Mostrando las entradas para la consulta Ozon ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Ozon ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de enero de 2017

Frantz

El último refugio
Dir. François Ozon
Act. Pierre Niney, Paula Beer...

Francia, 2016

113 minutos
















El último refugio de los canallas
Tras un comienzo titubeante,  En la casa, Mi refugio, parece que François Ozon ha dado con la tecla tras el rastro de Remordimiento de Ernest Lubitch, para mi no obstante, un director sobrevalorado.

En un exquisito blanco y negro de muy estrecho campo focal y de tonos luteranos que recuerdan a La cinta blanca de Haneke, va alternando algunos planos en color saturando los ocres, y los idiomas, de un alemán que parece el mejor de los versos de Ghoete a un francés delicioso, y de un país triste y vencido tras el primer acto de la Guerra Mundial a una Francia alegre y pizpireta en vísperas del tremebundo segundo acto en que la humillación vino de la mano de sus peores fantasmas anidados en Vichy.

Es difícil para un director cortar las alas a sus criaturas, siempre creo que a las grandes obras les sobra al menos media hora, a pesar de este grandísimo espectáculo, con un vestuario, ambientación y música que palidecen sobre el rostro de la actriz alemana de líquidos ojos verdes, verde Prerrafaelita, que destellan en el único plano en que aparecen en color. 

Ya lo dijo Stanley Kubrick en Senderos de gloria, poniéndolo en boca de Kirk Douglas, también en el marco de la Primera Guerra, el patriotismo es el último refugio. Abrazado por toda clase de canallas.
Una película para disfrutar.
alfonso  

domingo, 12 de abril de 2026

El extranjero

 

Director François Ozon

Reparto: Benjamin Voisin, Rebeca Marder, Pierre Lotin

Francia 2025, 122 minutos







No hay mayor emoción... que no sentir ninguna

Primera novela del gran Albert Camus, al que denigraron por igual los comunistas como Jean Paul Sartre -mientras aplaudirían más tarde la invasión de Checoslovaquia y el gulag soviético- y militantes del FLN argelino. De su existencialismo, anarquismo y pesimismo se rescataría a sí mismo con su obra maestra La peste, que al que esto firma impresionó sobremanera durante su adolescencia.

François Ozon, siempre irregular, realiza aquí una obra de madurez creativa, con una puesta en escena perfecta y una ambientación que nos transporta a la Argelia colonial de los años 50, con una fotografía en blanco y negro deslumbrante por su sequedad enceguecedora y con muy sólidas interpretaciones, enmudecido él por su pesimismo radical y probablemente por la belleza deslumbrante de una actriz que solo podría ser francesa.

Al final de la vida solo queda el reconocimiento póstumo de una obra que ha desafiado modas filosóficas y religiones dogmáticas, seculares, marxistas o religiosas, para acabar en esa fotografía con un cigarrillo colgando de la comisura de la boca. Y de la historia.

alfonso


domingo, 6 de abril de 2025

Cuando llega el otoño

 

Dirección y guion: François Ozon

Reparto: Hèléne Vicent, Josiane Balasko, Pierre Lotin...

Francia, 2024, 102 minutos

Filmin







Un guion mentiroso en cuarto menguante

François Ozon suele hacer lo que le da la gana, es muy irregular, capaz de lo bueno Frantz, o de lo horrible En la casa. Aquí se dedica a jugar con el respetable con un guion que cambia escenas, la entrada en la casa de la madre del ex preso, dibuja unas relaciones materno filiales del todo increíbles y tonterías puntuales que te hacen frotarte los ojos, la escena del padre putativo amedrentando a los matones del instituto.

No obstante, la película funciona gracias a su naturalismo, -copiado de la novela del siglo XIX y de las películas de Claude Lelouch sobre la burguesía rural francesa-, a una buena dirección de actores y a un cine que fluye como un arroyo de la campiña del Loire.

Dos amigas ya mayores y retiradas de la prostitución lidian con la vida que les queda y con hijos y nietos con desigual fortuna a la espera de un otoño que se les está desplomando sobre sus teñidas cabezas. 

Por una vez el expresidiario resulta ser un tipo agradable que no sabemos lo que ha hecho para acabar así, el nieto desajustado acaba estudiando Historia del Arte, y la muerte llega en medio de un trigal francés, de esos que parecen que acaban de pasarle la bayeta.

Y ahora que también se nos desploma encima no ya el otoño, sino lo más crudo del crudo invierno y vivimos en un entorno rural donde nos juntamos lo mínimo con sus habitantes y lo justo con los gin tonics, no viene mal echar una ojeada al pasado y recordar aquellos días azules y aquel sol de la infancia.
alfonso


lunes, 23 de agosto de 2010

Mi refugio

Dir. François Ozon
Act. Isabelle Carré, Louis-Ronan Choisy...












Oxitocina por compasión
Al parecer la película parte de que la oxitocina, un neurotransmisor que entre otras cosas inhibe la tolerancia a las drogas, se dispara durante el embarazo. Pero trascurrido éste las parturientas abandonan a sus crías en busca de los psicotrópicos que necesitan imperiosamente por la súbita bajada de esa sustancia.

Con esa base el gabacho director filma una película muy plana, inodora, incolora e insípida, con una fotografía digital horrible, a pesar de estar rodada en Iparralde, Euskadi Norte, con espectaculares playas y paisajes.

El resto es un canto a la maternidad con escenas grotescas como la bañista que se acerca a dar la brasa a la embarazada entonando loas a la natalidad y el nasciturus. Tampoco falta el adoptado -inadaptado- de turno glosando su manida y sobada historia para redondear así la llamada de la selva: creced y reproduciros.

Igualico, igualico que hacen los conejos y conejas en época de celo.
alfonso

sábado, 10 de noviembre de 2012

En la casa

 Dir. François Ozon
Act. Fabrice Luchini, Kristin Scott Thomas, Emmanuelle Seigner















El penúltimo de la fila
A partir de los cincuenta hay que hacer caso siempre a los prejuicios, porque a esa edad ya se han fundamentado con solidez. Así, luchaba contra la voz interior que me aconsejaba no ir a ver una película francesa que versa sobre la burguesía, menos aun si se trata de burguesía rural o de ciudad de provincias. Para colmo, el director se reclama admirador rendido de Eric Rohmer. Sólo falta Lelouch, -me dije al leer el programa de mano-, y me salgo antes de entrar.

A partir de un libro del dramaturgo Juan Mayorga, el director y autor de la película quiere tejer una historia desasosegante al estilo de Teorema de Pasolini, pero en gabacho, sobre un joven de clase obrera que se asoma y se cuela en una familia burguesa desde una perspectiva de narrador de historias, observador impenitente desde la última fila.

Lo que consigue es una historia aburrida, sin ritmo, minada de lugares comunes, con unas actuaciones aseadas e hidrófilas y unos personajes sacados de lo peor del imaginario de la Europa meridional, por ejemplo los ninots de las Fallas de Valencia. Sorprendentemente, -o no-, le han dado la Concha de Oro en San Sebastián.

Lo único que prometía es la historia, porque ciertamente atestiguo que existe esa atracción por la familia que no es la tuya.

¿Era mi pasión por la señora Gray, en sus comienzos, en cualquier caso, algo más que una intensificación de la convicción que todos teníamos a esa edad que las familias de nuestros amigos eran mucho más simpáticas, amables e interesantes ─en una palabra, más deseables─ que la nuestra?
John Banville, Antigua luz

alfonso