Dir. Felix Van Groeningen, Charlotte Vandermeersch
Reparto: Luca Marinelli, Alexandro Borghi, Filipo Timmi...
Italia, 2022, 147 minutos
Filmin
Una lástima de película descafeinada por sus directores, sin duda novicios en estas lides, a la que abochorna una banda sonora copiada de la sala de espera del dentista, hoy sin duda reproducida desde el infame Spotify y una fotografía muy plana y poco lucida para retratar los Alpes y los Himalayas nepalíes.
Se trata de la historia de dos amigos que crecen juntos al norte de Turín y que ven sus historias cruzarse al pie de los Alpes fronterizos y al borde de una cabaña levantada por ellos mismos en un escenario abrumado por las nieves del invierno.
Todo gira en torno a esas personas que eligen vivir aisladas en la montaña, algo que aparece con mayor intensidad en la siguiente película del autor Querida flor, -el edelweiss-, que como ellas vive aislada entre rocas a partir de los 3000 metros de altura.
Hay gentes que eligen perderse en una naturaleza abrumadora dominada por las montañas o los océanos, que prestan al misántropo la soledad que anda buscando. Y eso es un sentimiento, más que una de esas milongas que el Reverte anda contando en los libros que le escriben sus "negros" o ghost writers, como dicen los ingleses con más propiedad.
Aunque hoy publica el New York Times que el glaciar del campamento base del Everest está a punto de fundirse por las meadas de los miles de excursionistas domingueros que llegan hasta allí.
La globalización-masificación no respeta ni la poesía callada de las cumbres.
alfonso
