sábado, 12 de mayo de 2012

This must be the place

Dir. Paolo Sorrentino
Act. Sean Penn, Frances McDormann, David Byrne, Henry Dean Stanton












Un Peter Punk... gótico
Una  extravagante película sobre Robert Smith, líder de The Cure, con música y cameo incluido -y qué cameo- de David Byrne, líder a su vez de Talking Heads de donde arranca el título, This must be the place, libremente traducido por Un lugar donde quedarse.

Narra las andanzas del susodicho Smith en busca de sí mismo y como rito de paso de niño eterno a adulto buscando al torturador nazi de su padre al que no ve desde hacía 30 años y, en efecto, es una road movie todo lo enloquecida que parece. Pero bien inspirada en David Lynch, y París Texas, ojo también al cameo de Harry Dean Staton, tiñe de fuerza expresiva la magia de sus poderosas imágenes, gracias a un excelente montaje y fotografía, aunque la cámara a veces se pase con los travellings y sobre todo con el uso de la grúa.

Maravilloso el plano secuencia de la actuación de David Byrne pero para genial la actuación de Sean Penn, muy bien arropado por la chispeante Frances McDormand.

A pesar de la extravagancia general nadie debería perderse esta película, aunque quizá no guste o aburra a gran parte de la audiencia, por su audacia formal, su radical propuesta y el finísimo sentido del humor.

This must be the place, fue lo que yo exclamé cuando me tiré un año en Oaxaca hasta advertir que la única patria es la infancia. Y el Martini seco.

alfonso

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