Dir. Sam Mendes
Act. Kate Winslet, Leonardo di Caprio...
Una película increíble

Teatro del Temple
Dir. Carlos Martín
Act. Ricardo Joven, Pedro Rebollo, Jorge Usón...
¡Viva Valle, más que nunca!
Max (Mala) Estrella, la Pisabien, Maura, Latino de Hispalis, el Picalagartos, Goya, Rubén Darío, el marqués de Bradomín, Victor Hugo, la Semana Trágica, el callejón del Gato, la muerte de un anarquista por la espalda, el esperpento, Castelar, los funcionarios, Alejandro Sawa inspirador real de Mala Estrella, los manchapapeles del periodismo, el Madrid "absurdo, brillante, hambriento y atontao" de 1920...
La obra más genial del ruedo ibérico, representada por unos mañicos jóvenes, El Teatro del Temple, que realizan una faena pobre pero digna, contagiados quizá de los personajes de la farándula que pululan por el escenario. Y un público de instituto que ríe las gracias y susurra: "quizá tendríamos que haber venido más culturizados".
Y Buñuel tomando notas.
alfonso

Dir. Gavin O'Connors
Act. Edward Norton, John Voight, Colin Farrell
El mejor plató del mundo
Nada de honor en este caso de mala traducción, sino Pride and glory, Gloria y orgullo. Corrupción un montón, pero no la que tanto gusta por estos pagos, la político-inmobiliaria, sino la policial, más pedestre y menos glamurosa.
Los directores-productores, hijos de irlandeses y de policías de Nueva York, eligen unos escenarios extraordinarios, el Bronx y Brooklyn, una fotografía intensa y oscura y unos actores gran reserva para realizar una cuidadísima actuación coral, con un Norton contenido, un Colin Farrel limado y un Voight perfecto, en una cinta estupenda al mejor estilo Serpico revisitado.
Por cierto, los menores de, ¡ejem!, treintaytantos, se quedan con los ojos a cuadros cuando se nombra aquella película que creó escuela de los maestros Sydney Lumet y Al Pacino.
La disfrutarán incluso las no aficionadas al cine policial violento aunque se tapen la cara cuando Colin Farrel amenace con una plancha a todo vapor a un bebé. Pero es una lástima la pelea final, forzada y aromatizada con música irlandesa y el sempiterno FFF, forzado final feliz.
alfonso

Dir. Baz Lurhman
Act. Nicole Kidman, Hugh Jackman
Ante la iniciativa de la oficina de turismo australiana y ciertos tour operadores mundiales de patrocinar el país por medio de esta película sólo cabe preguntarse y elegir:
A.-¿Serán idiotas los australianos?
B.-¿O los australianos nos tomarán por gilipollas?
Lectores votad para que la democracia nos ayude a conocer la verdad y sobre todo porque lo que los lectores de este sufrido blog votan... va a misa. (Es un decir, mayormente de Wyoming).
alfonso

Dir. Julian Jarrold
Act. Mathew Goode, Hayley Atwell, Emma Thompson
El frío clima del Reino Unido
Cuesta imaginar el frío cinismo de la aristocracia inglesa sumado a la hipocresía católica, pero el autor de la novela, Evelyn Waugh, católico él mismo, lo hizo con bastante acierto, aunque uno diría que con cierta cortedad. Pero hay que olvidarse de la serie de televisión, con un Jeremy Irons inmenso protagonizando el hastío que produce el cerrado sistema social de castas de los británicos, porque la película es un homenaje a la sinsustancia, al desmadejamiento intelectual, a la flojera cinematográfica. No hay en sus dos horas y pico nada que levante la trama, ni el valor seguro de Emma Thompson, ni la belleza de Hayley Atwell, ni los paisajes y los coches de época.
Sólo tres espectadores nos las prometíamos felices en un pase semi privado, sin tener en cuenta que el cine se vengó a modo quitando la calefacción. El frío ambiente y el gélido clima de la cinta consiguieron que sólo los más encallecidos misántropos resistiéramos la exangüe tarde de diciembre.
alfonso





Juan Marsé, fotografiado hace treinta años.alfonso


Dir. Roy Andersson








Dir. Philippe Claudel (ojo con el pavo)
Act. Kristin Scott Thomas, Elsa Zylberstein
Tremenda babosada
Desde que Zp estrenara el buenismo, la especie, ese cruce entre cordero degollado y mentecato, se ha prodigado bastante. Ahora bien, la peli en cuestión rebasa los límites hasta provocar la arcada.
Érase una vez una madre que sale de la cárcel tras 15 años de condena por haber matado a su hijo de seis. La hermana, arrepentida de haberla ignorado, la acoge en casa con la sonrisa conmiserativa por bandera, con el fin de reparar su culpa e integrarla a una sociedad burguesa de provincia francesa, de la que huirías aunque fueras refugiado de Darfur, parapléjico y te acabaras de caer de la patera.
Todos son buenos: el padre futbolero, el policía abandonado por su mujer, el abuelito con cara de Santa Claus que no puede hablar por culpa de un derrame (¡qué chollo!), el refugiado iraquí de los buenos (su mujer no lleva burka), el profesor, docente aficionado en una cárcel, los padres adoptantes de niñas-preciosas-vietnamitas, los amigotes pesados, pero joviales y porreros...
¡Y luego resulta que no le había matado por mala, sino por evitar al niño los sufrimientos de un cáncer terminal!
La culpa es mía por ir a ver una peli con ese título.
alfonso


Dir. Jirí Menzel
Dir. Ivan Barnev, Oldrich Kaiser, Julia Jentsch
El alma checa
Del autor de Trenes rigurosamente vigilados, Bohumil Hrabal, y de la mano del mismo director que llevó al cine su extraordinaria novela, nos encontramos en plenas rebajas esta pequeña maravilla sobre Chekia y Eslovaquia, y su inclusión en el mapa de nuestro imaginario.
Un retrato sobre su pueblo de cuando al escritor el régimen estalinista no le dejaba escribir abiertamente; de su relación con los alemanes, con los placeres de la carne, en sentido real y figurado, con la música y su esencia pacífica... trazado con espíritu burlón, a medias entre el teatro negro de Praga y la comedia chapliniana.
Una película pequeña que te crece dentro según van pasando los días. Muy recomendable.
alfonso

Dir Marwan Hamed
Deliciosa ingenuidad egipcia
Hay una delgada línea (roja, claro) entre la saga y el culebrón, el retrato social y el melodrama, por la que transita impertérrita esta larguísima película, sin caer finalmente en el abismo de la cursilería y el populismo.
A salvar ese abismo contribuye en gran medida sus magníficos actores, todos desconocidos por estas tierras, su narrativa longilínea y su candorosa ingenuidad.
Por lo demás, constituye un retrato impagable de la sociedad egipcia, que no árabe, a pesar de la moralina presente en muchas de sus historias, y una valiente denuncia de las desigualdades y la corrupción de un sistema insostenible. Abusa a veces de un lenguaje narrativo televisivo, pero hace un encomiable esfuerzo para conectar con su público, el sufrido pueblo cairota.
Eso sí, conviene llevarse un cojín... (2 h y 41 m de duración)
alfonso
Dir. M. Night ShyamalanGrandiosa empanada mental (de vegetales)
A Shyamalan se le fue definitivamente la pinza después de hacer la magnífica El sexto sentido. Yo mantengo que acabó creyéndose lo que trucaba en el plató... En fin, equivocarse de peli es cosa de la canícula y el irresistible atractivo del aire acondicionado.
El caso es que las plantas se mosquean con tanta contaminación y calentamiento y generan una toxina que hace que la gente se suicide. Talmente el mismo efecto que produce ver Telemadrid, por poner un ejemplo.
La única escena que merece la pena es la de los albañiles tirándose del edificio a puñaos.
En efecto, la he destripado pero así no vais a verla.
De nada.
alfonso

Dir. Paolo Barzman
Act. Susan Sarandon, Max von Sydow, Christhoper Plummer, David Byrne
Demasiado corazón
Parece inevitable que un autor judío, en este caso Matt Cohen, acabe enfrentándose al Holocausto -y me refiero aquí al de los judíos, no al de los Palestinos-, por aquello de la conciencia, aunque ésta parezca funcionar sólo en una dirección.
Para la ocasión ha optado por un artefacto demasiado complicado y alambicado en la búsqueda de emociones: el reencuentro de tres supervivientes, un amigo protector y dos niños que terminan queriéndose como amantes, para que la protagonista, una Susan Sarandon en plan cenizo, los sumerja en el marco de su actual familia.
El director ha querido poner imágenes serenas y le ha salido unos movimientos de cámara, travellings desde grúa, muy ampulosos, con un paisaje excesivamente dramatizado. Se salvan los actores, claro y al final la pelicula se salva también pero por los pelos.
Para los de ciencias, porque uno en esto de los sentimientos siempre ha sido de letras.
alfonso
Dir. Steven Spielberg
Mejor la salsa que la perdiz
Para apreciar el guiso veraniego hay que ir a un cine de los de antes, de terciopelo rojo, aire acondicionado de chaqueta (con dibujo de oso flotando entre el hielo agarrado a un barril), pantalla grande, y coincidir con un hatajo de chavales de alrededor de diez años devorando palomitas, en esos días de oro que median entre haber acabado el curso y no haber marchado todavía de vacaciones, que aplauden las escenas y cuchichean a voz en cuello sobre las hazañas del héroe.
La perdiz, es decir la película, demasiados efectos especiales y poca narración, menos sentido del humor que las primeras y más estructura de video juego.
Pero, lo que se dice disfrutar, de la salsa.
alfonso
Dir. Noah Baumbach Act. Nicole Kidman, Jenifer Jason Leigh, John Turturro, Jack Black
Películas trampa
Hay propuestas que no se puede evitar tener en cuenta aunque se entre con bastante desconfianza: los actores, la primera película del director, Una historia de Brooklyn, la crónica de El Pais, en la que uno sólo coincide en "que no es agradable de ver" pero que el crítico califica de brillante, quizá afectado él mismo por una situación parecida...
Y es una trampa bien planteada. Hasta pretende hacer fotografía sucia, montaje sincopado y movimientos de cámara temblona por parecer más indie y "rebelde" que nadie, pese haber reunido tal elenco de actorazos y afrontar su nómina.
Pero que nadie se llame a engaño: es una propuesta intelectualoide-pretenciosa-posthippie, pasada por el New Yorker, el Prozac y una mala digestión de Bergman y Lars Von Trier.
Es decir, son de las que hay que salirse... como de algunas treguas.
alfonso





Dir. Natalia Menéndez
Act. Julieta Serrano, Lola Casamayor. Lorena Berdún et al.
Teatro para un público gallardo
Ya sentado en la butaca empiezas a percibir con horror que el público que te rodea es del Madrid de los túneles y asfalto, de la caspa y las chaquetas pijas, del millón de fregonetas y adictos al móvil, de la mayoría absoluta y el pelotazo, y te remueves inquieto. Luego la planicie insoportable de las gracietas, la pobretona puesta en escena, la ausencia de crítica, el candor de sacristía, las famosillas cobrando por un papel higiénico, la ausencia de dirección... todo conspira para que te encuentres de nuevo en las garras de Mario&Alicia, los Gallardon´s boys, echando de comer al público de su jefe... y de paso llevándose ellos ganso.
Insoportable.

Sex Museum
Dir. Yoji Yamada
Act. Tukuya Kimura, Rei Dan, Takashi Sasano
Un samurai lumpen
Siglo XVII, periodo Edo en el Japón, no todo iba a ser los samurais de Akira Kurosawa. Éste se dedica a probar la comida del Señor, del Shogun, es un catador de venenos. Y un sashimi -recordadlo al cenar en el japo del barrio-, le deja ciego. Para conseguir una, llamémosle pensión de invalidez, su mujer Kayo, todo lo contrario de lo que el nombre pudiera sugerir, tiene que rendirse al acoso del poderoso de turno.
Un argumento sencillo al servicio de esta pequeña joya en la que destaca sobre todo una maravillosa puesta en escena: atentos a los kimonos, los peinados, el jardín, las texturas de la madera, la escena del samurai ciego ante la temporada de luciérnagas, y el personaje del criado, tan brechtiano, lleno de humor y sabiduría.
No os la perdáis en el páramo cinematográfico de esta temporada.