sábado, 1 de junio de 2013

Muda

 Autor y director: Pablo Messiez
 Act. Fernanda Orazi, Marianela Pensado, Óscar   Velado.
Si no fuera por Emiliana...
Teatro independiente en la coqueta sala El Sol de York, -harían falta muchas más salas como estas-, dicen los entendidos que de la pura escuela argentina o, mejor dicho, porteña. A uno le parece excesivamente anoréxica la dramaturgia, la iluminación, el vestuario, la propuesta... Se compensa sin duda con el texto, con la palabra, que como bien dice su autor, es lo único que nos salva. Eso y la música, Ute Lemper quizá, Estrellita Castro probablemente...

Con esos escuálidos materiales se construye una obra pequeña que crece merced al estupendo trabajo de Fernanda Orazi, que nos alegra la función y hace reír al respetable, a veces algo pasado de risas, aunque  se entienda que tal y como están los tiempos, querramos sacar risas de cualquier excusa.

Pero la obra no acaba de funcionar, carece de peso argumental, con algunos hilos sueltos que se pierden como nubes de verano, que amagan pero no llegan, faltos de gravedad absoluta.

Al final, algo desorientados nos queda, nos quedamos, con la palabra, y gracias a Fernanda no nos quedamos sin embargo, con las ganas de tomar café. (Bis)
alfonso

sábado, 25 de mayo de 2013

The trip

Dir. Michael Winterbottom
Act. Steve Coogan, Rob Brydon




Inglaterra, 2013











Dos British en la Tierra Media
A partir del material de una serie de la BBC reconvertida en largometraje, un periodista al que acaba de dejar su novia llama a un amigo algo pánfilo para cubrir el hueco en un viaje gastronómico de una semana por Inglaterra.

Sosa, se le nota el origen y a veces las improvisaciones no tienen mucha gracia, al igual que esos ridículos platos de alta gastronomía europea que los ingleses se afanan en perpetrar copiando a los chefs más ridículos del Continente, a base de espumas, vieiras, lenguados al hinojo chino, corderos con coliflor confitada... para sacudirse el sanbenito sobre su comida y su clima. Algunas brillantes imitaciones de voces -el amigo se dedica a eso-, de Sean Connery, Michael Caine, Anthony Hopkins, Woody Allen... y los espectaculares paisajes de los Dales de Yorshire, los Grandes Lagos y Lancanshire, donde no brilla un color pero la niebla arde mortecinamente sobre los campos.

Exclusivamente para anglófilos, el prolífico e irregular Winterbottom hace aquí honor a su apelllido.
alfonso

viernes, 17 de mayo de 2013

La Caza

 Dir. Thomas Vinterberg
 Act. Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Anne   Luoise Hassing




Dinamarca-Suecia, 2012
No hay caza(dor) inocente
Quizá tuvieran que ser los daneses los que rompieran el fuego para lograr una aproximación cabal a un tema tan espinoso como la pedofilia. Hoy todavía la resaca de aquellos tiempos de provocación a la burguesía, de transgresión y de sexo feliz pasa factura -no hay más que leer la renuncia de Cohn Benditt al Parlamento Europeo por los Verdes al calor de sus declaraciones provocadoras sobre el erotismo con niñ@s hace casi 40 años-. 

Y después de la histeria tras los repetidos y extendidos episodios a manos de depredadores sexuales, convendría hacer balance y síntesis. A ello va esta película un poco tramposilla que cuenta la historia de un hombre machacado por la comunidad tras un episodio de abusos inventado por una chiquilla. Vale, le perdonamos las trampas, -la viril amistad y los ritos de paso, la Nochebuena y la Misa de Gallo, la idílica comunidad escandinava, la maravillosa paleta de ocres, el buenismo del protagonista-, si con ello pudiéramos volver a dar un achuchón a un niñ@ (nosotros los hombres) sin que nos miren o nos miremos alarmados.

Muy bien contada por un Dogma arrepentido, amigo de Lars Von Trier, productor de esta cinta, y muy bien actuada por todos, incluida la niña y por un Mads Mikkelsen que corre el riesgo de convertirse en el Max Von Sydow danés, ese actor sueco que protagonizaba todas las películas de Bergman, merecería la pena recobrar la inocencia por un instante y olvidarnos que existe el mundo. Y la caza.
alfonso

sábado, 11 de mayo de 2013

Stoker

 Dir. Park Chan Wook
Act. Mia Wasikowska, Nicole Kidman, Mathew Goode



EE.UU, 2013
Terciopelo coreano
Para su desembarco en los EE.UU, el coreano Park Chan Wook ha optado por "homenajear" a Hitckock y a David Lynch, rebajando la violencia y el morbo de sus anteriores películas, sobre todo Old Boy. Ya se sabe que los directores "indies" no vocacionales sino episódicos en razón del bajo presupuesto, están deseando dejar de serlo y entrar en el mainstream de Hollywood.

En este caso, el surcoreano permanece fiel a sus obsesiones con una de esas películas que enseguida adquieren el marchamo de "inquietantes", con algo de sexo turbio con un punto edípico, adolescentes dudando entre el autismo y el síndrome de Asperger, sofisticada violencia y madres de mirada torcida.

Agarrado a una historia en la que se tarda en entrar, la cinta acaba convenciendo en base a la banda sonora de Phillips Glass y Clint Mansell, al virtuosismo de la puesta en escena y sobre todo por la forma de llevar la cámara y tejer planos realmente espectaculares.

La Kidman consigue sobreponerse al botox en la escena final y la Wasikowska, clónica de la niña de la Familia Monster, no supera a la Isabella Rosellini de Terciopelo Azul, por no hablar del protagonista masculino, nada creíble, y que desde luego no hace ni sombra a un Dennis Hopper, que no necesitaba esforzarse en la ficción por parecer el mal bicho que era en la vida real.

No es para todos los públicos, pero contamos en la sala con las Abuelas Frikies de la Plaza de los Cubos, dos hermanas muy mayores que no se pierden un estreno, sobre todo si la película es rarita, llegan siempre tarde, se levantan a orinar a mitad de película, comentan sin recato las escenas más perturbadoras y se quedan como el que suscribe hasta el final de los créditos.
Y al salir me cuido muy mucho de no darles la espalda...
alfonso

viernes, 26 de abril de 2013

On the road

on the road la película
Dir. Walter Selles
Act. Garret Hedlund, Sam Ryley, Kristen Steward

Francia, Brasil, 2013
Fugitivas estrellas fugaces
Es mejor que la novela, porque esta es, siempre ha sido, mala de solemnidad. Yo no la pude acabar, porque como decía un editor amigo, "no hay que comerse toda la tortilla para saber si el huevo está podrido". Y le pasa como a los viajes. Son maravillosos de hacer, pero a no ser que seas un genio y este claramente no es el caso, son aburridos para el que lee o escucha. Y no digamos ya para el que tiene que aguantar el pase de diapositivas, que ahora se llama power point.

En realidad estaban rompiendo una generación y una manera de ver el mundo, la posterior a la II Guerra Mundial, a base de sexo, drogas, música y literatura. Y eran escritores de una sola obra, On the road de Kerouac, Howl de Ginsberg o El almuerzo desnudo de Burroughs, la única que se salva. Y la librería que fundaron, City Lights, templo al que hemos peregrinado casi todos los de mi generación que pisamos San Francisco.

La película es igual de vacua, porque no tiene nada que contar y no acaba de trasmitir las sensaciones de libertad y ruptura de la obra original. Lo mejor la ambientación de finales de los 40. 
Y la carretera abierta delante de nuestros ojos.
alfonso


viernes, 19 de abril de 2013

Tierra Prometida

 Dir. Gus Van Sant
 Act. Matt Damon, Frances McDormand, John Krasinski...




 EE.UU y Emiratos Árabes Unidos 2013

Un tipo genial... gringo
Si hubiera una película que ilustrase las diferencias entre el modo de producción (cinematográfico y de carácter) norteamericano y el europeo serían estas dos, separadas por treinta años. Una es la ironía, el humor, las contradicciones y la poesía de las auroras boreales. La otra es pueril hasta el sonrojo, ingenua, más simple que un perrito caliente, de un romanticismo que mueve a risa.

Una denuncia el negocio del petróleo que destruye el maravilloso litoral escocés de Oban y otra el fracking, la extracción de gas natural que tiene lugar en un pueblo lleno de vacas y red necks en Pennsilvania. Por cierto, Emiratos Árabes Unidos pone los fondos para rodar esta, quizá temiendo que el gas natural les arruine su negocio de pastores nómadas con petróleo. Una tenía mala uva y una melancólica actuación crepuscular de Burt Lancaster. La otra una actuación aseada del siempre correcto Matt Damon y otra magnífica de Frances McDormand que por si sola amerita la película.

Las dos acaban bien, en una ganan los ecologistas, los "buenos" en el limitado argot de los yankis, y en la otra el protagonista pasado al otro bando y que mimetizado con los frikies del pueblo, acaba liado con una sirena.

Pero en ambas se impone la dignidad de los pobres que renuncian al dinero por su terruño. En este país, que no pertenece a ninguno de los dos continentes citados, los paletos de Villar de Cañas se las prometen felices con el cementerio nuclear de Enresa, soñando con el Audi de aire acondicionado, cambiando el carajillo por el gin tonic de pepino, la España eterna por la marca España.
alfonso


viernes, 12 de abril de 2013

To the wonder

Guión y dirección: Terrence Malick
Act. Ben Affleck, Olga Kurylenko, Rachel McAdams, Javier Bardem


EE.UU, 2012












El inmarcesible flujo de la vida
Película pequeña de Malick, no menor, que sigue girando en torno a sus obsesiones filosóficas, menos ampulosa y más concisa que El árbol de la vida, y que sumerge al espectador que se deja atrapar, en un río de sensaciones y emociones de casi dos horas.

Hecha con el mismo proceso alquímico que las anteriores, a base de recrear atmósferas con sus actores, con aquellos con los que elige trabajar y que se prestan a la (maravillosa según todos ellos) experiencia de hundirse en su mundo llevados de su mano para luego soltarles y dejarles a solas con su improvisación. Claro que algunos se dan cuenta luego que después de todo el trabajo han casi desaparecido de la película , como Sean Penn en la susodicha El árbol de la vida o Georges Clooney en La delgada línea roja.

Eso sí, tarda años en definir lo que le ronda la cabeza y años en montar todo el material. Para esta ha necesitado cinco montadores y dos años de postproducción y montaje musical, otra de sus señas de identidad.

En ese magma puede decir algunas frases que fuera de contexto caerían como pedradas y que aquí revelan explosivamente toda su lírica y enfrentar separados por esa delgada línea, el amor y el olvido, la vieja Europa y la aparentemente desangelada Oklahoma, la sencillez espiritual con un sofisticado andamiaje del alma, la Price Tower de Frank  LLoyd Wright con la abadía de Mont St. Michel.

Fascinante, refleja lo que algunos tenemos en la cabeza sobre el amor, la duda eterna, y las relaciones entre géneros, no hay que dejar de verla para que su luz siga reverberando dentro al recordarla.
alfonso

miércoles, 10 de abril de 2013

El mayor plató del mundo

Escenarios sobre el mapa de NY


Rough Guides ha publicado un mapa en el que sitúa exactamente  algunas de las muchas películas que han hecho famoso el mayor plató del mundo al aire libre, la ciudad de Nueva York: Annie Hall, La edad de la inocencia, Cow Boy de medianoche, King Kong...

Y por supuesto, Taxi Driver...

lunes, 8 de abril de 2013

To the wonder



Terry Malick, prolífico

El próximo 12 de abril se estrena To the Wonder, que inaugura la etapa más prolífica del cineasta más escaso... hasta la fecha, que inspira este blog, www.delgadalinearoja.com

El trailer

sábado, 6 de abril de 2013

Efectos secundarios

Dir. Steven Soderbergh
Act. Jude Law, Rooney Mara, Catehrine Zeta-Jones ...

EE.UU, 2013


Prozac por compasión
La película reúne las dos caras del bifronte Soderbergh: la indie de su maravillosa ópera prima, Sexo, mentiras y cintas de vídeo o Che el argentino, incluso The Girlfriend experience y la comercial de los diversos Ocean's, Magic Mike Contagio.

En esta junta las dos, con una parte de denuncia, sólida y bien argumentada que retrata el negocio de los laboratorios, el chanchulleo de los médicos coludidos con ellos y el enorme caudal de dinero que mueven los antidepresivos, neurobloqueadores y ansiolíticos, como remedio sencillo, a mano y neutro que borra el peligro de asomarnos a nuestro propio interior como decía el gran Buñuel que deberían poner en los tranvías. La otra parte presenta una convencional aunque correcta historia con estructura de thriller que desdibuja la historia principal.

Como siempre, Soderbergh filma gélidamente con puesta en escena y sobre todo fotografía espectaculares, que no es sinónimo de buena, sino realmente un espectáculo al que asistir acentuado por los nuevos proyectores y copìas digitales de algunas salas de los Renoir.

Jude Law mejora con la edad, al contrario que Cateherine Zeta-Jones y la joven Rooney Mara está bien dirigida y contenida en su difícil papel.

Es más fácil echar la culpa a la dopamina y tomar pastillas que mirarse al espejo y sostenerse la mirada y el alma, aunque quizá lo mejor sea reconocer que sólo hay dos tipos de conflictos, los que se curan solos y los que no tienen solución, mientras se apura el penúltimo whiskey.
alfonso

jueves, 4 de abril de 2013

El hijo del acordeonista

 Dir. Fernando Bernués
Act. Aitor Beltrán, Joseba Apaolaza, Vito Rogado, Anke Moll, Iñaki Rikarte, Mikel Losada, Asier Hernández, Amancay Gaztañaga, David Pinilla y Mireia Gabilondo...

Autor: Bernardo Atxaga

Centro Dramático Nacional, 2013


La música del fondo del mar (Cantábrico)
Ser vasco no es ningún chollo. Inmediatamente que te reconocen te tienes que posicionar sobre el conflicto, sobre el Athletic, y el bacalao al pil pil. A Atxaga le llovieron los palos en 2003 cuando publicó la novela por la presencia de un traidor a la causa y en la actualidad nos dan la matraca todo el día con la reconciliación. 

La obra ahora llega con la etiqueta de reunir a tres teatros de diferente ideología, lo cual no deja ser mentira, porque la derecha nacional no tiene ideología sino puesta en  escena, y la derecha nacionalista exhibe sus señas de identidad entre nikis de Fred Perry y sus chalets de Neguri Las Arenas. 

La obra, escrita por Atxaga en 2003, narra la historia de dos amigos que comienzan a militar en ETA a comienzos de los años 70 y uno de ellos, el hijo del acordeonista, traiciona a su compañero y a la organización. Tras una separación de treinta años, los antiguos amigos se reencuentran para ajustar las cuentas del pasado.

Y a pesar de sus buenas intenciones, rezuma ingenuidad y amateurismo por los cuatro costados. Por la puesta en escena, con esos cortinones funcionalistas y esa iluminación de guateque de los 60'. Por una actuación muy discreta, excepto Amancay Gaztañaga. Por el atrezzo que canta hasta la inocencia con un libro escrito en los 70 ¡con código de barras!  Por la música, pelín ominipresente y a ratos pejiguera.

Pero cuenta, aunque a trompicones mal hilados, una buena historia con un buen texto. La de la resistencia vasca frente a la brutalidad de una posguerra de 60 años y el principio del fin del conflicto entre la música del acordeón que nos trae a la memoria y la nariz las sales del fondo del mar, el olor a manzanas de los caseríos.
alfonso


viernes, 29 de marzo de 2013

Grandes esperanzas

 Dir. Mike Newell
 Act. Ralph Fiennes, Helena Boham Carter, Robbie Coltrane, Jeremy Irvine

Reino Unido, 2012
Indigesto cuento victoriano
Personalmente nunca me ha gustado Charles Dickens. Me parecía que sus libros eran tan sórdidos como los fish & chips e igual de aceitosos, describiendo lo peor de la etapa victoriana con ciertos aires pacatos de crítica social edulcorada. Para construir el imperio británico esa moral y esa hipocresía eran condición indispensable. Se prohibía el esclavismo, sí, pero para potenciar su revolución industrial y la mano de obra cualificada desmantelando el sistema de producción textil de India por ejemplo. Y qué decir de los modales, la educación y la agudización ad nausea de las diferencias sociales. Del sexo mejor ni hablamos...

La película amontona escenas sin  ton ni son, sin saber qué hacer con la original estructura de folletín por entregas del libro y subrayando una historia de amor más cursi que el festival de Eurovisión. De los actores destaca sobre todo el gran Ralph Fiennes y Robbie Coltrane. Helena Bonham Carter sigue encasillada en su papel de marioneta de su marido, el locuelo Tim Burton. La ambientación es más teatral que cinematográfica y la fotografía discreta.

Lo mejor, los diversos acentos según la clase social y el vocabulario original, pobremente traducido en los subtítulos para una película que hay que ver en VO se sepa o no inglés.

Pero al final se sale estragado. Como de haberse hinchado de pastel. De riñones, claro está.
alfonso

viernes, 22 de marzo de 2013

Érase una vez en Anatolia

 Dir. Nurí Bílge Ceylan
 Act. Muhammet Uzuner, Yilmaz Erdogan, Taner Birsel


 Turquía, 2011

 El trailer





Cadáver sobre naturaleza muerta
El levantamiento de un cadáver y la escena social del crimen sobre unas tierras rigurosamente muertas de la Anatolia central que recuerdan a los páramos yertos del norte de Burgos o las tierras baldías al oeste de Zamora, pero con esa sordidez de un Estado comatoso, que se mueve entre la mugre de Ataturk y el rigor -mortis-, de su intrahistoria musulmana.

Árida, muy difícil de ver, 155 minutos escritos en un idioma del que no se entiende ni una sola sílaba a no ser que se sea escrupulosamente turco, levanta ciertos velos y apunta algunos enigmas de la idiosincrasia otomana que ya nos dejó ver Yilmaz Guney en Yol, antes de que el estado del golpista de turno lo sepultara en el exilio.

Brillantísima fotografía, ausencia total de música y unos actores que se esfuerzan en aparentar que la cosa no va con ellos, sino con el  implacable, ineludible, inmisericorde destino.
alfonso

lunes, 18 de marzo de 2013

Un asunto real

 Dir. Nikolaj Arcel
Act. Mads Mikkelsen, Alicia Vikander, Mikel Boe

Dinamarca, Alemania, República Checa, 2012
Cualquier corte pasada...

Una dignísima película danesa de época y bajo presupuesto que versa sobre la llegada de la Ilustración a la oscura Dinamarca de finales del siglo XVIII, donde un grupo de librepensadores a cuyo frente figuraba un alemán, conspiran con un rey idiota para avanzar en la Historia. 
Además, el médico volteriano intima con la reina, una inglesa a la que habían hecho traer para casarse con el estrafalario monarca, romance que lleva aparejado el drama, rigurosamente histórico.

Rodada casi íntegramente en Praga, cuyos costes son incomparablemente más bajos que en Copenhague, la puesta en escena aguanta el tipo pese a las apreturas del presupuesto, en el que colabora Lars von Trier, quizá como penitencia de todas las memeces que lleva diciendo -y haciendo-, en los dos últimos años. Y los actores están muy bien, con esa ilusión propia de la juventud.

Quizá la historia, el guión, peque un tanto de ingenua, llegando en ocasiones a rozar lo pueril en su relato,  -no olvidemos que son escandinavos-, que soslaya las tensiones sociales de la época y la fuerza de la burguesía como clase ascendente, pero retrata bien una corte que parece lo contrario de la actual, con un puñado de conspiradores progresistas empujando la nave hacia la libertad. 
Bueno, algo no ha cambiado, el rey sigue siendo un idiota.
alfonso

viernes, 15 de marzo de 2013

Amor y letras

 Dir, guión y protagonista: Josh Radnor
 Act. Elisabeth Olsen, Allison Janney, Richard Jenkins


EE.UU, 2012

Corazón de plastilina
Inteligente película que destaca por sus diálogos y por sus aciertos minimalistas pero brillantes, por ejemplo rodar Nueva York arropando la ciudad con una banda sonora de -excelente- música clásica, la charla sobre los libros de vampiros y la escena donde la madura profesora de Literatura Romántica se tira a su antiguo alumno como si fuera un kleenex. Trata sobre el paso de la edad, el complejo de Peter Pan, el amor por los libros y las carreras ridículas. Un poco blanda, quizá se olvide enseguida con el paso del tiempo, pero se pasa un muy buen tiempo viéndola. 

El imbécil del distribuidor local, perdón por la redundancia, ha cambiado el título original Liberal Arts, por Amor y Letras. A veces uno querría vivir -por  un instante tan sólo-, en Arabia Saudí, donde aún se practica la crucifixión...

Todo el aspecto técnico, guión, fotografía, dirección y actores... fluye con esa naturalidad y oficio de los estadounidenses que hacen cine con la misma facilidad con que respiran. El director y guionista había firmado anteriormente la flojita Happythankyoumoreplease y la joven actriz Elisabeth Olsen ya había convencido en Martha Marcy May Marlene

Al protagonista le preguntan qué ha estudiado y responde: "Literatura Inglesa y luego Historia. Quería asegurarme el paro cuando acabara". Nosotros en la facultad de Sociología nos decíamos que en pocos años en todas las empresas habría un sociólogo. No nos equivocamos. En la práctica totalidad hay algunos. Entre el personal de limpieza.
alfonso

viernes, 8 de marzo de 2013

En la niebla

 Dir. Sergei Loznitsa
 Act. Vladimir Svirskiy, Vlad Abashin, Sergei Kolesov

 Alemania, Holanda, Rusia, 2012

La guerra entre bambalinas
Bielorrusia 1942, plena ocupación alemana y combate fratricida de colaboracionistas y partisanos, entre bosques vírgenes teñidos de gris y ocre.

El director pasea morosamente la cámara en lentísimos plano secuencia y planos fijos para retomar alguno de los leitmotivs de Dostoyevski, la culpa, la duda, la traición, el castigo, el desamparo y el vértigo del que ha estado a punto de la muerte en dos ocasiones.

Maravillosa fotografía e interpretación teñida de esa melancolía tan cara al alma eslava, el antiguo documentalista dicta una lección de cómo llevar la cámara, siempre muy baja y muy lentamente y llena de silencio las escenas sin que aparezca en ningún momento la banda sonora.

Su ritmo y falta de acción podría volver loco a cualquier descerebrado devoto de los vídeo juegos de guerra e incomodar a muchos de los espectadores habituales del séptimo arte enganchados al tempo occidental. Seguimos siendo extraños compartiendo continente, no sabemos nada del Otro, y eso ya no parece curarse ni viajando, ahora que el tiempo se estrecha y se pierde su hilo en las (ti)nieblas septentrionales.
alfonso

jueves, 28 de febrero de 2013

Siete psicópatas

 Dir. y guión Martin McDonagh
 Act. Colin Farrell, Christopher Walken, Sam Rockwell, Tom Waits, Harry Dean Stanton, Woody Harrelson





Reino Unido 2012




... Y un irlandés colgado
Cuando un escritor está bloqueado y el productor o editor le presiona es habitual que acabe entregando una obra sobre su bloqueo, lo que suele dar la talla del artista. Bien, esta es mala de solemnidad y eso que todo el plantel de amiguetes, ver reparto, echa una manita al famoso dramaturgo, que había hecho su primera y exitosa incursión en el cine con Escondidos en Brujas.

Aburrida, pretenciosa, mal dirigida, mal actuada por culpa del director, intentando rescatar referencias de aquí y de allá, se atreve a mencionar a Penckimpah y a Malick en su descargo, y busca la confrontación con Tancretino sin que éste se deba sentir ni levemente aludido.

Hasta mi querido Woody Harrelson, el pirado más simpático de Hollywood, sobreactúa repitiendo sus peores tics y a Tom Waits sólo le falta arrancarse con una de sus clónicas e indistinguibles baladas.
Pero hay que reconocer que Colin Farrell de irlandés borracho está muy bien. Como la vida misma.
alfonso

sábado, 23 de febrero de 2013

Searching for Sugarman

 Dirección y guión: Malik Bendjelloul
 Act. Familia Rodriguez...

 Suecia, Reino Unido, 2013


Crucify your mind La canción (¡Vaya titulito!)







El toque Bergman y un mexicano triste
Una magnífica historia real, siempre superan a la ficción, contada en forma documental. Un prometedor cantante, comparado -un poco exageradamente- a Bob Dylan, que no triunfa en su país, EE.UU, pero en virtud a un fenómeno viral, sí lo hace en la Sudáfrica del apartheid, como vanguardia de la minoría progresista blanca. Él permanece ajeno al fenómeno en su apocalíptico Detroit hasta que sus fans dan con él y viaja a Sudáfrica una década después para encontrarse con un público entusiasta.

Pero el sueco que se enamora de la historia hasta conseguir llevarla a la pantalla, naufraga en lo demás. Mucho material de relleno, muchos planos-recurso, mucha grúa sobre el skyline de Ciudad del Cabo, una fotografía que desaprovecha la desolación de un Detroit pos nuclear, una lánguida narración de ritmo desmayado.

Y además, entra el toque Bergman, verdadero reverso del famoso toque Lubitsch, y que es capaz de helar el infierno. Ninguna alegría, ni energía, ni color, en el combate sudafricano contra el apartheid y eso que levantó lo mejor de un pueblo y lo mejor de la solidaridad mundial. Apenas unos planos cansinos metidos a calzador. Y luego Rodriguez-Sugar Man, trasunto musical de Pedro Páramo, acaba de teñir la cinta de tristeza. Ya dijo Raymond Chandler en El largo adiós, que no hay nada más triste que un mexicano triste.

Muy buena música para una historia potente, que por una vez, tiene un final feliz justificado que nos alivia del  gélido aliento del Séptimo sello.
alfonso

viernes, 15 de febrero de 2013

 Dir. Pablo Larraín
 Act. Gael García Bernal, Luis Gnecco, Néstor Cantillana

Chile, EE.UU y México 2012
Pinochet contra la OTAN
Pocas veces pierde un referéndum el que lo convoca. El plebiscito de esta película lo perdieron los gorilas y lo ganaron los chicos de la Escuela de Chicago. Y el pueblo, claro. Y nos lo cuenta admirablemente un hijo de la burguesía, Pablo Larrain, traidor a esa su clase, uno de los gestos más lucidos (sin tilde) que puede hacer el ser humano,  peineta incluida.

Si una palabra puede definir la película es sinceridad. En el magnífico trabajo del mexicano Gael García Bernal, sin cuya participación la cinta quedaría desmochada. En la puesta en escena finales de los ochenta. En el gran guión y mejor montaje; en la fotografía documental, aunque pelín pasada del toque Instagram; en la participación de muchos, reconocida en los créditos, en el trabajo coral.

Tras la pérdida del referéndum de la OTAN nos fijamos en la impecable y pizpireta campaña del NO chileno. Ellos prometían el futuro y ganaron. Los partidarios de la guerra, el PSOE, también y también ganaron. Nos quedamos con dos palmos de narices con el champán -perdón, aún peor que el cava, con un vinazo traicionero, un tal Dubois, espumoso de resaca infernal-, enfriado, a la puerta del hotel de Sol donde íbamos a celebrar el triunfo.

Treinta años más tarde sabemos que aunque hubiéramos ganado, hubiéramos perdido. Pero seguimos resistiéndonos a citar a Lampedusa, y reivindicando a Héctor Aguilar Camín: "Hay que saber que las cosas no tienen remedio y mantenerse sin embargo decididos a cambiarlas".
alfonso

sábado, 26 de enero de 2013

El vuelo

 Dir. Robert Zemeckis
 Act. Denzel Washington, Don Cheadle, John Goodman

 EE.UU 2012










Homenaje a Ryanair
También se podría haber titulado Aterriza como puedas, pero sería poco original. Uno no puede hurtarse a ver películas de aviones, como  tampoco puede evitar las películas de barcos, y eso conduce a errores como este.

En fin, al principio no se sabe si la película aboga por el uso de la cocaína como inductora, no sólo de grandes prestaciones en la gimnasia sexual, sino también de arriesgadísimas maniobras para estabilizar en el aire un monstruo de 200 toneladas. Y al final como eficaz sustitutivo del Alka Seltzer.

Por supuesto se impone el discurso moralizante de ideología parroquial -Baptista-, de pueblo gringo con gasolinera y McDonalds. Pero lo peor no es eso, que ya se veía venir; lo peor es que es aburrida excepto los primeros quince minutos, en los que se incluye la juerga del piloto con su azafata. Por cierto, si existiese tal línea aérea, con esas señoritas deambulando por los pasillos, me abonaría a ella aunque me trataran como al ganado que vuela con Ryanair.

Denzel Washington está creíble y eso ya es mucho, mientras que la aparición de John Goodman como camello al ritmo de Sympahty for the devil es simplemente patética.

Y poco más se puede decir, solamente que esperemos que las low cost no descubran que volar invertido ahorra combustible.
alfonso

viernes, 25 de enero de 2013

Juan Marsé habla de Juan Marsé

 Dir y autor Augusto M. Torres
 Productora: Mayuca Gil de Biedma

 España, 2012





El embrujo de Marsé
Larga entrevista realizada casi en plano fijo por el colaborador de El Pais Augusto M. Torres, a quien ni se le ve ni se le oye para ejemplo de otros periodistas con regusto por el protagonismo, destinada a sus devotos seguidores, entre los que me cuento, del mejor novelista español vivo.

Versa exclusivamente sobre su obra y como siempre arremete contra casi todo el ecosistema del libro, y  del cine, en Barcelona entre las décadas de los 60 y el 2010, cuando aparece su última novela Caligrafía de los sueños, la más autobiográfica. Muy graciosa su imitación del ex legionario y patriarca Lara y altamente edificante sus disparos a quemarropa contra el mediocre e insoportable Fernando Trueba.

Por lo demás, tan ácido y sarcástico, tan amargo y outsider como en toda su obra, manejando el desdén como un auténtico maestro, resumamos con un par de citas suyas, que casi me atrevería a afirmar que le ilustran mejor que este interesante documental, exhibido casi clandestinamente en la Sala Berlanga de Madrid en la que nos agolpábamos poco menos de una docena de seguidores que nos pasábamos el santo y seña con el rabillo del ojo.


Sin embargo hoy puedo afirmar sin miedo a equivocarme que todo lo que hay de asocial en mí, se debe a que vivo en una sociedad asocial. Lo poco que hubo de solidario y civilizado en mi juventud se lo debo por entero al trato con los cuerpos desnudos y a cuanto hay en ellos de hospitalario, a un poco de alcohol y a una cierta, natural y obsesiva predisposición a lamentar no sé qué tiempo perdido o no sé que bello sueño desvanecido.
Juan Marsé. La oscura historia de la prima Montse.

No ha tenido mucho gusto en haberse conocido. Habría preferido pasar de largo de sí mismo, pero acepta resignado el saludo hipócrita del espejo y la broma pesada de la vida: al nacer se equivocó de país, de continente, de época, de oficio y probablemente de sexo.
Juan Marsé, Autorretrato, Señoras y Señores, 1988

Salud, maestro.
alfonso

sábado, 19 de enero de 2013

Tabú

 Dir. Miguel Gomes
 Act. Ana Moreira, Carloto Cotta...
Arte y desmayo, fuerza 10
Hasta el más encallecido de los cinéfilos -capaz de llevar a su novia de 17 años en su primer día de noviazgo a la matiné del  Bellas Artes a ver una trilogía de Bertolucci (Prima dilla rivoluzione, La estrategia de la araña y La Commare Secca)-, tiene sus límites.  Muy próximos a esta película portuguesa en blanco y negro, narrada por una voz en off, que homenajea al original de Murnau a la vez que también juega con Memorias de África, ("Yo tenía una granja en África").

A la melancólica y aterciopelada saudade portuguesa se añade una primera parte esperpéntica pero sin gracia en una Lisboa invernal, con una anciana ludópata y senil que recuerda en  su lecho de muerte una relación adúltera.

En la segunda aparece África, el blanco y negro toma un aspecto granuliento por el formato de 16 mm y la excentricidad puede tener gracia, si se juzga con mucho optimismo. Y también aparece una portuguesa de bandera, la primera que conoce el que esto firma, viajero frecuente por las tierras de Pessoa. 

Y sin embargo, y a pesar de todo, Mozambique presta su salvaje belleza, los números musicales tienen cierta gracia, -por fortuna no incluyen fados-, y algunos símbolos como el cocodrilo, embajador de la lujuria, comienzan a activar su maquinaria.

Definitivamente más chispeante que el cine iraní, esa es la frontera que nunca, nunca, hay que traspasar.
alfonso

viernes, 18 de enero de 2013

Los Cenci

 Dir Sonia Sebastián
 Act. Celia Freijeiro, Celso Bugallo, Maru Valdivieso

 Teatro Español, Ensayo General
La crueldad del teatro
Fue Artaud el que creó el término "teatro de la crueldad" antes de irse a México con los Tarahumaras, a probar con el peyote lo que el resto de terapias le negaban en Europa. Se trataba en definitiva de un teatro antiitaliano, desprovisto de florituras, que mediante un montaje violento y desnudo, con técnicas que por aquel entonces, años 30 del pasado siglo, sacudían al espectador por su realismo descarnado y con los actores campando por el patio de butacas o actuando desde los palcos.

Algo de eso ha tratado de poner al día la directora con un montaje y puesta en escena muy impostado pero que, como el resto de la obra, no hace mover al público ni una ceja. Por mucho que la obra, los desmanes sangrientos de un noble italiano del siglo XVI, protegido por el Vaticano, quiera escalofriarnos. Ya no funciona pasear por el patio de butacas, ni un vestuario sacado de un outlet de heavy rock, ni una actuación poco o nada convincente, errática y desafinada, adornada con un levísimo acento gallego, ni los ejercicios gimnásticos de parte de la troupe, ni un texto que rechina por todas las costuras.  Lo mejor, la iluminación de nuestro cuate Nico Fischtel. 

No hay mayor crueldad que el tiempo -y eso el teatro lo pone en seguida de manifiesto-, para perder en su niebla las alucinaciones de un personaje torturado, que uno pudo rastrear en las simas de la Barranca del Cobre mexicana con los Tarahumaras, los Raramuris, tan  perdidos por sus frías quebradas como Antonin Artaud, el vagamundo.
alfonso


viernes, 11 de enero de 2013

Amor

 Dir. Michael Haneke
 Act. Jean-Louis Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabel Huppert

 Francia, Austria, Alemania, 2012
Salir dignamente de escena
Un duro alegato sobre la eutanasia, duro porque los curas nos imponen su fundamentalismo y el estado teme la libertad y porque enfrentarse a la masacre de la vejez asusta a partir de los... hummm, 55 años.

Para eso el maestro europeo del cine, Michael Haneke, nos regala otra maravilla, tan ácida y tan corrosiva como siempre, La pianista o La cinta blanca, aunque aquí le gana el tema y cede, refunfuñando, a cierta ternura no exenta de dinamita. 

Miente piadosamente dibujando el idílico refugio de dos intelectuales octogenarios, dos músicos, sin televisor ni ordenador, en un piso burgués de París, que tras muchos años de convivencia siguen respetándose y amándose y en el que se escuchan frases como "mi vida gira en torno a Schubert". Y ella enferma sin solución.

Prodigioso el recital de los dos actores, con el Trintignant todavía haciéndose el galán, -¡qué ojos a su edad!-, y no le queda a la zaga la réplica de ella. Hasta la Huppert, la mujer lagarto, parece desperezarse de su habitual mirada glacial. Haneke filma primorosamente, con gran profundidad de campo, sin un solo desenfoque, moviéndose por las estancias con el cariño de un fantasma que vuelve a su hogar tras siglos de sepulcro.

A veces se hace difícil asistir a ciertas escenas, algunos se rebullen en las butacas, y con el telón se hace un silencio espeso, para una película extraordinaria, pero no para todos los públicos.
alfonso

domingo, 6 de enero de 2013

The master

 Dirección y guión: Paul Thomas Anderson
 Act. Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams

 EE.UU, 2012

La entrevista en El País


Programa de mano








Ciudadano Hubbard, la película imposible de ver
Una auténtica obra maestra del que se anunciaba ya como tal en Magnolia, aunque no tanto en Pozos de Ambición. Se queda uno literalmente enganchado a la pantalla durante sus dos horas largas, sin poder creer cómo ha podido lograr esas imágenes, -entre otras cosas además de talento, con cámaras de 65 mm-, ese portentoso guión con una estructura narrativa discontinua pero magnética, con una historia polémica que afronta desde muchas facetas al mismo tiempo, por no hablar de la puesta en escena, la banda sonora y la fidelísima ambientación de los años 50, algo que los estadounidenses hacen como nadie.

Maravilloso retrato de una época y de una religión apegada a la misma, final de la II Guerra Mundial, preñada de ambiciones, desilusiones, personajes sin rumbo, nuevas ilusiones, y embaucadores astutos dispuestos a montarse su propio Vaticano, como Ron Hubbard, autor de la Cienciología y la Dianética. Y la secta de Tom Cruise ha conseguido que la película sea imposible de ver en plataformas o en reestrenos.

Y qué decir de las interpretaciones del dúo Phoenix-Seymour Hoffman. Un salvaje -atención a la oculta referencia sobre su apellido y la ciudad homónima donde se celebra el I primer congreso de la Cienciologia- y una fuerza de la naturaleza como el gordito rubiales que amenaza con pulverizar todos los récords y todas las leyendas del cine.

Como ese otro genio, Orson Welles, también gordito, que filmó el prólogo de esta en 1941, a los veintiséis añitos la criatura, aunque en este caso, y al revés que Paul Thomas Anderson, fue siempre un rebelde vapuleado por los enanos que bullían a su alrededor.

alfonso

viernes, 4 de enero de 2013

Zero Dark Thirty

Dir. Katryn Bigelow
Act. Jessica Chastain, Jason Clarke, James Gandolfini

EE.UU 2012












Rambo treinta y tres y un tercio
Todos los directores del mundo abrirían la película con una escena del ataque a las Torres Gemelas del 11S. Todos, excepto los que hubieran hecho un pacto con el poder para acceder a información reservada. En el mismo estaría incluido además, el panegírico de Obama, no mostrar apenas el rostro de Bin Laden cadáver y el respeto de sus agentes a las directrices presidenciales sobre el uso de la tortura. Y como siempre Hollywood haría el trabajo limpio de arreglar la historia, convirtiendo las derrotas en inflamadas loas victoriosas, ya fuera con el palurdo autor de la inmortal frase "no me siento las piernas", o con los renovados agentes de la CIA, transmutados tras su pifia del 11S en bellas, audaces e inteligentes señoritas.

De las casi tres horas, prácticamente sobran dos, las de la primera búsqueda, enrevesada y mal contada, y con unas localizaciones y fotografía muy planas. La directora de moda renueva su maestría en el cine de acción en la larga secuencia de la toma de la casa, muy veraz y narrada con pulso firme. Lástima de actuación -buena- de la pelirroja protagonista de The tree of life. 

Como colofón baste decir que las mujeres parecen haber ganado su definitivo pulso por la igualdad de género. Ya sea actuando como brillantes directoras de películas de acción... o como refinadas torturadoras. Sólo faltaría que denuncien a sus superiores ante el Instituto de la Mujer por no haberles dejado practicar el waterboarding al detenido de turno. Amén.
alfonso