domingo, 25 de octubre de 2015

Amama

La tradición es una maldición
Dir. Asier Altuna
Act. Iraia Elias, Kandido Uranga, Klara Badiola...


Euskal Herria, 2015, 103 minutos

















La tradición es una maldición
Así lo cantaba hace 30 años el solista pamplonica de La polla récords levantando ampollas en su propio auditorio, algunos recién  bajados en alpargatas del caserío.

Se trata de una fábula peneuvista sobre una familia dueña por generaciones de un -maravilloso- caserío y sus hijos que quieren vivir su vida, trufada de tópicos y milenarismo vasco a degüello.

Algunas escenas te ponen rojo hasta la orejas: los llamados al neolítico, la muerte de la matriarca en una cueva tras convocar a todos los vástagos, la performance -irritzi incluido- con la amama de cuerpo presente; las cuerdas que sostienen simbólicamente a los hijos, el fusilamiento del perro del caserío por viejo, el flequillo que le llega casi hasta el rímel petrolero de la rebelde sin causa, el papel callado de la ama, el malhumor cazurro del aita, la ausencia total de sentido del humor...

Ganaría muchos enteros si fuera muda, a pesar de la belleza del euskera original, con una música muy bien introducida en el paisaje y una fotografía efectiva, pero solo falta Sabino Arana bailando un aurrezku a dos con Xabier Arzalluz.

Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.

Así lo cantaba Gabriel Aresti en tiempos de la dictadura, el mayor poeta de la tierra con permiso de Kirmen Uribe, y así lo haremos... aunque alquilado y solo sea para que se no se lleven el patxaran.
alfonso

domingo, 18 de octubre de 2015

La señorita Elsa

Herméticamente abierto
Dir. José Luis Saiz
Act. Ángela Boix
Versión: Lola Blasco

Sala Sexto Derecha

Sobre un libro de Arthur Schnitzler











Herméticamente abierto
Arthur Schnitzler fue un escritor y dramaturgo vienés, judío por supuesto, que causó grandes dosis de escándalo hasta que los nazis honraron su obra quemándola junto con la de su amigo Freud y muchos otros. Autor de la maravillosa Eyes wide shut, (Con los ojos herméticamente abiertos, la traducción es mía) llevada al cine por el genial Stanley Kubrick, es precursor y maestro del monólogo interior y puso en cuestión las convenciones burguesas sobre amor y matrimonio, además de otras instituciones no menos letales como el ejército y la monarquía.

En una época en que el sexo, recién descubierto como materia de estudio, lo impregnaba todo, desde la histeria a la pintura de Gustav Klimt, era perfectamente pertinente aprovechar la oportunidad para echar algo de vitriolo sobre las costumbres burguesas de entreguerras (en realidad un periodo del que no hemos salido) y los finos y decadentes vicios de los caballeros austro húngaros.

Por ahí boga el texto, yo creo que mal adaptado al teatro y regularmente dirigido pese al esfuerzo de la actriz única, que se machaca en el teatro del vermú, a las 12.30 del domingo, en un piso de la Ronda de Toledo, donde se filtran las conversaciones del castizo vecindario y llega el fragor del tráfico capitalino, con una puesta en escena e iluminación errática, por decirlo de manera suave.

Uno que es ya antiguo, reitera que el teatro tiene dos escenarios, las salas ad hoc y la calle. El resto es miseria de estos tiempos aciagos en que hay que luchar por lo evidente. (Bertold Brech)
alfonso

viernes, 16 de octubre de 2015

The martian

AgitProp a la americana
Dir. Ridley Scott
Act. Matt Damon, Jessica Chastain, Michael Peña...



EE.UU, 2015 141 minutos
















AgitProp a la americana
La muerte de su hermano Tony, tirándose desde un puente sin motivo aparente, debió chalar a Ridley, el autor de Blade Runner, Alien, Los duelistas... También es verdad que ha firmado bodrios como La teniente O'Neill, o El consejero, pero el desbarre religioso comenzó con Prometheus, llena de simbología cristiana fundamentalista y culminó con Exodus, que debe ser como un exorcismo pero en versión garrulo-almeriense. Definitivamente se le ha acabado el crédito.

Esta no es más que un largo publireportaje de las bondades del Imperio, ahora que el director milita definitivamente en el lado oscuro. Pero ni siquiera está bien hecho, o quizá yo esté perdiendo el sentido de la realidad, lo que admito, y no esté al corriente de las tendencias más rabiosamente modernas de la televisión y ni siquiera hojee las revistas para hipsters desnatados que incluye el sábado El País.

Todo es tan obvio que produce dentera: la comandante femenina, el indio (de India) inteligentísimo, el negro rapero científico experto en Astrodinámica (sic); el chirriante sentido del humor, entre Bob Hope y Seinfield; la música discotequera de ascensor, el latino enrollado, los chinorris paleocapitalistas, los valores militares... Todo para cantar las virtudes patrias, la aplastante sabiduría científica de la NASA y el complejo tecnológico militar estadounidense.

Y todo en un país que tuvo a Reagan de presidente, a Schwarzenegger de gobernador de California, y a Aznar de conferenciante ¡en inglés! aunque en universidades de tercera fila con audiencia lobotomizada como los votantes de Junts per el sí.

Seria candidata al bodrio del año.
alfonso

viernes, 9 de octubre de 2015

La playa de los ahogados

Lánguido oficio galego
Dir. Gerardo Herrera
Act. Carmelo Gómez, Antonio Garrido, Luis Zahera y (horror) Celso Bugallo...

España, 2015, 96 minutos







Lánguido oficio galego
Leí la novela hace años y la tenía borrada. Por la levedad de la trama, de los personajes y del paisaje gallego que allí se narraba. Y eso que era un policíaco bien contado, pero como la película, acartonado, lleno de tópicos: el policía bruto y el gallego, los personajes cerrados como ostras, las supersticiones, la mar y los pescadores...

La película está rodada con oficio, con buenos actores, Carmelo Gómez y el excelente Luis Zahera, unos secundarios pasables y el siempre aborrecible gallego oficial del cine y teatro español Celso Bugallo, que se podrían guardar para cuando filmen Ocho apellidos galegos... Pero no tiene profundidad, ni puesta en escena creíble, ni ahonda en los personajes. Buena para una tarde de domingo frente al televisor, pero digna. 

Galicia tiene algo magnético que tira, probablemente su propia oscuridad, ese esquinamiento geográfico que responde al carácter y los tópicos sobre ellos (y ellas), todos ciertos, la lluvia, su aislamiento. Bueno, y los percebes y el orujo blanco que también tiran lo suyo.

Voy a ver como un sonámbulo todas las películas de montaña, de Malick, Wang Kar Wei, de mar y de Galicia. Esta reunía dos elementos. Faltaba también el quinto elemento mágico, los submarinos. El día que los reúnan todos no salgo del cine. Pero no me imagino a Malick y al hongkonés rodando una película en Galicia, de marineros embarcados en un submarino tras coronar una cima. 

Sería el carallo, home...
alfonso

jueves, 8 de octubre de 2015

El minuto del payaso

Ese minuto puede salvarte la vida
Dir. Fernando Soto.
Act. Luis Bermejo


Sala Margarita Xirgú, Teatro Español

















Ese minuto puede salvarte la vida
Un payaso espera en el foso a que le den la entrada para su minuto entre actuación y actuación de un homenaje al circo. Durante esos 75 minutos traba un monólogo con mucho oficio en el que aparece su familia, una saga circense de payasos y la mujer forzuda; se come un plátano, no un kiwi, un plátano; se viste de Augusto, juega y mastica las palabras como hacen los niños, hipotálamo, buchito, saquete...; se pega con los sacos de la tramoya, nos cuenta que quería ser domador de elefantes, su romance con una rusa domadora de caballos que acaba con un domador de tigres, un tío de puta madre; que su padre le tiraba tartas y le pegaba con la mano abierta, lo que más hace reír a la gente.

Mientras, espera que venga un productor a proponerle su minuto en la televisión, siempre el mismo minuto. El hombre bala se pasa de frenada.

Domina las rutinas del payaso más clasico, Charlie Rivel, Los Tonetti, Zampabollos, y se trasmuta en Vladimir, quizá en Estragón, recita a los hermanos Marx,  incluido Carlos, juega con la audiencia y acaba haciendo con ella lo que quiere y contando el nudo de El nombre de la rosa, o de la risa, el por qué no debíamos reír porque eso disgustaba a dios.

Lástima que tras el climax se siente y nos cuente todo lo que nos había contado en payaso, ahora en serio, como con moraleja. Como si no nos hubiéramos enterado la primera vez. Eso le cuesta la tercera estrella.

Pero como no deja de repetir, "Me dijo el chino de Burgos que en peores garitas hemos hecho guardia. En peores garitas... Me lo dijo el chino de Burgos". Si lo sabré yo... Muy buena.
alfonso

sábado, 3 de octubre de 2015

Jack

La realidad a 140 centímetros
Dir. Edward Berger
Act. Ivo Pietzcker, George Arms, Luise Heyer...



Alemania, 2014, 103 minutos












La realidad a 140 centímetros
Fue Ozu el que inventó el plano y Kore Eda, Kiseki, Still Walking, De tal padre tal hijo, el que lo patentó en sus películas de niños situando la cámara a la altura de sus ojos, aunque ahora el plano medio fijo pase a ser una nerviosa steady cam que sigue la frenética actividad de dos niños abandonados por su madre.

Y esa mirada sirve para retratar una sociedad enferma, preapocalíptica, en un Berlín inhóspito para los seres humanos que parecen serlo sólo hasta que olvidan que fueron niños. Pero podría ser cualquier ciudad de esta andrajosa Europa de clones y franquicias, de cadavéricos centros comerciales y subterráneos asfixiados por el neón, de autistas drogados y amortajados y tecnología trampa.

Los dos niños, hijos de diferente e ignoto padre, quedan abandonados tres días en la ciudad mientras la madre, un veinteañera soltera, busca pareja entre los escombros de los personajes que la rodean. Por supuesto sin que nadie le haya pedido jamás el carné que habilita para traer hijos a este mundo.

Los niños cumplen tan bien como siempre, especialmente el de la triste mirada y el montaje -muy profesional para ser primerizo- consigue sortear los baches del relato a veces algo errante.

Incluso a esa altura típica de los 12 años, el rigor mortis de esta sociedad apesta. 
alfonso

viernes, 25 de septiembre de 2015

La camarera Lynn

La estrecha línea de la normalidad
Dir. Ingo Haeb
Act. Vicky Krieps, Lena Lauzemis...

Alemania, 2015, 90 minutos


















La estrecha línea de la normalidad
Una camarera de habitaciones de hotel tiene obsesión por la limpieza, las pertenencias de los huéspedes, que a veces se prueba, y por sus conversaciones y rutinas. Para ello se esconde debajo de las camas para espiar sus vidas. Un día un hombre lleva a una dominatrix de sadomasoquismo light y la voyeur se queda literalmente prendada y comienza con ella una relación.

Hasta aquí todo normal, dos adultos que consienten, curiosidad y deseo, y cada uno es quien es, no quien pretende ser. Pero el novelista - el guión parte de un libro-, tiene que teñir las circunstancias de anormalidad, de rareza y por ello la inventa un pasado brumoso, un internamiento en un centro de terapia, y algunas escenas que no vienen a cuento. Y una madre fría como un carámbano y distante, la típica madre de destrucción masiva, pero que aquí casi pasa desapercibida. Y ¡ale hop! la muchacha que tiene sus manías como todos y sus gustos sexuales como casi todos, ya ha traspasado la raya que a la mayoría le hace sentarse confortablemente encima de sus almas y sus familias.

El director cuenta la película minuciosamente, sin concesiones, con colores azules y rojos alternativamente según la pasión de la protagonista y las mortecinas luces septentrionales.

A la alemana. Aunque después del timo Volswagen eso ya no quiera decir nada.
alfonso

martes, 22 de septiembre de 2015

Everest

Mar y montaña
Dir. Baltasar Kormákur
Act. Jake Gyllenhaal, Josh Brolin, Emeily Watson, Keira Knightley...


UK, Islandia, EE.UU. 2015, 121 minutos
















Mar y montaña
Al Everest, el monte más alto, pero no el más difícil, han subido 6.208 personas, 3.337 alpinistas extranjeros y el resto, 2.871, sherpas. Han muerto 240. A partir de 1995 se empezaron a comercializar ascensiones para gente sin conocimientos ni preparación pero con dinero, alrededor de 60.000 dólares con los permisos.

En 1996, una gigantesca tormenta que llegó a rebajar el oxígeno de la cumbre, ya escaso,  un 14%, se cobró doce vidas de dos expediciones que llevaban escaladores mercenarios. La película cuenta bien esa historia, con el ternurismo justo y la moralina precisa, ciñéndose a los hechos y con un final fatídico, es decir, verdadero. Los créditos del equipo técnico duran casi más que la propia película y cuando acaba dan ganas de quedarse a verla otra vez, por los paisajes y la sensación de aventura y drama. 

Todos los que la han criticado pecan de listillos y de montañeros "enrollados", un oxímoron, porque la gente de la montaña es casi tan genuina como la de la mar. Y he dicho casi...

En efecto, se sube porque está ahí o se navega porque es lo único importante, más que vivir. Y porque ambas son varas de medirse uno mismo.
alfonso

viernes, 11 de septiembre de 2015

Una segunda oportunidad

Luteranismo + culpa
Dir. Susanne Bier
Act. Nikolaj Coster-Waldau, Ulrich Thomsen, María Bonnevie...


Título original: En chance til

Dinamarca, 2014, 105 minutos
Luteranismo + culpa
Un bebedizo infalible debido a la condición autoreconocida de la directora de sus ancestros judíos, que tan buenas películas ha procurado a la cinematografía escandinava, empezando por Dreyer y siguiendo por Bergman. 

No es el caso, por el ritmo, las interpretaciones, los desajustes del guión con alguna trampilla demasiado evidente, y porque la historia naufraga debido precisamente a su excesiva densidad y su pegajosa moralina.

Un policía, padre reciente, acude a la llamada de una mujer maltratada y se encuentra una pareja de yonquis con un niño en estado lamentable. Su propio hijo muere, al parecer de muerte súbita al cabo de unos días y se le ocurre el reemplazo, la segunda oportunidad. Y luego vienen los giros de guión y la moraleja final, acorde con la resolución meliflua de un dilema que no es tal.

Ciertamente las segundas oportunidades no abundan, aunque deberían constar en la Carta de los Derechos Humanos. Pero sin trampas.
alfonso

viernes, 4 de septiembre de 2015

Corazón silencioso

Las ceremonias de los adioses
 Dir. Billie August
 Act. Ghita Norby, Paprika Steen, Danika Curcic...




Dinamarca, 2014, 97 minutos
Las ceremonias de los adioses
El exhibidor español ha cambiado el título, falseando el original. De Corazón en calma a Corazón silencioso hay un mundo, más en un tema de eutanasia. Pero ellos son así, pura basura, como los guionistas de Tele5. 

Sin embargo, se trata de un buen guión original que pasará rápidamente al teatro. Una familia se reúne para pasar las últimas 48 horas de una madre con ELA que ha decidido morir por su propia mano antes de que se le paralice y así no pueda culparse de homicidio al marido médico.

Una buena galería de personajes, casi todos con su escena, con desarrollo algo lento y un poco manierista, al mejor estilo escandinavo, con toques Dogma, pero tanto el planteamiento original como las diversas etapas de la trama están muy bien graduadas y cuentan con interpretaciones sobresalientes. Se agradece la falta de sentimentalismo, a pesar de la temática. Extraordinaria fotografía de interiores, los personajes están encerrados con sus decisiones, en que destacan las texturas y la iluminación nórdica. Y lo mismo puede decirse de la puesta en escena que mima los detalles, especialmente los relojes, que juegan un papel destacado.

Como dice el personaje al que se le toma por algo tonto, los días pasan lentos, los años rápidos. Y se apresura a añadir. "No es que me haya vuelto inteligente de pronto. Es una canción". Para bailarla.
alfonso

viernes, 28 de agosto de 2015

Operación UNCLE

Taquillazos para hipsters
Dir. Guy Ritchie
Act. Henry Cavill, Armie Hammer, Hugh Grant, Alicia Vikander...




EE.UU. 2015, 116 minutos














Taquillazos para hipsters
Recreación de una serie de los 60' que hacía furor en nuestra casposa televisión de la época, -aunque menos cutre y hortera que la actual-, El hombre de CIPOL, a manos de un especialista, Guy Ritchie, que ya hizo lo propio con Sherlock Holmes, añadiéndole su estilo particular: una puesta en escena cuidadísima, una gran potencia visual, unos efectos especiales de lujo y un apasionado gusto por el detalle. El uso continuo de las pantallas Croma y los efectos digitales no le restan mérito, pero a veces canta el forillo, como se decía hace muchos, muchos años.

Discurre en la Roma y Nápoles también de los 60, por lo que los Ferraris antiguos, las lanchas Riva, los modelitos Opair, los lujosos hoteles romanos, la infaltable escena de Piazza Espagna con la Fontana di Trevi, los zapatos, el diseño industrial italiano... todo está cuidado hasta la arcada.

La historia es una solemne tontería, pero nadie va a ver películas de Ritchie por sus guiones. Al menos no insulta la inteligencia con sus tramas, brilla el sentido británico del sarcasmo, y la fotografía y la música son espléndidas como diría Hugh Grant, siempre encasillado en su eterno papel de british que tanto gusta a los isleños.

A veces de tanto diseño y con la pareja de muchachos mirándose tiernamente a los ojos tiene un acusado barniz gay, pero después de haber estado casado con Madonna unos años, no me extraña que Guy pierda aceite y se haya cambiado de acera.
alfonso

sábado, 22 de agosto de 2015

Cut Bank

La suerte del principiante
 Dir. Matt Shakman
Act. Jonh Malkovich, Billy Bob Thorton, Bruce Dern...



EE.UU, Canadá, 2015, 92 minutos
La suerte del principiante
El director viene de hacer series de televisión, cine para tontos, y se nota, pero disfruta de buenas amistades, sobre todo John Malkovich, inolvidable protagonista de El cielo protector, Billy Bob Thorton, un actor muy efectivo, y es amigo de los Coen, que le han dejado homenajear la grandísima Fargo, una película que uno no se cansa de ver, y le han echado una manita en otros aspectos incluido el dinero.

Pero la puesta en escena es plana como las series de televisión, los guapos de turno son malos como en las series y rodar con celuloide es caro y costoso y se desperdicia si la fotografía tampoco es gran cosa a pesar de los paisajes de Alberta en Canadá, donde el frío llega a los  cuarenta bajo cero... ¡quién los pillara!

Es fácil para un progre como el director radiografiar la América profunda y plantear una rocambolesca historia para huir como alma que lleva el diablo del cartero simpático, las tartas de cereza, la cheerleader, el jugador de fútbol americano frustrado, el sheriff taciturno, y el frikie descerebrado que al final se convierte en el único cuerdo de toda la escena, digna de un cuadro de Norman Rockwell.

La suerte del principiante, es su primer largometraje, la irá perdiendo conforme vaya aprendiendo a hacer cine de calidad. Como todos, estará deseando dejar de ser indie, para hacerse mainstream y filmar a los Cuatro Fantásticos o el súper héroe de turno. O seguir haciendo series... 
alfonso

jueves, 20 de agosto de 2015

Señor Manglehorn

Señor Manglehorn
Dir. David Gordon Green
Act. Al Pacino, Holly Hunter...


EE.UU. 2014, 97 minutos
Empacho Pacino
Una de esas películas hechas a la medida del ego del siempre sobreactuado actor, construida con tres ideas y 300 palabras, más o menos las que forman el lenguaje del americano medio: genial, entrenador, buen tipo, malos, bacon, donuts... 

Una idea es la que versa siempre alrededor del padre estadounidense medio, que o bien ha salido por piernas de sus responsabilidades, o bien lleva indefectiblemente al hijo a jugar al béisbol. La otra habla sobre el individualismo y la amargura de ese mismo americano demediado, algo exagerada al vivir en Texas, y las segundas oportunidades de la vida, siempre felizmente resueltas con final empalagosamente feliz.

Se sale de la película literalmente empachado del italo americano, con ese papel creado, -probablemente por él mismo-, a la medida de él mismo, es decir, pasado de revoluciones hasta quedar gripado, que no deja de salir en ningún plano de la cinta, por lo demás mediocre en todos los sentidos, y eso siendo magnánimos.

De la historia solo se libra el amor por los gatos, la mascota perfecta, distante, descreída,  de vuelta de todo, individualista y autosuficiente, que nunca podría como el perro, ser policía o chivato detector de drogas.
alfonso

lunes, 17 de agosto de 2015

El cartero de las noches blancas

El mundo es ancho y ajeno
Dir. Andrey Konchalovsky
Act. Aleksey Triapytsyn, Irina Ermolova...


Federación Rusa, 2014, 90 minutos

















El mundo es ancho y ajeno
El cine debería ser herramienta para conocer lo distante y ajeno, por ejemplo Rusia, tan vilipendiada por la propaganda occidental que vuelve a recrear la Guerra Fría, tan reducida a caricatura de mafiosos y borrachos, autoritarios y niños de todo a cien adoptados de Chernobyl. Nada mejor que ver teatro ruso, por ejemplo Cheek by Jowl con la compañía Pushkin de Moscú, en Medida por medida para percibir la sensibilidad y el maravilloso trabajo de los actores rusos.

O esta película, que discurre en el lago Kenozero, en el norte de Rusia lindando con Finlandia, próxima al cosmódromo de Mirni, República de Carelia. Allí un cartero se sirve de una barca para llevar el correo, las pensiones y algunos otros encargos básicos a los habitantes de un lago bajo la luz lechosa de las noches blancas.

El director, hermano de Nikita Mijalkov, reivindica su país y su apabullante naturaleza, sus logros técnicos en el espacio y sus gentes, la contemplación quieta de esas noches como las que describía Dostoievsky a orillas del Neva, arrebatadamente románticas, el alma eslava y los gatos como trasunto precisamente de ese alma y sus circunloquios, ya sean imaginarios o de peluche.

Ganas dan de ponerse en pie cuando suena muy bajito el antiguo himno de la Unión Soviética. Son los reflejos de un pasado con educación sentimental a la sombra de Chejov, Tolstoy, Dostoiesvky, Lenin... ¡Nasdrovia!
alfonso

sábado, 15 de agosto de 2015

Y de repente tú

El subgénero del subgénero
Dir. Judd Apatow
Act. Amy Schummer, Bill Hader...


EE.UU. 2015, 125 minutos







El súbgenero del subgénero
El subgénero es la comedia de jóvenes gordas y poco atractivas en busca de sexo y luego marido, aunque empiecen, como es el caso, renegando de la monogamia y entregándose a la vida voluptuosa. Se inauguró con Briget Jones, una comedia muy británica, en la estela de Cuatro bodas y un funeral y con el encasillado pero terriblemente efectivo Hugh Grant como inglés pervertido y por supuesto alérgico al matrimonio.

Aquí la réplica corre a cargo de la factoría Apatow, Virgen a los 40, Si fuera fácil... que retuerce el género hasta subvertirlo, de macho ligón a hembra desprejuiciada, para finalmente reconducirlo por los caminos más trillados y reaccionarios en eso de la pareja y el amor. Y lo hace a la americana en su versión más gamberra la primera y desternillante media hora para luego realizar el discurso rancio y carca de siempre en pos de la familia nuclear en su doble vertiente patriarcal y atómica, en la onomástica del bombardeo de Hiroshima y Nagasaki.

El guión corre a cargo de la actriz principal, Amy Schummer, una especie de Eva Hache gordita y resultona hasta que cumpla los 25, deslenguada y con un desparpajo para los hombres y la revista telecinquera para la que trabaja que produce los mejores dividendo en cuanto a risa se refiere.

Luego las citas deportivas al baloncesto y otros deportes innobles gringos, a Juego de Tronos, léase Juego de Truños, y a otros hitos de la cultura populista levantan bostezos hasta el insulto final en forma de declaración amorosa travestida de cheerleader

Hay que leerla en clave de lo que va a  convertirse la protagonista en unos años: una foca que le ha caído en desgracia a nuestro mejor amigo, y que ha cambiado el gracejo por la bata y las zapatillas de borla.
alfonso

lunes, 10 de agosto de 2015

Mi casa en París (The old lady)

Un judío, tres actores, y una historia inmortal
Dir. Israël Horovitz
Act. Kevin Kline, Kristin Scott Thomas, Maggie Smith, Dominique Pinon...



Reino Unido 2004, 107 minutos















Un judío, tres actores y una historia inmortal
Por si alguien no repara en los títulos de crédito iniciales o en el apellido del director, famoso dramaturgo estadounidense por cierto, aparece en la primera escena un rabino en bici, en la segunda se nombra a Sigmund Freud y luego se cita sin rubor aunque muy traído a colación a Phillip Roth y su escandaloso Lamento de Portnoy.

Un gringo acude a París, -qué obsesión la de los americanos por París-, a recibir un gran piso, única herencia que le ha dejado su acaudalado padre, y se encuentra una octogenaria viviendo con los derechos de usufructo y una especie de hipoteca inversa. A la postre resulta ser la amante secreta del padre, que tiene una hija viviendo con ella que no se sabe si es hija de su marido legal o de su amante.

Y así se va desvelando la historia de un hijo no querido, borracho, perdedor, con tendencias suicidas y poca autoestima, una madre suicidada, un padre odioso, una vieja dama casada y con amante extranjero y una hija a la deriva que también practica esa costumbre tan gabacha de ser amante de un casado. Y así los tres excelentes actores bailan de la comedia a la tragedia, del sutilísimo humor al drama, en un recital que antes fue obra de teatro, maravillosamente ensamblados.

Es el otro lado, el más semítico, de la eterna historia de los hijos no queridos, con mucho sexo, algo de incesto, drama y humor y un brillante colofón dicho al desgaire. "Ya que no tenemos hijos, extíngamosnos; que todo acabe con nosotros".
Así sea.
alfonso 

sábado, 8 de agosto de 2015

Al otro lado del muro

La cara oculta de la luna
 Dir. Christian Schowochow
Act. Jördis Triebel, Tristan Göbel, Alexander Scheer...


Alemania, 2013, 102 minutos
La cara oculta de la luna
Pasar al otro lado del muro en Alemania, desde la República Democrática a la Federal, no era Hollywood, nunca mejor dicho, pero nadie se atrevía ni a susurrarlo. Occidente te esperaba con una Coca Cola, unos rutilantes escaparates y una promesa de prosperidad. Y con el Centro de Refugiados de Emergencia, un lugar tan siniestro como su nombre.

Si además tu marido fue ruso, figura como muerto y probablemente haya sido espía, el futuro no es muy halagüeño y los sueños se funden a negro antes de zozobrar en la punzante realidad de los años 70.

Está hecha a la alemana, sin una concesión, sin música, sin planos fijos, con una cámara al hombro digital y bailona que consigue un grano duro que le sienta bien a la historia pero que acaba agobiando al espectador y hace que se mueva incómodo en la butaca por la aspereza del tono.

También el discurso es básico apoyado en buenas interpretaciones, sobre todo de ella, una rubia de ojos muy azules que deslumbran aun enfundada en esas ropas que parecen diseñadas por un sargento prusiano de artillería de montaña, pero se agradece el concepto, esa otra mirada que hurga en el paraíso capitalista que solo la gente de la Fracción del Ejército Rojo cruzaba en sentido inverso, dispuesta a que nunca jamás hubiera otro Hitler en su tierra.
alfonso

viernes, 31 de julio de 2015

Lío en Broadway

Dir. Peter Bogdanovich
Act. Imogen Poots, Owen Wilson, Jeniffer Aniston...



EE.UU. 2014, 93 minutos
















El viejuno club de la comedia
No hay nada peor que querer hacer un homenaje y que salga una patochada lánguida, que trates de rememorar un clásico y te salga una película viejuna. Ni siquiera la producción de Wes Anderson, Gran Hotel Budapest, Moonrise Kingdom, todo un clásico en eso de los clásicos, ayuda, quizá solo en el magnífico diseño de los títulos de crédito, por aquello de su dominio del color.

Falla estrepitosamente el casting con un Owen Wilson tratando de imitar a Ryan O'Neal en versión todavía más blandita; acierta con la semi debutante Imogen Poots que se los come a todos, y a nadie se le ocurriría sacar al cenizo de Jennifer Aniston de las pizpiretas series de TV y menos en una comedia. El resto del elenco está pasado de vueltas, igual que la música, tipo Pantera Rosa, pero en cargante. El torrente de diálogos no tiene pausa ni ritmo... Y lo peor de todo: no tiene gracia, no provoca ni una mala sonrisa en este homenaje fallido a las screwball comedies de la Depresión que trataban precisamente de aliviar el mal trago.

Una lástima, tanto talento junto tan mal mezclado y tan bien realizado técnicamente, en una película que en su tierra no ha llegado a estrenarse en salas, solo en DVD e Internet. Debe ser debido al cretino integral de Quentin Tarantino, que protagoniza el insulto final en un cameo vergonzoso.
alfonso

miércoles, 29 de julio de 2015

Amy

A Facebook story
Dir. y guión: Asif Kapadia


Reino Unido, 2015, 128 minutos



El tráiler














A Facebook story
No solamente porque esté hecha exclusivamente en base de selfies, clips de vídeo aficionados, fotografías de paparazzi, imagenes pixeladas y grabaciones subrepticias casi ahogando al personaje en una avalancha infinita de imágenes recogidas por cualquiera con una cámara, en estos tiempos en que solo los mancos de ambas manos carecen de ella.

Sino también porque el mito se alimenta de la papilla primordial de la que nacen las estrellas que nos regalan su vida, a saber: abandono del padre, madre endeble, familia disfuncional, alcohol, drogas, muchas drogas, origen judío, promiscuidad y sexo compulsivo; un novio letal que la hace meterse de todo, un padre tóxico que se aprovecha del dinero que genera la diva y sus demonios; bulimia, anorexia, más drogas, mucho más alcohol, miedos, inseguridades, angustia, necesidad de ser amada y una sociedad dispuesta a devorarla y exprimirla hasta no dejar ni un penique por ganar.

Espléndida banda sonora en una sala que suena muy bien, magnífico montaje sincopado y abrasado de flashes, y una Amy omnipresente y poderosa, vulnerable y arrasadora.

Es decir, el cóctel perfecto para hacer una gran artista y un mito, un auténtico monstruo solo comparable en trayectoria y voz a Billie Holiday, que además vivió deprisa y compuso un bonito cadáver. Ya lo decía Woody Allen: "¿Acaso tiene que ser sucio el sexo? Hombre,  para hacerlo bien, sí".
alfonso


viernes, 17 de julio de 2015

Blind

La soledad era esto
Dir. Skil Vogt
Act. Ellen Dorrit, Vera Vitali, Henrik Rafaelsen...


Noruega, 2014, 96 minutos

















La soledad era esto
En Oslo y en la noche septentrional no debe ser difícil confundir noche, soledad y ceguera. Aunque esta sea su primera película como director, Skil Vogt es un reputado guionista y amigo de Joaquim Trier, al que le escribió su también ópera prima, la tristísima Oslo, 31 de agosto.

Aquí también sus personajes flotan dentro de su propio  líquido amniótico, siempre con un 100% más de sexo que en cualquier película española, para espantar sus males y elucubrar con sus fantasmas, ya sea en forma de chats, tríos, embarazos como esperanza de salvación, o de asomarse desnuda a esas ventanas que se cierran al mundo con un sonido de almeja.

Muy buena fotografía ásperamente luminosa, a la que acompaña una música minimalista en interiores poblados por fantasmas de lo que pudo haber sido y no fue, antes de que el invierno caiga como una losa sobre la tumba donde yace mi amigo.

No es fácil de ver, mereció el Sundance al mejor guión, dibuja algunos tópicos que probablemente sean más ciertos que la indefectibilidad de la muerte, pero te sumerge en un estado melancólico-lisérgico poblado de walkirias ciegas un poco sonámbulas, hijas espurias de Edward Hopper, de cejas profundamente rubias.
alfonso