Dir. Cédric Klapisch
Reparto: Suzanne Lindon, Abraham Wapler, Julia Piaton...
Francia, Bélgica, 2025, 124 minutos
Movistar
Una película muy agradable de ver que nos enseña el París del siglo pasado entre fotógrafos incipientes, pintores que inventan el impresionismo, burdeles elegantes y una protagonista que se come la cámara, de belleza personalísima.
Se cita a una familia de más de treinta miembros para que den su aprobación a la venta de su antigua casa y su contenido para construir un centro comercial, por supuesto pretendidamente sostenible, ecológico y demás zarandajas y etiquetas semipodridas que se cuelgan a cualquier producto, por infame que sea.
A veces los personajes se marchitan, a veces chirrían como el agricultor gabacho "progresista", a veces alguna escena sobra y se ha metido a machamartillo como la de la ayahuasca, pero como el movimiento pictórico, prioriza la luz, la atmósfera y el instante por encima de la exactitud de las formas y los personajes, capturando escenas de la vida y paisajes al aire libre.
Asoman también pintores como Monet, escritores como Víctor Hugo, y palurdos que ante el cuadro del pintor, Impresión, sol naciente, exclama "si no está terminado no lo cuelgue".
Afortunadamente el director no entra al trapo del agricultor "verde" y su discurso biodiverso chamánico y elige la pintura y la vida parisina, que todavía no era la de una ciudad que odiaba a sus visitantes, para contar una fábula entre tres siglos que nos hace pasar dos buenas horas.
Merece verse dos veces, en castellano y en versión original.
alfonso
