viernes, 16 de noviembre de 2018

Lo mejor del 2017 (¡Qué cabeza la mía!)

Lo mejor -visto- del año 2017


Una ciudad junto al mar; Florence Pugh, una feminista auténtica; otras hablando y pasándolo mal; Muros, también junto al mar; Joaquin Phoenix con un martillo de bola; Casey Affleck hablando el lenguaje secreto de la desolación; y un ciervo sagrado al que habría que matar... lentamente, (al director, no al animalito).


Mejor película y mejor actor, Casey Affleck
Manchester by the sea
El lenguaje secreto de la desolación







Mejor película revelación
En realidad nunca estuviste aquí
Uber Driver










Mejor actriz, Florence Pugh por
Lady Macbeth
Cumbres venenosas










Mejor guión
Z la ciudad perdida
La llamada de tu propia selva










 Mejor dirección Tom Ford por
Animales nocturnos
Una finísima venganza






Mejor obra de teatro (exaequo)

Hablando
Una temporada en el infierno












Eroski Paraíso
Galicia en vena








Bodrio del año
¡Que sacrifiquen al director!

martes, 13 de noviembre de 2018

A Ghost Story

Todos seríamos fantasmas
Dir. David Lowery

Act. Rooney Mara, Casey Affleck, Rob Zabrecky...

EE UU, 2017, 87 minutos

















Todos seríamos fantasmas
Solo los chinos y yo creemos en los fantasmas. Incluso en este, envuelto en una sábana blanca con dos agujeros negros para los no ojos, que merodea por la casa de su ex mujer una vez muerto, bailando entre diferentes edades.

En realidad la cita del título es de Héctor Aguilar Camín y dice textualmente que "en una realidad más estricta todos seríamos fantasmas". Quizá no tan poéticos y melancólicos como el que interpreta el magnífico Casey Afflek, reverso luminoso del cretino de su hermano Ben, al que da réplica Rooney Mara apoyada en un físico tan singular.

El director ha optado por el formato 4:3 con esquinas redondeadas y brinda toda una lección sobre el encuadre. La crítica bienpensante la ha comparado con El árbol de la vida de Malick. No gustará a casi nadie que no sepa mirar sin ver.

Hay que dejarse llevar por la poesía y flotar como el espectro sobre la áspera realidad hasta la disolución. Ojalá que todos los que nos rodean fueran como este. Yo prometo serlo.
alfonso

(...) seguir el primer imperativo fenomenológico: ir a las propias cosas para describirlas, intentar poner rigurosamente en palabras lo que normalmente no se suele poner en palabras, lo que se suele considerar inexpresable… Coger el mundo, rehacerlo y devolverlo casi sin cambiar excepto por lo que se ha observado. Este estilo cinematográfico divergente gira en torno a cuestiones de la identidad humana, el propósito y la libertad.

(Sobre el cine de Malick) en En el café de los existencialistas, Sarah Backwell

lunes, 12 de noviembre de 2018

El caso Sloane

Personaje en busca de autor
Dir. John Madden

Act. Jessica Chastain, Mark Strong, Gugu Mbatha-Raw...

EE.UU, 2016, 132 minutos

















Personajes huérfanos de autor
Por lo general apago la pantalla o me salgo del cine al segundo "obviamente". En este caso no, debido a una trama interesante y a la apabullante belleza de Jessica y -ojo al nombre- Gugu Mbatha Raw, dos figuras en blanco y negro radical. Las mujeres -la mermada minoría heterosexual-, pueden optar por Mark Strong, porque el apellido promete guerra y el torso del muchacho es como el de Cristiano Ronaldo, pero con cerebro.

Ahora bien, esas abstrusas parrafadas, largas, pretendidamente brillantes y que dejan al actor exhausto y a la intemperie intelectual y al espectador tendiendo el oído, no se sostienen más que en una película de WASP's donde los símbolos de Apple relucen incluso más que las actrices.

Y de los tres elementos de cualquier obra, -personaje, historia y puesta en escena-, falla clamorosamente el primero, apareciendo la protagonista como ese huérfano que casi todos llevamos dentro, que siempre se presenta con mirada desvalida, cautelosa y un punto desconcertada.

Además, en este caso viene con buenismo de serie, librando una batalla en que valen todos los medios para conseguir los fines: regular la venta de armas en Estados Unidos.

Algo tan difícil allí como regular las hipotecas aquí, excepto en el caso del chalet en la sierra del mismísimo marqués de Galapagar.
alfonso

sábado, 27 de octubre de 2018

Thelma

Un levísimo y sobrenatural panfleto
Dir. Joaquim Trier
Act. Eili Harboe,  Kaya Wilkins,  Ellen Dorrit Petersen...

Noruega, 2017, 116 minutos

















Un levísismo y sobrenatural panfleto 
El sobrino holla por primera vez el sendero abierto por el tío más chalado, el mismísimo Lars von Trier, el agente provocador más chapucero del mundo por lo magro y chusco de los resultados. 

Joaquim se embarca ahora en lo sobrenatural tras las magníficas Oslo 31 de Agosto y El amor hace más ruido que las bombas, para relatar una historia de amor lésbico contenida por el peso de la culpa y el fundamentalismo cristiano escandinavo, ahí queda eso, que bosqueja una historia de brujas del siglo XXI. 

Son groseros los símbolos religiosos, -las serpientes, los pájaros suicidas, los vómitos negros-, y los capítulos de trasgresión, -el alcohol, las drogas, la blasfemia-; mediocre la historia de amor entre ellas, y muy brillantes las primeras escenas, -merece la pena ver el tráiler-, la fotografía con esos lentísimos travellings inversos, y algunas escenas que consiguen erizar el vello.

Y es decepcionante el final tan militante contra el hortero patriarcado (sic) o como se diga ahora, y el guiño feminista con la madre, más la pegajosa reconciliación de las amantes en contrapicado.

Pero, efectivamente, no hay que desdeñar el poder de la culpa y del pecado, sobre todo cuando se siembran en la infancia, como bien señala el subtítulo. De ello da buena cuenta los tiempos tenebrosos que atravesamos, trufados de una furibunda estupidez, esa sí, hija sola de nuestra naturaleza simiesca.
alfonso 

sábado, 20 de octubre de 2018

El hilo invisible

Puntada sin hilo
Dir. Paul Thomas Anderson
Act. Daniel Day Lewis, Vicky Krieps,  Lesley Manville...


Estados Unidos, 2017, 130 minutos
















Puntada sin hilo
Poco queda del brillante director de Magnolia o Boogie Nights y bastante del de las supinas tonterías de Embriagado de amor o Puro vicio. Ha acabado por creerse su papel de niño bonito del cine estadounidense a caballo entre el independentismo de Sundance y el gran espectáculo de Hollywood.

Aquí el espectáculo radica sobre todo en esta larga oda a la neurosis. Del protagonista, del personaje, de los secundarios y del director, responsable por cierto de una fotografía excelsa, un trabajo que deja boquiabierto por su profundidad de campo y la orfebrería de los encuadres. Su némesis es una banda sonora insoportable y omnipresente del guitarrista de Radio Head, al que prometo no pinchar jamás.

Tampoco hay que desdeñar el vestuario, claro está, y la puesta en escena, atención a los papeles pintados, así como la casa georgiana en que discurre toda la película y donde encerró al elenco y técnicos durante los 60 días del rodaje.

Por lo tanto no es de extrañar que Daniel Day Lewis, intensísimo toda la película, dijera basta y apuntara a retirarse de la interpretación. Ya veremos, pero si no lo hace va a acabar recostado en la otomana del psicoanalista o pescando truchas sin caña en los ríos de la verde Irlanda.

Un ejercicio de puro estilo, recibiendo influencias de todas partes, el Hitchcok de Rebeca y Vértigo, el Scorsese de La Edad de la Inocencia, incluso la atmósfera de Los muertos de Huston para componer un indigesto masala, tan dañino como las setas venenosas con que le reclama para ella sola la protagonista, deseosa de empoderarse a costa del insufrible modisto, perdón por la redundancia.
alfonso


lunes, 15 de octubre de 2018

Lady Bird

El arte de ser independiente
Dir. Greta Gerwig.

Act. Saoirse Ronan, Laurie Metcalf, Tracy Letts...

Estados Unidos, 2017, 94 minutos

















El arte de ser independiente
Eso que tan poco practican los jóvenes de estas latitudes, -vive de tus padres hasta que alcances su nivel de confort al menos-, lo escribe muy bien la directora y autora del guión y también de la anterior Frances Ha, en que aborda una historia similar.

Para ello se sirve de una extraordinaria actriz, Saoirse Ronan,  Hanna, Lost River, Brooklyn, cuyo nombre significa en gaélico precisamente Libertad  y se convertirá en un icono de la pantalla, como la ahora algo apagada Carey Mulligan.

Parece una película fácil, de instituto de provincias, es decir de Sacramento, California, en el caso que nos ocupa, de cuyas baldías tierras y omnipresente aridez intelectual quiere escapar como si se tratara de, pongamos por caso, Carboneras, Almería. Pero en realidad se trata de un retrato muy fino de personajes y de ese enfrentamiento que existe siempre más o menos veladamente entre mujeres, madre e hija en este caso, aunque las feministas se hayan inventado la estúpida y falsa memez de la "sororidad".

Buena galería de personajes, la gorda, la guapa ligera de cascos, el padre deprimido, la madre trabajadora y dominanta -ese producto tan made in Spain-, y Lady Bird, cuyo nombre no alude a la traducción, ese insecto llamado catarina o mariquita, sino a la mujer pájaro que renuncia al nombre que sus padres le han impuesto.

Lástima de final tan pringosillo, pero esto es Hollywood amigos. Si tenemos personalidad y somos obstinados y cabezotas, -lo somos, lo somos-, hay que apagar el televisor o salir de la sala en el minuto 90, cuatro antes del final. Y no ceder ante nuestros par de ancestros jamás.
alfonso

lunes, 1 de octubre de 2018

The rider

Mestizos low cost
Dir. Chloé Zhao
Act. Brady, Tim y Lilly Jaundreau...


104 minutos, EE.UU, 2018

















Mestizajes low cost
Una de esas películas que causan furor en los festivales de cine independiente y que sirven para que la directora, también mestiza por cierto, deje de ser independiente en cuanto pueda para hacer basura de súper héroes o así.

Los indios, o los nativos americanos como les llaman en Lavapiés, vagan por las praderas, en este caso, por las Badlands de Dakota del Sur, algo así como el desierto de Tabernas en Almería, como almas en pena, lidiando con el alcohol y las drogas y administrando los casinos que los emigrantes blancos les cedieron tras invadir su país, en busca de un mundo mejor, por supuesto. Sobre todo para ellos mismos.

Así, esta familia de Lakotas pasan de domadores de caballos salvajes a patéticos vaqueros de rodeo, donde suelen acabar lisiados, -o discapacitados como dirían en Ferraz-, y perdidos en un mundo que ya no es suyo, y una cultura de baratija, resultante de la de la clase media gringa: comida basura, familia disfuncional, cerveza Buddweiser, -léase Badwater-, y mucha televisión.

La directora arma una trama muy tenue, fotografía mal la naturaleza y los animales y desdibuja los diálogos, ya de por sí casi inexistentes, con una familia embarcada en galopante cuesta abajo, para bosquejar un relato donde prima la melancolía y la nostalgia por un tiempo que ya nunca volverá. Menos mal que a las naciones indias los Wasp al menos no les llamaron xenófobos.
alfonso

domingo, 16 de septiembre de 2018

Tres anuncios en las afueras

Prestidigitación
Dir. y guión: Martin McDonagh
Act. Frances McDormand, Woody Harrelson, Norman Rockwell...

EE.UU. 2017, 115 minutos

















Prestidigitación
Algunos podrían decir que eso es el teatro, o el cine, pero no sería cierto. Al menos no en todos los casos. El anglo irlandés McDonagh domina el arte como un maestro. Alterna drama con comedia, poesía con lenguaje vulgar, sentimentalismo con rudeza, personajes turbios al borde del existencialismo, como en el caso de Escondidos en Brujas, y personajes pintorescos y más irlandeses que la Guinnes como las madres de La reina de la belleza de Leenane o de esta película.

A todos brinda al menos una escena memorable, la de Woody Harrelson para enmarcar, la de su personaje fetiche el pequeñito Peter Dinklage, y  las actuaciones completas del gran Norman Rockwell y la reina del cine independiente Frances McDormand.

Probablemente no hay mejor personaje que aquel al que la vida le da igual, porque puedes hacer con él lo que quieras sin caer en el ridículo. McDonagh maniobra con total libertad. Incluye una escena de curas con el único fin de llamarles pederastas; hace una de las mejores escenas de eutanasia vistas en cine; se saca unas cartas de la manga que rozan la cursilería pero funcionan como un engranaje en el guión. Y acaba negociando con Hollywood un final aceptable sin renunciar a sus principios irlandeses de sentimentalismo, ruido y furia.

Un dramaturgo metido al cine, otro irlandés migrado al Oeste. Un mago que domina todas las artes del oficio, al que le permitimos todos los trucos. Hasta los que se ven.
alfonso

domingo, 2 de septiembre de 2018

Rodajes de cine (y de infarto)

Aquel puñado de chalados...

Aparece en la revista, mejor dicho, en el soporte publicitario ICON, de dudosísimo gusto, una buena pieza sobre los rodajes más accidentados, chalados e iluminados... de la historia del cine, a saber...

Doctor Zhivago, El mago de Oz, Waterworld, Han Solo, La Reina de África, Qué fue de Baby Jane, El renasío (sic), Guerra Mundial Z, Tiburón, Apocalypse Now, El Dorado, Espartaco, El hombre que mató a Don Qujote, La Guerra de las Galaxias y El resplandor.

De todas ellas, nos quedamos, por supuesto con Apocalypse Now y el pirado de Martin Sheen antes de que se convirtiera a un catolicismo ramplón, perdón por la redundancia, no como su hijo Charlie, que sigue siendo un crack.

A Martin le dio un infarto de todo lo que se metía en drogas y alcohol, perfectamente ilustrado en la escena I´m only in Saigon, donde rompe su propio espejo, y Coppola disfrutó como un niño en los rigores de la guerra. "No es una película sobre Vietnam. Es la guerra de Vietnam misma", afirmó.

Sin olvidar a Jim Morrison y su música, This is the end (en la versión no censurada). Aquella que decía para espanto de feministas versión Windows Vista...

"Father?" "Yes, son?" "I want to kill you"
"Mother? I want to..."

martes, 29 de mayo de 2018

El Cairo Confidencial

Bogart Mustafá
Dir. Tarik Saleh
Act. Fares Fares, Tareq Abdalá, Yasser Alí Maher,

Suecia, 2017, 106 minutos


















Bogart Mustafá
Al filo de la inexistente Primavera Árabe y los sucesos de la plaza Tahir en El Cairo, un árabe devenido sueco por aquello de la emigración, dibuja con trazo algo grueso una historia de detective marlowiano: perdedor, poco corruptible, tozudo y nada condescendiente con los podridos energúmenos que campan en su país, ya sea en las poltronas o en las mezquitas más conspicuas.

Fuma de todo, y fuma mucho, hasta agobiar al respetable, acaba desenmascarando a su propia familia y resolviendo a medias un caso que, como la vida misma es irresoluble del todo, moviéndose  en una ciudad mal disfrazada de egipcia, -rodada en Túnez por la censura-, que no obstante cumple bien tendiendo el eterno velo de la miseria cotidiana de los arrabales árabes poblado de personajes fantasmales.

Multipremiada quizá por razones algo espurias todo suena a recalentado, incluido el título en castellano, tan oportunista, con personajes excéntricos, siempre secundarios en la vida y algo fuera de lugar.

Quizá sus anacronismos sean su mejor aliciente.
alfonso

Roman J. Israel Esq.

Un error perdonable
Dir. Dan Gilroy
Act. Denzel Washington, Colin Farrel, Carmen Ejogo...

EE.UU. 2017, 129 minutos

















Un error perdonable
Es una lástima que el abogado que representa Denzel Washington se corrompa y con ello traicione a su cliente, un mafioso, lo que acaba pagando con la vida. Es una lástima, digo, que por estos pagos no acabe sucediendo lo mismo, aunque dulcificado, con esas torpes parejas de trepas amantes del lujo burgués devenidos en esa casta que antes fustigaban, o con los cuentacorrientistas suizos.

Un gran trabajo del actor que también  produce la película, casi un juguete de lucimiento del mismo, con algunos buenos momentos como el enfrentamiento (dialéctico) con la feminista que, claro, tacha de patriarcal y machista a quien solo es amable y educado.

Los Ángeles, siempre al borde de la distopía, atropella todo lo que se mueve en la superficie, incluido su torpe sistema judicial y las ideas trasnochadas de un abogado negro de los derechos civiles que cree asaltar los cielos, y solo se asalta a sí mismo con sus torpes andares de Groucho afro y su indomable melena e ingenuidad.
alfonso

sábado, 28 de abril de 2018

The selthering sky


¿Te has perdido?



-¿Te has perdido?
-Sí
Pual & Jane-Como no sabemos cuándo vamos a morir llegamos a creer que la vida es un pozo inagotable, sin embargo todo sucede solo un cierto número de veces, y no demasiadas. ¿En cuántas ocasiones te vendrá a la memoria aquella tarde de tu infancia? 
Una tarde que ha marcado el resto de tu existencia, una tarde tan importante que ni siquiera puedes concebir tu vida sin ella. Quizás cuatro o cinco veces, quizás ni siquiera eso. ¿Y cuántas veces más contemplaras la luna llena?
Quizás veinte, y sin embargo todo parece ilimitado..."


domingo, 1 de abril de 2018

Hal 9000, domingo de resurrección

Un doblaje casi perfecto

Un doblaje casi perfecto para una muerte mecánica


A raíz del artículo del New York TimesThe Story of a Voice: HAL in ‘2001’ Wasn’t Always So Eerily Calm, sobre el el texto y su grabación del robot excesivamente quisquilloso, no menos que el mítico director y su paranoia en la repetición de escenas-, presentamos aquí, la secuencia original y, abajo,  la doblada en castellano, dirigida por José María Angelat para poder comparar ambas, en la que la copia -en castellano-, supera en nuestra opinión al original.



Por cierto, delgalinearoja no tiene el más mínimo miedo de la inteligencia artificial y su posible amenaza para el ser humano. La amenaza funciona en sentido contrario, la inteligencia también...

Feliz domingo... de resurreción.


viernes, 9 de marzo de 2018

La muerte de Stalin

La teoría de la relatividad
Dir. Armando Iannucci
Act. Steve Buscemi, Michael Palin, Olga Kurilenko...


UK, 2017, 106 minutos

















La teoría de la relatividad
Se cumplen 50 años de la ofensiva del Tet que puso término estratégico a la guerra de Vietnam; Stalin murió hace 65 años y tres días y nada importan los 60.000 gringos muertos por nada y los 10 millones de purgados en Rusia, muerto más o muerto menos. Por estas latitudes se sigue siendo estalinista sin perjuicios aunque barnizados de populistas, como ese secretario general  que entregaba a los camaradas disidentes que pasaban de incógnito los Pirineos, para acabar firmando los pactos de la Moncloa. Y se podría seguir hasta el infinito y más allá.

Comedia es tragedia más tiempo. Y como en su primera y descacharrante película, In the loop, el escocés Iannucci tira de sátira feroz para cachondearse del poder y de los tontos que miran el dedo que señala la luna. Con un efectivo reparto de actores que bordan sus papeles, aunque a veces la vis cómica no funcione. Puede que por la mala traducción del inglés, sobre todo con una panoplia de tacos bien imaginativos en un país que parece, solo parece, que apenas tienen uno, -fuck-, y porque el inglés engolado no funciona en la magnífica puesta en escena y ambientación moscovita.

O sea que hay que tener mucho cuidado por qué y sobre todo por quién se da la vida. Lo más normal es que nunca, nunca, nunca, merezca tal pena. El tiempo todo lo arrasa, la única ventaja es que te ríes. Si sobrevives.
alfonso

domingo, 11 de febrero de 2018

Mujeres de la Chanca

El Macondo almeriense
Sensi Falan
Dirección y texto: Adán Torres

Teatro de Carboneras, Almería



















El Macondo almeriense
La Chanca, el barrio gitano de pescadores de bajura y cuevas al pie de la Alcazaba, se ha convertido en un territorio mítico para la izquierda de la zona, junto a la Desbandá y los  antiguos refugios de la ciudad. Habitualmente se tiñe de lamento y reivindicación más o menos airada y fue territorio fecundo para las correrías de Valente y claro, Goytisolo, antes de exiliarse  casi del todo en su dorada dictadura del rey alauita de Marruecos.

Hoy se agradece el canto de Sensi Falán, hija de sus calles empinadas tan bien fotografiadas por Pérez Siquier, que saluda los recuerdos vivos de sus mujeres con una voz espléndida y alegre por mucha miseria que reinara entre las paredes apenas encaladas de las covachas.

Es un espectáculo sencillo con cuatro objetos, una red, una mesa y una silla funcional que merecería la maldición eterna de Ikea, que embelesa con el canto de Sensi y se pierde algo en un texto que podría estar más cuidado y rimar mejor con lo que cuenta y la realidad que glosa. También una dramaturgia más trabajada podría enriquecer el espectáculo.

Pero emociona al respetable, sobre todo cuando entona aflamencada con voz cargada de Mediterráneo las Nanas de la cebolla.

Tu risa me hace libre, 
me pone alas. 
Soledades me quita, 
cárcel me arranca

Lo seguimos suscribiendo.
alfonso

miércoles, 31 de enero de 2018

Knight of cups

Al garete
Dir y guión: Terrence Malick
Act. Christian Bale, Cate Blanchett, Natalie Portman...

113 minutos, EE.UU, (No estrenada en España)

Traducción (correcta) al castellano. Rey de corazones















(S.C) Navegar es lo que importa, aunque sea al garete
Ya mencionábamos el síndrome en El tercer asesinato de Kore Eda, ese que acomete a los grandes artistas y creadores haciéndoles perder el asidero con la realidad, dejar de escuchar y navegar a la deriva. Malick ya lo apuntaba en El árbol de la vida, pero aquí bate su propio récord de voces en off, actores ausentes, guión tenue como una raya en la arena, montaje -dos años-, obsesivo, banda sonora excelsa y mucha, mucha agua, contrapicados, steady en permanente estado de agitación, algún dron, ausencia de primeros planos, y pasión por la arquitectura, el mar y demás señas de identidad propias.

Ya conocemos su fijación con Heidegger y su imperativo fenomenológico, y cómo se ciñe a ese estilo, a decir de Sarah Backwell en El café de los existencialistas, "Coger el mundo, rehacerlo y devolverlo casi sin cambiar excepto por lo que se ha observado. Este estilo cinematográfico divergente gira en torno a cuestiones de la identidad humana, el propósito y la libertad."

Intentar poner rigurosamente en imágenes lo que normalmente no se suele poner en imágenes, lo que se suele considerar inexpresable. Hacer pensar  diferente como afirmaba tras unos cientos de páginas el filósofo alemán. Aunque no se entienda, se cambia.

Pero, Terry, sin achaques de la vejez. Esperemos tiempos mejores. A ver si se atreven a estrenar Song to song o Voyage of Time y seguimos soñando casi despiertos, al borde mismo del abismo de la vida.
alfonso

lunes, 11 de diciembre de 2017

Fe de etarras

Peste de series
Dir. Borja Cobeaga
Act. Javier Cámara, Gorka Otxoa, Julián López...


España (cañí) 2017, 89 minutos


















Peste de series
Las series son como el coche eléctrico o las gulas, todos nos lo quieren vender como sustituto barato de su hermano mayor, y son estrictamente para tontos y un engaño clamoroso. Esta película está producida por Roures, el dueño de La Sexta (pronúnciese La Secta) y Netflix, el mayor contenedor de sonajeros audiovisuales para adolescentes de cualquier edad.

Se trata de mezclar ingredientes apetitosos para la taquilla: españolismo -como el actual al calor de Procès-, fútbol y humor grueso sobre un tema que mostró su éxito en taquilla en PagaFantas, Ocho apellidos vascosNegociador, una película que a la luz de esta podría ser tildada de intelectual. 

El guión estira la anécdota como un chicle; Javier Cámara hace como siempre de sí mismo en el único papel que sabe interpretar; Gorka Otxoa cede el testigo gracioso, -lástima-, al Muchacho Nui Julián López, que también repite como el cocido su vis cómica de mirada desnortada.

Por supuesto se tira de tópicos vascos hasta el hastío, pero siempre políticamente correctos, con los guiños debidos para obtener la tácita aprobación de los grupos de presión de las víctimas (de un lado), con un final que podría firmarlo José Luis Corcuera, si supiera firmar. Del fútbol, mejor ni hablamos.

Esto es lo que hay después de que las independentistas vergonzantes y ambiciosas sin vergüenza vayan a confesar su bisexualidad en el más abyecto programa de Tele5 en vísperas de las elecciones. El país y sus paisanajes no dan para más.
alfonso

viernes, 1 de diciembre de 2017

El sacrificio de un ciervo sagrado

Dir Yorgos Lanthimos
Act. Colin Farrell, Nicole Kidman, Barry Keoghan...

UK, 2017, 109 minutos

Título original: The killing of a sacred deer



















El ángel exterminadorcito
No basta decir que se admira a Buñuel e intentar pescar en su red; que te gusta Pasolini y masacrar Teorema; atropellar a Kubrick y su Eyes Wide Shut y elegir alguna tragedia griega, -el director del bodrio es griego y se autosupone una sensibilidad especial sobre el tema, en este caso Ifigenia, atribuida a Eurípides-, y mezclarlo todo en la batidora de Hollywood, rendida ante las anteriores bobadas de un tipo que sabe llevar bien la cámara y poco más. Con eso el cóctel espantaría al propio Don Luis, tan amante del Negroni.

Debe ser que como todos los actores y directores de la Meca del Cine están apartados por conducta "inapropiada", acoso, pensamientos impuros, lenguaje malsonante, miradas libidinosas a l@s actrices, actores etc... tienen que recurrir a tipos como estos capaces de hacer dormir al respetable en la sala a la que han entrado por un tráiler muy bien pergeñado, con la aviesa intención de engañar.

Colin Farrell con barba de leñador escandinavo pierde encanto; a Nicole se le cae el botox por las esquinas y el niño es más cursi y más inofensivo que Jonqueras en los ejercicios espirituales de la cárcel.

Seria candidata a bodrio del año.
alfonso

domingo, 26 de noviembre de 2017

En realidad nunca estuviste aquí

Dir. Lynne Ramsay

Act. Joaquin Phoenix, Ekaterina Samsonov...


EE.UU. 2017, 85 minutos

El tráiler
















Uber driver
Adaptación a los tiempos de Taxi Driver a cargo esta vez de otro actor portentoso, Joaquin Phoenix en lugar de Robert de Niro, dando vida al juguete roto que dejan las guerras por el poder y el petróleo vagabundeando en el Nueva York que se vislumbra bajo cualquier puente de Brooklyn.

Más sombría y más difícil de ver -la gente se sale del cine-, como corresponde a los tiempos aciagos que corren, con un personaje mucho más turbio en lugar de la simpática chaladura de Travis Bickle, (se echa solo en falta la escena del espejo "are you talking to me?"), el protagonista libera niñas de la prostitución infantil utilizando un martillo rematado en bola de 18 dólares, que bien podría solucionar los problemas con esos tipos que creen ser una manada.

Se encuentra, claro, con la clase política y con sus propios fantasmas de niño maltratado y el final bueno, el auténtico, discurre justo 60 segundos antes del que han impuesto los productores, cuando acepta que no tiene ni presente ni futuro, como en una canción de Bob Dylan que dijera como en su biografía desautorizada I´m not there

Ni estamos ni se nos espera.
alfonso

sábado, 28 de octubre de 2017

El tercer asesinato

La verdad os hará tristes
Dir. Hirokazu Kore Eda

Act. Masaharu Fukuyama, Kori Yakhuso, Suzu Hirose...

Japón, 2017, 124 minutos


















La verdad os hará tristes
No sé cómo se llama el síndrome que asalta a los grandes artistas, particularmente en el cine, cuando merced a su genio pierden el norte y los productores no alcanzan a señalarle el rumbo y acotarle la vía. Le ha pasado a Terry Malick, a Orson Welles, a Kore Eda.

No es que de vez en cuando uno tenga un patinazo, Air Doll en este caso. Es que la arrogancia y el Asperger artístico juega malas pasadas. Si tuviera cabeza, amigos y colaboradores a los que escuchar volverá por sus fueros de La hermana pequeña, y tantas otras obras maestras.

Aquí se dedica a dar vueltas en torno a la historia de un presunto asesino confeso que va contando cada vez una versión diferente del caso, entre símbolos e iconos oscuros y con una morosidad que va agostando al respetable en medio de una ola de calor ya casi permanente. Con una banda sonora primorosa de Ludovico Einaudi y envolviendo la historia en un severo rigor formal.

La verdad os hará tirstes
A las puertas de mi colegio, a modo de Horcas Caudinas, figuraba una leyenda muy parecida al título de esta gacetilla. Tristes o libres, en esta película no llegamos a vislumbrarla.
Aun en el hipotético caso de que existiese.
alfonso

viernes, 20 de octubre de 2017

Handia

Las tribulaciones del otro Handía
Dir. Aitor Arregi y Jon Garaño

Act. Eneko Sagardoy, Joseba Usabiaga, Ramón Agirre...


Euskal Herría 2017, 114 minutos
















Las tribulaciones del otro Handía, el gigante
El mismo espíritu de Loreak, la anterior cinta del equipo, teñida de la misma melancolía, cierta morosidad en el montaje y algo de lentitud montañesa en las tomas, con la misma espléndida fotografía en luces y paisajes y una primorosa ambientación y vestuario que nos hace navegar por los montes de Gipuzkoa y desgranar maíz a la luz tísica de las argizaiolas.

Aprovecha la ocasión para enfrentar tradición y modernidad, adaptación y espíritu de aventura, para asomarnos a la primera guerra carlista y a la obsesión de la reina Isabel por el tamaño, que desde luego aquí es de lo que se trata.

Aparecen muchos símbolos de personas y cosas grandes y carentes de lugar en el mundo, - el mismo gigante, lobos, ballenas, menhires-, y quizá lo mejor de la película sea la mirada lateral que enfoca el mundo rural vasco, donde se echa a faltar, al contrario que en su primera película, la presencia de la mujer.

Ya lo decían Vainica Doble con su Darío el Gigante, tribulación viene de tristeza, con mucho de cansancio y hastío.
alfonso

domingo, 8 de octubre de 2017

Blade runner 2049

Una viscosa trascendencia
Dir. Denis Villeneuve
Productor: Ridely Scott
Act. Ryan Gosling, Harrison Ford, Edward J. Olmos


EE.UU, 2017, 163 minutos


















Una viscosa trascendencia
Ni el tabardo del Terminator de turno, ni los pelucones del malo de la película, ni las obsesiones cristianoides del productor, un Ridley Scott que se desliza por una pringosa pendiente, ni el cameo alargado del abuelo Harrison, ni los manidos decorados distópicos en que se echa a faltar los invernaderos bajo plástico y esas modernas tiendas de raya que hoy se denominan centros comerciales... se acercan a la primera parte, sin que se haga la rendida admiración que algunos dicen profesarla treinta años más tarde.

Parece que la mayoría de los planos estuvieran rodados a cámara lenta con el deliberado propósito de aburrir cuando no irritar al respetable, siempre filmados tras esas invisibles chromas que antes llamábamos forillos, destilando una melaza espesa en forma de filosofía de hipermercado teñida de existencialismo de película porno soft... los 163 interminables minutos nos acaban rematando con saña y fruición con la aparición de ¡Elvis, Sinatra y Marilyn!

Y desde luego el atributo humano por excelencia, aquel que nos hace distintos de otras especies y máquinas, no es la fecundidad, ni el parto con dolor, ni las hijas, -en rabioso femenino, claro-. Es, como siempre hemos sabido, la crueldad. 

Y vistos los tiempos que corren tampoco hay que desdeñar la más supina estupidez.
alfonso

viernes, 25 de agosto de 2017

Ana mon amour

Arte y ensayo rumano
Dir. Calin Peter Netzer
Act. Mircea Posterlnicu, Diana Cavallioti...


Rumanía, 2017, 127 minutos


















 Arte y ensayo rumano
Una película muy densa que pretende versar sobre el psicoanálisis y la pareja, pero que en realidad sirve de atalaya para atisbar el país y su desarrollo post Ceucescu, su entrada en la Unión Europea, pasando de país gris y levemente siniestro a otro perfectamente homologable a los aburridos estereotipos del Este.

El director de Madre e hijo, se fija esta vez en el otro binomio tóxico de la sociedad, la pareja, que retrata, como no podía ser de otra manera, en términos de dependencia y de reproducción de todos los traumas a los que han asistido de niños, en esa inmensa catástrofe de la que se intenta sobrevivir el resto de tus días.

Tiene demasiado diálogo, una cámara inquieta e inquisitiva que salta nerviosamente de un interlocutor a otro y un prodigio de montaje que hace que la película, que se mueve a saltos temporales, fluya sin (sobre) saltos.

Pero al director no le iría mal tomarse a sí mismo y sus personajes ligeramente a broma, a sus curas postcomunistas en el confesionario y a los psiquiatras que ofician como tales, pero en versión algo menos pedestre. O sea una pasadita por Woody Allen antes de convertirse en el judío poco gracioso y levemente canalla que es hoy.
alfonso

sábado, 19 de agosto de 2017

La seducción

Dir. Sofia Coppola
Act. Nicole Kidman, Colin Farrell, Kirsten Durst, Elle Fanning...


EE.UU., 2017, 93 minutos


Título original: Las seducidas














Que ninguna buena acción quede sin castigo
Cada vez que la señorita Coppola quiere realizar un ejercicio de estilo se le desinfla el suflé antes de crecer. Sin llegar a la tontuna supina de María Antonieta, cuando la chiquilla era novia de Quentin El Cretino, algo que debió marcarla para toda la vida, más que tener un padre genial. 

Basada en una novela de Thomas Cullinan llevada posteriormente al cine paradójicamente por el dúo más duro de la pantalla, Siegel & Eastwood, se basa en realidad en eso que Orson Welles llamaba una historia inmortal y que ya había sido delineada en los Cuentos de Canterbury según Pasolini: en plena guerra de Secesión, un hombre entra en un gineceo, -llámese convento, internado, residencia de señoritas, círculo de Podemos...- sin saber que lo hace en un nido de víboras. O tal vez sí.

Una fotografía tramposa con grandes desenfocados que nos lleva al mundo de J.M. Barrie y sus hadas trucadas, un vestuario majestuoso y una mansión sudista que yace entre humeantes columnas jónicas de dueños levemente pervertidos, junto con cierto aire a Las vírgenes suicidas, -la mejor obra del mundo de Sofia-, son los auténticos alicientes de una cinta hueca donde resuena dichoso el Magnificat de Monteverdi.

Aquel en que se escucha, Deposit potentes de sede et exaltabavit humiles. Pero como demostraron en la Revolución Francesa, los inocentes apenas existen. Las inocentes... jamás.
alfonso