viernes, 15 de febrero de 2013

 Dir. Pablo Larraín
 Act. Gael García Bernal, Luis Gnecco, Néstor Cantillana

Chile, EE.UU y México 2012
Pinochet contra la OTAN
Pocas veces pierde un referéndum el que lo convoca. El plebiscito de esta película lo perdieron los gorilas y lo ganaron los chicos de la Escuela de Chicago. Y el pueblo, claro. Y nos lo cuenta admirablemente un hijo de la burguesía, Pablo Larrain, traidor a esa su clase, uno de los gestos más lucidos (sin tilde) que puede hacer el ser humano,  peineta incluida.

Si una palabra puede definir la película es sinceridad. En el magnífico trabajo del mexicano Gael García Bernal, sin cuya participación la cinta quedaría desmochada. En la puesta en escena finales de los ochenta. En el gran guión y mejor montaje; en la fotografía documental, aunque pelín pasada del toque Instagram; en la participación de muchos, reconocida en los créditos, en el trabajo coral.

Tras la pérdida del referéndum de la OTAN nos fijamos en la impecable y pizpireta campaña del NO chileno. Ellos prometían el futuro y ganaron. Los partidarios de la guerra, el PSOE, también y también ganaron. Nos quedamos con dos palmos de narices con el champán -perdón, aún peor que el cava, con un vinazo traicionero, un tal Dubois, espumoso de resaca infernal-, enfriado, a la puerta del hotel de Sol donde íbamos a celebrar el triunfo.

Treinta años más tarde sabemos que aunque hubiéramos ganado, hubiéramos perdido. Pero seguimos resistiéndonos a citar a Lampedusa, y reivindicando a Héctor Aguilar Camín: "Hay que saber que las cosas no tienen remedio y mantenerse sin embargo decididos a cambiarlas".
alfonso

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