sábado, 28 de octubre de 2017

El tercer asesinato

La verdad os hará tristes
Dir. Hirokazu Kore Eda

Act. Masaharu Fukuyama, Kori Yakhuso, Suzu Hirose...

Japón, 2017, 124 minutos


















La verdad os hará tristes
No sé cómo se llama el síndrome que asalta a los grandes artistas, particularmente en el cine, cuando merced a su genio pierden el norte y los productores no alcanzan a señalarle el rumbo y acotarle la vía. Le ha pasado a Terry Malick, a Orson Welles, a Kore Eda.

No es que de vez en cuando uno tenga un patinazo, Air Doll en este caso. Es que la arrogancia y el Asperger artístico juega malas pasadas. Si tuviera cabeza, amigos y colaboradores a los que escuchar volverá por sus fueros de La hermana pequeña, y tantas otras obras maestras.

Aquí se dedica a dar vueltas en torno a la historia de un presunto asesino confeso que va contando cada vez una versión diferente del caso, entre símbolos e iconos oscuros y con una morosidad que va agostando al respetable en medio de una ola de calor ya casi permanente. Con una banda sonora primorosa de Ludovico Einaudi y envolviendo la historia en un severo rigor formal.

La verdad os hará tirstes
A las puertas de mi colegio, a modo de Horcas Caudinas, figuraba una leyenda muy parecida al título de esta gacetilla. Tristes o libres, en esta película no llegamos a vislumbrarla.
Aun en el hipotético caso de que existiese.
alfonso

viernes, 20 de octubre de 2017

Handia

Las tribulaciones del otro Handía
Dir. Aitor Arregi y Jon Garaño

Act. Eneko Sagardoy, Joseba Usabiaga, Ramón Agirre...


Euskal Herría 2017, 114 minutos
















Las tribulaciones del otro Handía, el gigante
El mismo espíritu de Loreak, la anterior cinta del equipo, teñida de la misma melancolía, cierta morosidad en el montaje y algo de lentitud montañesa en las tomas, con la misma espléndida fotografía en luces y paisajes y una primorosa ambientación y vestuario que nos hace navegar por los montes de Gipuzkoa y desgranar maíz a la luz tísica de las argizaiolas.

Aprovecha la ocasión para enfrentar tradición y modernidad, adaptación y espíritu de aventura, para asomarnos a la primera guerra carlista y a la obsesión de la reina Isabel por el tamaño, que desde luego aquí es de lo que se trata.

Aparecen muchos símbolos de personas y cosas grandes y carentes de lugar en el mundo, - el mismo gigante, lobos, ballenas, menhires-, y quizá lo mejor de la película sea la mirada lateral que enfoca el mundo rural vasco, donde se echa a faltar, al contrario que en su primera película, la presencia de la mujer.

Ya lo decían Vainica Doble con su Darío el Gigante, tribulación viene de tristeza, con mucho de cansancio y hastío.
alfonso

domingo, 8 de octubre de 2017

Blade runner 2049

Una viscosa trascendencia
Dir. Denis Villeneuve
Productor: Ridely Scott
Act. Ryan Gosling, Harrison Ford, Edward J. Olmos


EE.UU, 2017, 163 minutos


















Una viscosa trascendencia
Ni el tabardo del Terminator de turno, ni los pelucones del malo de la película, ni las obsesiones cristianoides del productor, un Ridley Scott que se desliza por una pringosa pendiente, ni el cameo alargado del abuelo Harrison, ni los manidos decorados distópicos en que se echa a faltar los invernaderos bajo plástico y esas modernas tiendas de raya que hoy se denominan centros comerciales... se acercan a la primera parte, sin que se haga la rendida admiración que algunos dicen profesarla treinta años más tarde.

Parece que la mayoría de los planos estuvieran rodados a cámara lenta con el deliberado propósito de aburrir cuando no irritar al respetable, siempre filmados tras esas invisibles chromas que antes llamábamos forillos, destilando una melaza espesa en forma de filosofía de hipermercado teñida de existencialismo de película porno soft... los 163 interminables minutos nos acaban rematando con saña y fruición con la aparición de ¡Elvis, Sinatra y Marilyn!

Y desde luego el atributo humano por excelencia, aquel que nos hace distintos de otras especies y máquinas, no es la fecundidad, ni el parto con dolor, ni las hijas, -en rabioso femenino, claro-. Es, como siempre hemos sabido, la crueldad. 

Y vistos los tiempos que corren tampoco hay que desdeñar la más supina estupidez.
alfonso