo de la selva del Petén. Una pléyade de aventureros se abalanza de nuevo sobre el botín, pero también exploradores intrépidos, inconformistas y mal adaptados a su sociedad y su tiempo, muchas veces enfrentados a sus valedores, sobre todo a ese pozo de serpientes que era y es la Royal Geographical Society.

Algunos buscaban El Dorado, el oro y las riquezas. Otros el último eslabón, la Z de la cadena humana de la evolución, donde todos salimos del mismo mono con diferentes valores y formas de ver la vida. Son los que siempre remontan el río de su propia personalidad y de sus conflictos internos y a veces, pocas, acaban encontrando su propio yo, con o sin ayahuasca, hongos, peyote o incluso un mezcal bien macerado sobre la pechuga de una gallina mestiza.

La película busca el clásico y lo consigue en las selvas colombianas de Santa Marta, en la Amazonía, donde se cuecen los sueños entre los helechos gigantes arborescentes devoradores de niebla y los jaguares amarillos.

Entrar, incluso hace unos pocos años, en una ciudad maya desierta a las seis de la mañana en medio de la selva, Calakmul por ejemplo, es una experiencia inolvidable. Como al protagonista, y como dicen en México, "cuando esa víbora te pica, no hay remedio en la botica". Muy buena.
alfonso



viernes, 28 de abril de 2017

Lady MacBeth

Cumbres venenosas
Dir. William Oldroyd
Guión: Alice Birch
Act. Florence Pugh, Christopher Fairbank. Cosmo Jarvis, Noami Ackie...


Reino Unido, 2016, 89 minutos















Cumbres venenosas
No es una víbora ambiciosa que quiere ver rey a su hombre. No hay que confundir ambición con maldad. Y ni siquiera eso, pues la protagonista no hace más que defenderse de la agresión de su entorno, suegro, marido, sirvientes... que la convierten en un objeto inanimado y estéril, devota de su libro de oraciones y encerrada en una helada mansión de Northumberland, al norte de los yertos páramos de Yorkshire.

No hace más que defenderse del sistema que ha creado el puritanismo victoriano, la estructura de propiedad de la tierra que la liga a ella como si fuera una planta; de la dialéctica amo esclavo y de la propiedad capitalista británica de mediados del siglo XIX, al borde de la revolución industrial.

Ciertamente se excede con setas, bastones y las manos desnudas, pero vemos a una mujer que responde a la violencia con violencia crecida y se rinde a sus emociones.

Todo en medio de una fotografía envuelta en una bruma fina que hace que te restriegues los ojos en un vano intento de despejarla; en una atmósfera permanentemente ocre, excepto sus vestidos; sin música y con unos encuadres que tienden a la geometría, excepto en los arrebatos, dicen que de pasión, mejor sería decir lujuria, un término más veraz y menos mediterráneo.

Cuídate de quien te odia pero cuídate más de quien dice amarte.
alfonso

viernes, 21 de abril de 2017

Nieve negra

Atraco a las seis
Dir. Martín Hodara
Act, Darín & Sbaraglia & Lupi + Laia Costa



España, Argentina, 2017, 87 minutos
















Atraco a las seis (de la tarde)
He leído cuidadosamente los créditos para ver si en la producción estaba alguna de las tramas -Gurtel, Noos, Bárcenas- de las ranas de Aguirre ante tamaño fraude disfrazado de película, perpetrado por el trío argentino por antonomasia, Darín & Sbaraglia & Lupi, flanqueados por la señorita Laia Costa cuya principal habilidad no es precisamente la interpretación, y no quiero pensar en la obvia, la que probablemente ha debido proporcionarle sus "trabajos" en las patéticas series de la TVE de las FET y las JONS.

Entre los despropósitos, -además de los flasbacks ininteligibles, los movimientos de cámara erráticos, la música polvorienta y un guión remendado por un argentino post estructuralista- figura el rodaje en Andorra simulando Patagonia, viste, che. Será por eso por lo que los protagonistas farfullan en catalán en la intimidad (sic). O por que sean miembros de la Sagrada Familia de los Pujoletti ramoneando por los predios traseros de la muy noble y muy lerrouxista Cataluña...

Del argumento, una intragable amalgama de incesto, muerte, herencia, exilio, y salvajina, mejor ni hablamos. Y del rostro impenetrable del trío citado... hay un sitio en el infierno destinado para este tipo de contubernios. Justo al lado del reservado para el inventor de los muebles de metacritalo.
alfonso

sábado, 15 de abril de 2017

Negación

Dir. Mick Jackson
Guión: David Hare
Act. Rachel Weitz, Tom Wilkinson, Timothy Spall

U.K. y EE.UU. 2016, 109 minutos

















Fish & Chips estrella Michelín
En realidad la película no trata sobre un hecho real acontecido a final de la década de los 90, en que la editorial Penguin tuvo que demostrar la realidad del Holocausto frente a un negacionista demandante, pretendido historiador británico. No, en realidad, aunque nadie se ha dado cuenta, la película versa sobre el "maravilloso" sistema judicial británico y sus leyes, por las que hay que demostrar la inocencia entre otras lindezas. 

Así discurre toda la cinta en unos impresionantes escenarios reales de Londres, gentileza de la BBC a cargo de la producción, con un guión milimétrico a cargo del multipremiado David Hare, y con unos actores magníficos que juegan también a ser caricatura de los britihs gentlemen, lo más granado del Imperio, que no se alteran, no transpiran, -no digamos ya sudar-, no se emocionan y no se mojan... todo en aras del triunfo del sistema y su flema.

Hoy en día se ventila la eterna cuestión entre la corrección política y la libertad de expresión, aunque en realidad no existe tal conflicto. Se trata solamente de imponer el pensamiento único en virtud de la correlación de fuerzas en un momento concreto dictaminando lo que se debe decir y lo que no. Por parte de los unos y los otros.

O como dicen los británicos, "Tormenta en el Canal, el Continente aislado".
alfonso




lunes, 10 de abril de 2017

Neckam

Arrancad las semillas, robad a los niños
Dir. Gonzaqlo Tapia
Act. Pablo Rivero,  Hermann Bonnin,  Natalia Plasencia

España, 2016, 93 minutos








Arrancad las semillas, robad a los niños
Vaya por delante que la película es una irrisión que ni siquiera se ha estrenado en el circuito comercial. El director tiene mucho que aprender, mucho, especialmente en la dirección de actores, sobre todo con el zoquete de Pablo Rivero, de Cuéntame, que ni siquiera sabe qué hacer con las manos en un plano medio. Gracias a una sala tan especial como Artistic Metropol podemos acercarnos a trabajos interesantes aunque irregulares como este.

Pero tiene mérito y una magnífica ambientación en la ciudad de Tetuán, con una mansión moruna maravillosa y un hotel muy bien recreado, así como los coches de época, especialmente el Seat 1400 de los años 50.

Es de las pocas películas que empiezan a hablar de las colonias españolas y de la Masonería; con objetividad, se entiende. Un joven vuelve a Tetuán a investigar una herencia y se encuentra con su pasado de niño robado a unos maestro masones asesinados el 17 de julio del 36.

No extraña que la productora se llame Acacia Films .·. y que "Neckam Adonais" se refiera a las últimas palabras de Jacques de Molay, Gran Maestre Templario, antes de ser quemado clamando venganza contra el Rey Felipe IV y el corrupto Papa Clemente V.

Como bien dice un personaje, "La guerra la ganaron los curas y la perdieron los maestros". Y como en Irlanda llevan muchos años disfrutando de su botín de guerra, los niños y sus riquezas inmatriculadas.
alfonso

viernes, 7 de abril de 2017

El hijo de Jean

La anagnórisis y el virtuoso manejo del retrovisor
Dir. Phillippe Lioret
Guión: Natalie Carter
Act. Pierre Deladonchamps, Gabrielle Arcand, Catherine de Léan...


Francia, 2016, 97 minutos















La anagnórisis y el virtuoso manejo del retrovisor
Resulta que esa atracción irresistible, esa pulsión que tira como una locomotora de todos los adoptados, de todos los que hemos tenido una infancia conflictiva, donde la figura paterna queda en algún caso escondida tras la niebla de los recuerdos... O la materna en el fondo de un piadoso cul de sac... Esa que hace  que a una determinada edad, casi siempre madura, se produzca un leve chasquido, que se hojeen a la tarde los viejos albúmes polvorientos... se llama anagnórisis.

Un joven parisino recién separado recibe una llamada en la que se le comunica que su padre biológico ha muerto en Canadá, y la succión le arrastra irremisiblemente hasta el lago donde desapareció su cadáver en un día de pesca y a conocer a sus dos hermanos.

La herencia, -sin cadaver no hay sucesión- motiva la búsqueda del cuerpo y las peleas entre los dos hermanos canadienses durante la breve estancia en Montreal del parisino con alma de niño. Y no diré más.

Basada en el libro de Jean Paul Dubois Si ce libre pouvait me rapprocher de toi, es una pequeña joya en la que destaca una virtuosa gestión  del final.

Imprescindible, incluso para aquellos en paz consigo mismo.
alfonso


miércoles, 5 de abril de 2017

Hablando (último aliento)

Una temporada en el infierno
Dir. Ainhoa Amestoy

Texto de Irma Correa

Act. Lidia Navarro, Muriel Sánchez

Equipo artístico: Raquel Berini (ayudante de dirección), Elisa Sanz (escenografía),  Marta Graña (iluminación)...



Sala Princesa Teatro María Guerrero









 Una temporada en el infierno
El suicidio es una causa de muerte que mata en España más personas que la carretera, superando las 5000 al año, según cifras oficiales. Aparte de ser un derecho, muchas veces, demasiadas, esconde dramas, dolor insoportable, desolación, soledad y desamparo, lo que no se nombra ni aparece en las cifras oficiales. En este caso, la huida de una vida sencillamente inaguantable a manos de tu maltratador que un día creíste que era tu amante.

La sala pequeña del María Guerrero, la antigua cafetería de recuerdo tan familiar que duele, se ha transformado en una especie de ataúd con techo bajo e inclinado hacia un parco escenario que podría, podría, augurar lo que vamos a ver, dos mujeres en el infierno; la real y su fantasma, creyendo esconderse de su pareja a punto de salir de la cárcel. Pobres de nosotros si no charlamos con nuestro fantasma.

Un texto muy trabajado y bien escrito al que uno quizá le pediría que no impostase algunos elementos, -la pistola, los efectos sonoros, el final- para que funcione como una apisonadora, muy bien interpretado por las dos actrices, estupenda hasta la emoción Lidia Navarro, a la que deseamos ahuyente a su personaje nada más bajar de las tablas.

Por lo demás, aun en esa morgue, gran escenografía, dirección y puesta en escena de un espectáculo que bien merecería "hacer provincias", "hacer bolos", y sin embargo, no se merece el afiche del diseñador de turno, que no se sabe de dónde ha sacado ese par de cucarachas que adornan un cartel irreproducible.

Suicidarse a veces es abrazar la vida, reivindicar el derecho a desaparecer, como hacían Sartre y la Beauvoir, a huir y esconderse de los monstruos que viven debajo de la cama. Y en muchos casos encima.
alfonso





viernes, 31 de marzo de 2017

Cantábrico

Cantábrico
Dirección y guión: Joaquín Gutiérrez Acha

España, 2017, 100 minutos



















Alimañeros incontinentes
Uno sale casi aturdido por la omnipresente voz en off ribeteada de una música cansina e imparable, con un narrador que no acierta ni en el tono, ni el timbre, ni en los ripios. Por no hablar de juegos de palabras infantiles, "la araña pende de un hilo", "los oseznos se andan por las ramas"... amén de un guión extremadamente antropocéntrico.

Aparecen osos, lirones, armiños, víboras, arañas, larvas, salmones, picamaderos, gatos monteses, lobos, claro,  y un sinfin de fauna más, absolutamente descontextualizada, con un guión que bien puede discurrir en los Picos de Europa y la cordillera cantábrica, en la Selva Negra o en Mordor, porque en ningún momento se hace la más mínima referencia geográfica y jamás se acomete la tarea desde un punto de vista global y ecosistémico.

Las imágenes que giran en torno a las cuatro estaciones son espectaculares, con cámaras de alta definición y súper rápidas que proporcionan un gran campo focal pese a los teleobjetivos. Y abundan los ya inevitables y también vertiginosos drones.

O sea que por una vez el móvil sirve de algo en el cine. Para conectar los cascos, desenchufar de la banda sonora y escuchar por ejemplo La sinfonía del Nuevo Mundo de Dvoráck o el reggae eléctrico y de salutación a la vida de Eddy Grant. O También los ciervos de McEnroe
alfonso

viernes, 24 de marzo de 2017

Una historia de locos

Dir. Robert Guèdiguian
Act. Simone Abkarian, Ariane Ascaride, Grégoire Leprince-Ringuet...


Francia, 2015, 134 minutos
















El siniestro imperio otomano
El turco (sic) tiene en su historial haber perpetrado el primer genocidio del mundo moderno, millón y medio de armenios masacrados en los primeros años de la I Guerra Mundial, mientras el imperio otomano se despedazaba en los Balcanes, Siria, Egipto, Palestina... y arrostraba una guerra, de la mano de sus aliados alemanes, particularmente sangrienta en el Cáucaso. Los Jóvenes Turcos a cuya cabeza se puso Atatürk decidieron construir una nueva república, islamizarla y acabar con los armenios, cristianos, que flirteaban con los rusos en su búsqueda de la independencia.

Los verdugos fueron los kurdos, antes de probar en propia carne las delicias turcas. Hace 25 años los armenios echaron a los azeríes de Nagorno Karabaj por un quítame allá esas tierras. Y así hasta el infinito y mucho más...

Guèdiguian, hijo de padre armenio cuenta bien la historia de la lucha armada de su pueblo sin ahorrarnos lo peor y basándose en el caso del periodista español Antonio Gurriarán al que le estalló una bomba del ASALA en plena Gran Vía madrileña al pasar por allí.

Hoy Erdogan hace que Trump parezca un recatado centrista  y el mundo sigue riéndole las gracias de su posición estratégica mientras continúa demostrando que islám y democracia, en el sentido revolucionario francés de 1789,  es como agua y aceite.  O amistad y dinero.
alfonso

martes, 21 de marzo de 2017

Song to song, lo nuevo de Malick





Terry Malick, su nueva película


Ya aparece el tráiler de la última película de Malick, como siempre polémica, ver pieza del New York Times (en inglés), como siempre anárquica aparentemente, como siempre con un reparto espectacular de grandes actores, Michael Fassbender, Natalie Portman,  Rooney Mara, Ryan Gosling... ansiosos por aparecer en las cintas del filósofo cineasta. O viceversa.

Aparte de cameos de Holly Hunter, Iggy Pop, Johnny Rotten y Val Kilmer que luego ya veremos si no desaparecen en la sala de montaje, en una historia de amor y transcendencia ambientada ahora en el mundo de la música.

Esperemos que en esta ocasión se estrene en este país, porque la última, Knight of Cups, sólo se encuentra en DVD.

viernes, 17 de marzo de 2017

Los Hollar

La familia... rarita
Dir. John Krasinski
Act. Margot Martindale, Richard Jenkins, John Krasinski...


EE.UU. 2016, 89 minutos
















La familia... rarita
Porque no llega a disfuncional y ya se sabe que nadie conoce a esa familia feliz de la que tanto, sin embargo, se oye hablar. Una comedia blanca de estilo indie que va perdiendo fuelle conforme avanza hacia un final blando como un kiwi pasado de fecha.

Se trata de una obra de un realizador que está acostumbrado a filmar series en televisión y se nota en el ritmo, la hechura y el guión, bien escrito, pero ramplón y más propio de una de esas producciones que tanto gustan a nuestros millenials, dios los tenga en su seno, cuanto más lejos mejor.

Por otra parte, cine tan americano como esa comida basura que aparece constantemente en la película, bien hecho, con una banda sonora como de algodón hilado que mece la trama hasta dormirla. 

Se gana la estrella por la soberbia actuación de los dos veteranos actores, Margot Martindale y Richard Jenkins, que dan un recital de profesionalidad ante el propio director que se reserva el protagonismo, con una cara que parece la de esos obreros polacos que te hacen una chapuza en casa y no dejas de mirar la nevera por si desaparecen las cervezas.

Por cierto, las ya célebres y nonagenarias Hermanas Frikies de la Plaza de los Cubos, han reaparecido, yendo al baño con precisión milimétrica a la mitad del metraje, amarraditas del brazo. Ya casi me atrevo a darles la espalda...
alfonso