jueves, 18 de septiembre de 2014

El largo viaje del día hacia la nohe

Dulces venenos irlandeses
De Eugene O'Neill
Teatro Marquina

Dir. Juan José Afonso, versión de Borja Ortiz de Gondra

Act. Vicky Peña, Mario Gas, Alberto Iglesias, Juan Diaz, Mamen Camacho.
Dulces venenos irlandeses
¡Pobre Eugene! Escribiendo sobre sus tiernos fantasmas familiares y prohibiendo que se estrenara la obra hasta los veinticinco años de su muerte. Con una primorosa escritura, por cierto buena versión en castellano, pero sin la gravedad existencial de Ibsen, ni la losa determinista de Chejov y los rusos.

Ya se sabe que los irlandeses son inmunes al psicoanálisis -no se abren ni se rajan-, y son duros como el pedernal porque están acostumbrados a que todo salga siempre mal, ya que San Patricio echó a las serpientes de la isla esmeralda pero se olvidó de unas alimañas mucho más dañinas, los british.

Y son tacaños, borrachuzos, pendencieros, pero en el fondo sencillos y románticos. Poco importa que la familia del dramaturgo fuera un nido de borrachos con una madre morfinómana y un niño muerto prematuramente, encerrados en una casa de campo junto al mar en la que no levanta la niebla ni ceja la sirena del faro.

La obra se contagia del ajado terciopelo del Marquina, de su barrio burgués vecino de la Audiencia y una comisaría y así, templa las actuaciones, pule la puesta en escena, adormece el ruido y la furia. Todos están bien, perfecta Mamen Camacho, en su papel los hijos, muy blandita Vicky Peña sin recrear convincentemente su personaje, tan frágil y tan tierno, y prodigiosa la dicción de Mario Gas, especialmente cuando está borracho.

Pero como les hace decir a sus personajes mirándose los unos a los otros a los ojos: "Siempre nos hemos querido y nos querremos. Más vale que recordemos eso y no tratemos de remediar las cosas que no tienen remedio, las cosas que nos ha hecho la vida y que no podemos explicar ni disculpar".

Además de utilizar un poco de whiskey y algo que le falta al autor y a su paisanaje: sentido del humor.
alfonso

viernes, 12 de septiembre de 2014

El hombre más buscado

 Dir. Anton Corbijn
Act. Philip Seymour Hoffman, Willen Dafoe, Robin Wright, Daniel Brühl...






Reino Unido, Alemania, 2014, 122 minutos






Para Pesimistas (Es decir, optimistas bien informados)

Su última reverencia en el escenario
Mejor despedirse con una obra mayor como esta en la que tiene un protagonismo absoluto a la vez que devora a todos los otros actores, a pesar de su talla, excepto quizá a Robin Wright. Este papel le tuvo que pesar en el alma cierto tiempo hasta poder deshacerse de él. Si es que llegó a hacerlo.

Una historia de espionaje a la antigua de la mano de John Lecarre, en la poderosa ciudad de Hamburgo, trufada de buenas intenciones, como casi todas las novelas del británico del MI6, algo ingenuas y más ahora que la CIA ha realizado el mejor publirreportaje en contra de los yihadistas con todas esas barbaridades, decapitaciones y crucifixiones. Quizá se les haya ido un poco la mano, y si las hubiera filmado Stanley Kubrick como dicen que hizo del aterrizaje en la luna, sin duda serían más brillantes y más convincentes, para oscurecer con más tino los cientos de niños muertos en Gaza y demostrar al mundo la, -por otra parte auténtica-, calaña de los "combatientes islámicos".

Realmente no haría falta toda ese atrezzo para convencer de lo evidente, que las religiones, incluido el budismo (véase Sri Lanka en el último conflicto contra los tamiles), son basura feudal para retardados que da cobertura divina a los peores instintos del ser humano.

Como tampoco haría falta esta gran película para sentirnos una vez más huérfanos y desdichados tras la muerte de un ser tan generoso en pantalla, capaz de darlo todo aún a costa de cabalgar ese caballo. 

Como despedida la canción de Tom Waitss que tanto le gustaba y que cierra la película, Hoist that rag. Nunca mejor dicho.
alfonso

sábado, 6 de septiembre de 2014

El amor es un crimen perfecto

Paisaje de los Alpes con cretino al fondo
 Dir. Hermanos Larrieu
Act. Mathieu Amalric, Karin Viard, Maïwen...

Francia, 2013, 110 minutos

Para: francófilos, bob@s y profesores gafes de literatura
Paisaje de los Alpes con cretino al fondo
A caballo entre el publirreportaje de los Alpes y Lausana y total despropósito con mezcla de géneros, es capaz de hacer malo a un actor tan sobresaliente como Mathieu Amalric, probablemente por la mala dirección.

La mezcla se basa en un poco de Hitchcock, algo de psicología barata con incesto incluido y malos tratos familiares; cuarto y mitad de hombre lobo, Caperucita, y bastante sexo algo desperdiciado, con ese toque que antes definiríamos como chic y ahora simplemente como gabacho.

Ya en la primera escena nos brindan casi un spoiler con la aparición de un lobo en el recodo de un camino de alta montaña mientras el protagonista mira a su acompañante con cara aviesa.

Adaptación bastarda de una novela que elucubra con eso también tan franchute como l`amour fou jugando con las obsesiones de un profesor de literatura con el paisaje, -ese que ha subvencionado con largueza la región de Alpes Rhone-, y la pérdida del yo.

Increíble, infumable, casi intragable, al título le sobra la palabra "perfecto" para autodefinirse. El amor es un crimen, cierto, y esta película un asesinato. 
alfonso


miércoles, 3 de septiembre de 2014

Belle

Raza, sexo, clase

Dir. Amma Asante.
Act. Gugu Mbatha-Raw, Tom Wilkinson, Sam Reid, Miranda Richardson
Reino Unido, 2013, 104 minutos

El tráiler (Introducing Miss Gugu)

Para: románticas o socialoptimistas


Raza, sexo, clase
La película parte de dos hechos históricos, un cuadro de 1799 donde aparece una joven mulata que no es sirviente y la masacre del Zong, un barco negrero holandés que tiró por la borda a su "cargamento", 142 esclavos, para cobrar el seguro, lo que sirvió de detonante para una campaña abolicionista que acabaría con el tráfico de esclavos casi treinta años más tarde.

A pesar de que la película abusa de ropones, pelucas y talco en detrimento de la verosimilitud y su música omnipresente es algo irritante, ilustra con claridad sobre los conflictos de raza, sexo y clase, perfectamente imbricados en la sociedad mercantil precapitalista inglesa. 

Como siempre, se opta por una visión "buenista" del abolicionismo, que no hacía más que movilizar y manipular con su pegajosa literatura, al estilo Podemos, la necesidad de una mano de obra más cualificada que requería la revolución industrial que se estaba gestando, a la vez que al suprimir el tráfico de esclavos en los mares creaba una situación de desamparo y subordinación de las economías de la periferia al privarles de su mano de obra.

Buenas actuaciones de los grandes actores británicos, y damos nuestra más cordial bienvenida a la Señorita Gugu, (en el cartel) augurándole un brillante porvenir al alegrar las pupilas, desmesuradamente dilatadas, del respetable.
alfonso


sábado, 30 de agosto de 2014

Una familia de Tokio

Un Ozu light
 Dir. Yoji Yamada
 Act. Isao Hashizume, Kazuko Yoshiyuki,  Masahiko Nishimura...






Japón, 2013, 146 minutos
Un Ozu light
Hay que tener valor para homenajear al Ozu de Los cuentos de Tokio. Aunque uno sea Yamada y haya firmado 84 películas. Y además lo hace bien, pero es como si aquí se hiciera una segunda versión de Viridiana a cargo de uno de estos muchachos que ahora triunfan en Hollywood con Antonio Banderas y Penélope Cruz como protagonistas. No son malos, pero...

Le falta ese peso, esa trascendencia que tan bien definió Paul Schrader en su célebre ensayo sobre el cine trascendente del japonés más Bresson y Dreyer. Se mueve en la misma onda de tradición y modernidad, en ese gigantesco salto que tuvo que dar el país desde el espíritu samurai en 1945, a vanguardia del capitalismo y del modo de producción asiático de nuestros días. 

Y utiliza los mismos mimbres que el homenajeado, las tramas tenues, los planos medios, la cámara baja, la naturaleza en contraposición a la modernidad, los escenarios del bar, restaurante, oficina, casa. Y olvida los silencios, el rito, el espacio que dejan las flores entre sí, el espíritu haiku. Eso que es precisamente inimitable.

No obstante, si olvidamos el original, agradable de ver en esta repesca de verano que hacen los cines Renoir, en una sala llena de mujeres de más que mediana edad que no hacían más que levantarse al aseo, quejarse por el aire acondicionado y llorar esquinadas tras un pañuelo.

No menos agradable comprobar que mi mini curso de japonés ha dado su fruto: entendí exactamente siete palabras del original. Nada mal para lengua tan diabólica como sus origamis.
alfonso


domingo, 24 de agosto de 2014

Malick, el agua y el fuego

Previo a Voyage of time 

Antes de que se estrene su próxima película, un vídeo del coreano Kogonada sobre la utilización del agua y el fuego en las películas del texano menos reconocible.
Hay que verlo a pantalla completa...

viernes, 22 de agosto de 2014

Locke

El padre mal enterrado
 Dir. y guión: Steven Knight
 Act. Tom Hardy

 UK, 2013, 85 m.
Un padre mal enterrado
Auténtico tour de force del director y padre de la criatura, Steven Knight, Promesas del Este, Redención, con un solo actor, un solo escenario -un coche-, tiempo real y un móvil manos libres, para contar una historia sencilla de un hombre forzado a enmendar no solo su pasado, sino su propia genética. Para ello arriesga trabajo, esposa e hijos, y posición.

A los que abominamos de los móviles y sobre todo del funéreo Whatsapp, puede llegar a agobiarnos el flujo continuo de llamadas, sentimiento que inmediatamente cede por empatía con los verdaderos, auténticos problemas del protagonista que, afortunadamente, con su padre muerto habla a través del espejo retrovisor.

Muy buena actuación por lo contenido y lo bien que da Tom Hardy físicamente el personaje y, claro, buen guión, justo con las trampas necesarias para que funcione en ese alambre tensado. Y todo el paisaje de la Motorway M6 camino a Londres de noche porque las luces y los reflejos hacen que el parabrisas se transforme y nos introduzca en algún sofisticado escenario teatral.

Lástima la referencia a Help for Heroes que suena thatcherista. Y menos mal que se trata de un BMW X5. Que no da la felicidad, pero calma los nervios.
alfonso

viernes, 15 de agosto de 2014

Una cita para el verano

Jack goes boating
 Dir. Phillip Seymour Hoffman
Act. Phillip Seymour Hoffman, Amy Ryan, John Ortiz, Daphme Rubin-Vega.



EE.UU, 2010, 91 minutos
El síndrome Bolaño
El autor chileno mexicano, por cierto excesivamente sobrevalorado, murió prematuramente con poca obra y desde entonces se publica cualquier cosa que pueda oler remotamente a él.

Hoy cae por la cartelera, en plena canícula y con nocturnidad, la única película dirigida por el actor más sobresaliente del siglo, el Orson Welles del XXI. Se trata de la adaptación de una obra de teatro off Broadway, es decir estilo Greenwich Village, indie y de bajo presupuesto, que había llevado a escena con cierto éxito LAByrinth, un conjuntado grupo de actores, capitaneados por el rubio gordito.

Puede funcionar bien en las tablas, pero pierde peso en la pantalla, por el minimalismo de la trama, -dos parejas, una en composición y la otra en descomposición-, y porque es una obra puramente actoral que se basa en las distancias cortas y el directo.

Pero ahí surge el monstruo que le hacía desaparecer en el seno de sus personajes y se apropiaba de su cuerpo y su alma para resucitar en el cuerpo de ese Frankestein.

Quizá el alimento de ese monstruo fuera lo que le mató. ¡Quién sabe! Desde luego fue una desgracia para nosotros, sus allegados... en todo el planeta.
alfonso

domingo, 10 de agosto de 2014

Shirley, visions of reality

Soledad y silencio en Hopper
 Dirección, idea y guión: Gustav Deutsch
 Act. Stephanie Cumming



Austria, 2013, 93 minutos.






Soledad y silencio
Uno nunca es objetivo, pero debo decir que la pintura de Edward Hopper se convirtió en una obsesión hace más de treinta años con desafortunadas consecuencias... para el bolsillo. 

Dicho esto, a la película se le pueden poner pegas, la voz en off de la radio o la historia que narra la protagonista absoluta, por cierto, una mujer de extraordinario encanto sin ser una belleza formal, de una sensualidad inquietante.

Una vez superado el shock inicial, porque no es lo mismo verla en el tráiler que en una pantalla de cine, la contemplación de este extraordinario trabajo se convierte en un placer absoluto, una vez que has cerrado la boca, algo más recuperado tras los primeros quince minutos.

No es que sea un obra maestra como película, pero la he calificado así porque es absolutamente imprescindible. Porque apunta levemente al lugar donde miran todos los personajes de Hopper. Allá donde se encuentran todas las respuestas.
alfonso





sábado, 9 de agosto de 2014

Begin again

Apoteosis del buen rollito
 Dir. John Carney
Act. Keira Knightley, Mark Ruffalo Haillee Steinfeld...


EE.UU, 2013, 104 minutos.
Apoteosis del buen rollito
Nada que ver con la primera, Once, aunque comparta la temática musical y el guión sea muy parecido, la grabación de un álbum sostenido en una historia de pareja. Cambia el sucio y maravilloso Dublín por un pulido Nueva York, la historia de músicos callejeros por ejecutivos medio hipsters, una música auténtica de pub irlandés por unas baladas pop con letra que parece escrita por Monseñor Rouco Varela.

Y todo con muy buen rollito, todos los gadgets Apple en primer plano, el Jaguar años 50, la relación con las ex, el rapero -negro, claro-, de buen corazón, el gordito gracioso y sexualmente invisible, todo cool and cute rematado por una Keira Knightley más insufrible que nunca con todos los trapitos recién sacados de Telva.

Y una moralina sobre las relaciones y los hijos de auténtico alcanfor, que incluso consigue que la hija adolescente se quite los pantalones cortos y se ponga un vestidito hasta la rodilla para ligarse al guaperas de clase.

Pero John Carney te has pasado, has vendido tu alma irlandesa al mismísimo papa Wojtyla y sus acólitos para crear casi, casi, un musical del Opus. Debería darte vergüenza volver por Dublín.
alfonso

miércoles, 6 de agosto de 2014

El burgués gentilhombre

Moliere entre plumas
Compañía Cubana Mephisto

Dir. Liuba Cid
Act. Justo Salas, Guillermo Dorda, Rey Montesinos...

1 h 20" con intermedio, servicio de bar al aire libre











Molière entre plumas
Siempre está bien que se maltrate al autor francés de palabra y obra, un burgués insufrible con una vis cómica carpetovetónica de indisimulado aroma gabacho, adalid moralista de una temática que pretendía ser azote de la aristocracia y de la burguesía de su época y ha quedado en tortura refinada para sus espectadores.

Y bien que lo hace a modo la compañía cubana Mephisto, en una farsa monocorde envuelta en plumas sin matices, que más que cubana parece el mismísimo venezolano por excelencia (Chávez me perdone), Boris Izaguirre, trasmutado en los nueve personajes de escena, todos hombres interpretando, en la mejor tradición del teatro barroco, también los personajes femeninos.

Una versión "actualizada" bastante pedestre, en que el respetable, entre bocado y bocado, ríe algunas inocentes -la sala pertenece al Ayuntamiento-, alusiones a los Borbones. El elenco de actores está correcto aunque mal dirigidos, con un desarrollo totalmente plano sin picos ni valles, indispensables para una obra cómica.

Lo mejor, el jamón y el vinillo de Rioja, el público derrengado aunque contento en unas sillas de chiringuito playero en el ferragosto madrileño, la mirada desconcertada de un niño rubio a todas luces escandinavo, la charla con Maite, anfitriona del evento.
alfonso

viernes, 1 de agosto de 2014

Un toque de violencia

Un toque de violencia
Dir. Jia Zhang Ke
Act. Jiang Wu, Meng Li, Lanshan Luo...


China, 2013, 130 minutos








La involución cultural china
Definitivamente el capitalismo no es un tigre de papel y los chinos lo están comprobando con muy desigual fortuna entre los más ricos del planeta y si no los más miserables, sí los que están pagando el precio más alto por sus esquivas mejoras y por unos niveles de violencia institucional que siempre parece menos perturbadora que la individual.

Pero algunos peatones de la historia estallan en cuatro relatos que se cruzan: un minero desposeído por su jefe y sus antiguos amigos, un tipo normal devenido en asesino, una mujer que no tolera abusos y un joven aprendiz que se desliza por la pendiente de la explotación más abyecta. Todos revientan y revientan de paso a sus corruptos trepadores. 

En el país celeste donde el cielo nunca es azul la fotografía brinda unas imágenes que relatan lo monstruoso del crecimiento, la sordidez del gran salto hacia atrás, la campaña de las cien flores marchitas.

Y aporta pequeños detalles sobre el amor a los animales, el budismo, alguna ópera china sobre los inocentes, el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno de la corrupción, y dos detalles impagables: el tiro que se lleva un maltratador de su caballo de carga y el que recibe a bocajarro el millonario dentro de su Maserati.
alfonso

domingo, 20 de julio de 2014

Amanecer en el planeta de los simios

 Dir. Mat Reeves
 Act. Andy Serkis, Gary Oldman...


 EE.UU. 2014, 130 minutos



Estrictamente menores de 14
Una fábula a medio camino entre el vídeo juego y los dibujos animados, con una técnica muy avanzada de capture motion, que hace que algunos monos tengan un nivel de expresividad similar al de un actor de carne y hueso, sobre todo el interpretado por Andy Serkis, que ha dado vida a muchos otros muñecos como Golum de la tediosa El Señor de los Anillos o al propio King Kong.

Una vez dicho esto, y señalar algunos detalles como los homenajes a las poblaciones indias masacradas o a los negros afroamericanos o el oportuno guiño al despilfarro en energía, el resto es puro tedio, sobre todo los últimos 45 minutos de tiros en plan maquinita.

Los malos de solemnidad, los buenos de baba, los personajes de cartón piedra, las mujeres dedicadas a parir y a ser protegidas por los machos, peludos o no, y tocadas con poco garbo por unos abalorios ridículos en el caso de los simios, queda de apabullante manifiesto que donde hay pelo hay alegría, es decir que los monos, -y lo dice alguien que tuvo dos en casa-, son mucho más inteligentes que los humanos. O menos brutos, por ponerlo de otra manera.

Y traducido a los tiempos actuales de nuestra muchachada, menores de 14 quiere decir hoy menores de 35, a punto de destetarse de la paga del domingo y la vídeoconsola.
alfonso

sábado, 19 de julio de 2014

El lobo detrás de la puerta

Culebrón, culebrón
 Dir. Fernando Coimbra
 Act. Milhem Cortaz, Leandra Leal, Fabiula  Nascimentos





Brasil, 2013, 100 minutos




Culebrón, culebrón
No sé qué tienen los culebrones, -telenovelas, soap operas, etc...- que están presentes en casi todas las (sub)culturas, magnetizan a un público abrumadoramente femenino y contaminan el resto de géneros hasta caricaturizarlos. 

Aquí, el director disparata comparando su película con una moderna Medea, algo que podría traernos a la cabeza el Orfeo Negro de Cocteau, pero que definitivamente no tiene casi nada que ver con los griegos.

Dice también el director que los cariocas son "verbosos" (sic). A juzgar por la película son más bien incontinentes y eso que todavía no conocen, al menos en la cinta, el Whatsapp.

Lo mejor son los actores, la mayoría procedentes de la televisión, y la narrativa; la fotografía es totalmente digital y como la película discurre en interiores bajos de luz, funciona. Los diálogos son muy discursivos, en ese bonito portugués criollo, casi ininteligible.

Reconozco que las telenovelas del après midi son el reverso femenino del Tour de Francia. Un programa perfecto para echar la siesta, con los dos ojos y el cerebro cerrados; en el caso del ciclismo, sólo uno.
alfonso


jueves, 17 de julio de 2014

Foxfire

American Pussy Riot
Dir. Laurent Cantet
Act. Raven Adamson, Katie Cosem, Madeleine Besson...


143 minutos


Francia, 2012













American Pussy Riot
De nuevo vuelve por sus fueros Laurent Cantet, director de La Clase, con sus motivos de siempre: los adolescentes, los grupos secretos, los ritos de paso con su correspondiente iconografía, la rebelión... Y vuelve a cometer los mismos errores, la falta de contexto, los trucos del guión, una fina demagogia. Si en el primer caso un profesor remedaba un grupo nazi en su escuela, hoy toca un grupo de muchachas rebeldes que se organizan primero contra los abusos machistas y luego, las más conscientes, contra la sociedad burguesa de su época, los años 50 en los Estados Unidos.

Parte de un libro del mismo título de Joyce Carol Oates, combativa feminista y eterna candidata al Nobel, autora fascinada por la violencia como ella misma reconoce en uno de sus libros Why Is Your Writing So Violent?

Lo peor es el aterrizaje de un francés tramposillo en la sociedad norteamericana de los 50', un periodo que ellos retratan como nadie y que a Cantet le sirve para ganar público. No menos mala es su afición por el primer plano, que quema a las actrices, a pesar de que dan muy bien la talla, y es muy apañado para esconder una mala puesta en escena. El personaje del predicador y del millonario constituyen recursos de tercera división para contar una historia sin recurrir a una voz en off, recurso por cierto que maneja con perfección de relojero el gran Terrence Malick pero por motivos formalmente estéticos y líricos.

Excesivo metraje, buena interpretación, buen título (Fox Fire: "Tías buenas" de fuego, no confundir con el navegador de Mozilla), demagogia delicatessen...

Y querida Joyce, así no te van a dar el Nobel; recuerda la frase de Mao, que era siempre muy claro aunque poco diplomático. "El poder reside en el pueblo... y en la punta de tu fusil".
alfonso

viernes, 11 de julio de 2014

Dos vidas

No hay inocentes
Dir. Georg Maas
Act. Julian Köhler, Sven Nordin, Liv Ullman...


Alemania, Noruega, 2012


El tráiler






No hay inocentes
Al caer el muro de Berlín salta el tapón de los secretos de la RDA, no tanto los de la Federal que aún siguen durmiendo el sueño de la CIA como podemos leer estos días, y quedan al descubierto numerosos espías repartidos por el mundo. Los servicios de inteligencia del lado frío habían aprovechado a los lebensborn, los hijos que los soldados nazis habían tenido con mujeres de las tierras ocupadas y educados en hospicios al servicio de la sangre aria, para infiltrarse unos años más tarde en Occidente, en este caso Noruega. Ni que decir tiene que las mujeres que habían confraternizado con el enemigo fueron tratadas como traidoras.

Una película muy escandinava, sencilla, bien hecha, bien contada y excepcionalmente fotografiada a lo que ha contribuido sin duda la ciudad de Bergen y sus espectaculares fiordos. Está bien interpretada, especialmente por Liv Ullman después de sobrevivir a su dilatada relación con un tipo como Ingmar Bergman.

Discurso paralelo sobre la identidad, las relaciones sanguíneas y las que no lo son, el papel de la familia, pero sobre todo el peso del pasado y la densidad de nuestros fantasmas que nos acechan y nos observan severamente desde que abrimos los ojos a este mundo, sin dejarnos apenas algún resquicio para esa utopía llamada libre albedrío.
alfonso

viernes, 20 de junio de 2014

Trascendence

EFrankestein
 Dir. William Pfister
 Act. Johnny Depp, Rebeca Hall, Morgan Freeman, Paul  Bettany...




 EE.UU. 2014
Efrankestein
Una película con dos partes, la primera muy buena y la segunda de cara a la galería y al propio aparato de Hollywood, con tiros, agentes del FBI buenos, Morgan Freeman con cara de Tío Tom y el resto de parafernalia al uso.

Un informático muere a manos de unos activistas anti tecnológicos que usan balas de polonio, pero antes consigue "cargar" su cerebro en un ordenador cuántico, con la ayuda de su novia y otro geek que luego se pasará al otro bando. La máquina cyborg toma conciencia de sí misma y una vez conectado a Internet se apodera de todo el sistema y se replica.

Un interesante planteamiento no demasiado lejano en el tiempo, -un ordenador acaba de pasar el test de Turing hace pocos días-, sobre la posibilidad de crear emociones humanas con un algoritmo que replique las sinapsis y la química básica del organismo y acabar con el desastre que sea abate sobre nuestra Tierra y sus contradicciones.

Plagada de referencias al nuevo Prometeo, a Turing, a las mallas de cobre a modo de crucifijo anti Nosferatu, a la computación de última generación, es muy interesante y entretenida hasta que empiezan los fuegos artificiales estilo Capitán América.

El problema no es la tecnología, sino los seres humano que la utilizan. ¿Qué sería lo primero que haría una supercomputadora al alcanzar la trascendencia, es decir, tomar conciencia de si misma como clase en sí, como dijo Marx hace muchos, muchos años?

Exactamente, acabar con los que están acabando con el planeta, con esos mal llamados homo sapiens. En el primer milisegundo.
alfonso



jueves, 19 de junio de 2014

Violette

Manca finessa
 Dir. Martin Provost
 Act. Emmanuelle Devos, Sandrine Kimberlain, Catherine Hiegel...




Francia, 2013

Manca finessa
No se sabe si la frialdad y desapego de toda la película, como un sudario, se habrá contagiado de la triste vida de la protagonista, de la yerta altivez de la Beauvoir o de la mugre francesa de posguerra, pero se hace pesada como una losa. Tampoco ayuda el guión, plano y monocorde, ni la puesta en escena que es pobre de solemnidad excepto en el vestuario, que muestra unas prendas que sólo pueden vestir las francesas, que sorprendentemente consiguen sacarles el mejor partido a esos trapos y ¡esos tocados!

Cuenta la historia de una novelista extraordinaria pero poco universal, Violette Leduc, que llega a triunfar brevemente gracias a Simone de Beauvoir y a una generación irrepetible de intelectuales galos, Albert Camus, Jean Genet, Cocteau, Jean Paul Sartre. Arrastra su soledad y su bastardía, su bisexualidad, su aproximación sincera a la sexualidad femenina, su reivindicación del derecho al aborto, consiguiendo publicar en la mítica Gallimard, la editorial de Camus, de la mano de su mecenas y sincera amiga Castor, como llamaba Sartre a su eterna amante.

Unos temas que se arrastran hasta nuestros días aunque esa generación y ese tipo de intelectual comprometido con su tiempo muriera con ell@s, con el esperpéntico colofón de Althusser recluido en un manicomio tras estrangular a su mujer al parecer en un arrebato de locura.
Merece la pena por la historia de las madres de todos los feminismos.
alfonso

viernes, 13 de junio de 2014

Las dos caras de enero

Un Ripley descafeniado
 Dir. Hossein Amini
 Act. Viggo Mortensen, Kirsten Dunst, Oscar Isaac...



 Reino Unido, EE.UU, Francia 2014
Un Ripley descafeinado
Llegaba con aire de clásico, con homenaje incluido a los maestros del género, Anthony Minghella y Sydney Pollack, pero le falta garra, empaque y, sobre todo, ritmo. También es cierto que es una novela menor de la malvada Highsmith, pero se le podía haber sacado más partido.

Tanto es así que el normalmente resolutivo Viggo Mortensen no se cree el papel y está lánguido, mientras que su oponente en la réplica sigue bajo el gafe eterno de su papel de Llewyn Davis. Y la chica no funciona como objeto de deseo, ni como motor de la trama y las pasiones. Claro que la escena en que exhibe la ropa interior estilo carmelita descalza años 50 tampoco ayuda.

Buena fotografía y cuidada ambientación en Atenas, Creta y Turquía, mientras la música del otrora efectivo Alberto Iglesias, de esas que subrayan la acción, acaba convirtiéndose en una pejiguera. 

Siempre es un placer encontrarse con Patricia Higsmith y sus personajes, tan turbios, aviesos y esquinados. Aunque con ella yo no quisiera encontrarme en un callejón oscuro.
alfonso

jueves, 12 de junio de 2014

Edificio España

 Dir. Víctor Moreno



 Documental, España, 2012



 La web
El símbolo por (su) Excelencia
Símbolo del desarrollismo franquista, de la voracidad de la crisis y la vertiginosa burbuja del ladrillo, de su debacle final y del capitalismo financiero y mundial, ha acabado propiedad de un magnate chino que no sabemos si pondrá un gigantesco todoacien para que la alegre muchachada de la fantasmágorica Plaza de España de Madrid, celebre sus semanales ceremonias de botellón.

Para los que vivieron allí o trabajamos en alguna de sus oficinas, era un mundo fascinante frecuentado por más de 5000 personas, que revitalizaba la zona y creaba un microcosmos especial y del que nos sentíamos secretamente orgullosos. Bancarios, kiosqueros, barmans, agentes de viajes, trabajadores de aerolíneas, ordenanzas de hotel y bell boys, nos guiñábamos el ojo al saludarnos en el hall modernista de mármoles algo rancios.

Tener la oportunidad de filmar su demolición interna a manos de 200 obreros de muy diversas etnias durante dos años y hacerlo tan mal, no tiene perdón. Ni explica la historia pasada, ni entrevista a nadie interesante, ni se recrea en la babel de obreros internacional, ni documenta su historia y proyecto... Se limita a pasear con una cámara al hombro de 3000 euros que pixela y crea "ruido" y amontona planos desdeñando por inepto la montaña de imágenes fulgurantes que la ocasión podría crear.

Como dice un amigo, bancario y también habitante del edificio, el Banco Santander, responsable de la ignominia, no habrá perdido ni un euro de unas minusvalías de cerca de 100 millones, porque los clientes de su fondo inmobiliario habrán pagado los platos rotos, pero Botín tenía razón -por una vez-, al negarse al principio a que se hiciera público el documental. Es infumable.
alfonso

viernes, 6 de junio de 2014

The invisible woman

The british touch on hypocrisy
 Dir. Ralph Fiennes

 Act. Ralph Fiennes, Felicity Jones, Kristin Scott Thomas...

 Guión: Abi Morgan sobre una novela de Claire Tomalin




Reino, Unido (por ahora), 2013

El tráiler
The british touch on hypocrisy
Aunque parezca algo pedante suena mucho más propio en inglés que en castellano, en la lengua de esos virtuosos de la falsa moral y sus pompas, cuya alargada sombra se extiende -con mayor relevancia, si cabe, en estos aciagos tiempos-, hasta nuestros días.

Segunda película como director de otro virtuoso, Ralph Fiennes, mucho más ajustada que la precedente, Coriolanus, en que narra la vida de ese escritor de pacotilla, Charles Dickens, -a mitad de camino del peor Baroja y del infumable Arturo Pérez-Reverte-, su matrimonio, pero sobre todo, su relación como amante victoriano de una mujer mucho más joven, totalmente entregada al célebre autor de aquellos nefastos tiempos cuya moral alumbró el imperio más grande que ha habido jamás sobre la tierra.

Un auténtico goce contemplar toda la película, pero sobre todo el vestuario y la puesta en escena, la fotografía y los paisajes, escuchar el inglés original y ver a la nueva y emergente estrella a la que cuida primorosamente el director, Felicity Jones, con unos primeros planos inmensos en calidad y textura y con la mejor formación de una furtiva lágrima jamás filmada. La dirección es pulcra aunque a veces sorprende escuchar el mismo acento a todos los protagonistas, incluida una joven prostituta barriobajera que ofrece una ¡felación en el subtítulo! mamada en el original, al folletinero y enamorado plumilla. 

Quizá le falte esa chispa del genio, ese fogonazo  de índole más meridional, pero eso sería como pedir glamour a un fish&chip de barrio.

Satisfacción garantizada, excepto para aficionados a los vídeo juegos, monárquicos, banderilleros, abstemios, tertulianos, teólogos de la liberación... y otros cretinos similares pero de distinta subespecie.
alfonso

jueves, 5 de junio de 2014

Post tenebras lux

Dir. Carlos Reygadas
Act. Adolfo Jiménez Castro, Nathalia Acevedo, Rut Reygadas, Eleazar Reygadas...



México, 2012















Fresas del Valle de Tepoztlán
Después de que te den el premio al mejor director en Cannes en 2012 por esta película, te debes creer la auténtica mamasita de Tarzán de los Monos. Y el mexicano Reygadas, al que le gusta hacer de agent provocateur, provocó en efecto, un nutrido coro de abucheos en la prensa y un plomizo sopor en los pases de una cinta que convoca más tinieblas que luz, además de un hastío invencible.

Una pareja de fresas chilangos, -léase pijos del deefe-, muda al sur, cerca de Cuernavaca, para cambiar la ciudad por la naturaleza del parque nacional Tepozteco, y ello da pie a que el director fabule, es un decir, con lo que pretende ser sus ánimos, dudas, deseos, inconsciente, temores y otras hierbas de mal agüero.

Para salpimentar la indigesta ensalada cambia el formato habitual al 1:33 y dota a la lente de una zona nebulosa en los bordes del frame. Y añade un demonio digital que camina por la escena con una caja de herramientas.

Y uno, al cabo de las dos horas de metraje, rogaría al director que  no abuse tanto de la mota, ni de los hongos de María Sabina, en la cercana e iniciática Huautla, allá por las sierras de Oaxaca. 

Y, sobre todo, güey, no nos chingues la madre a los espectadores.
alfonso

viernes, 30 de mayo de 2014

Big Bad Wolves

 Dir y guión: Navot Papushado y Aharon Keshales
 Act. Lior Ashkenzi, Rotem Keinan, Tzahi Grad...






Israel, 2013




El tráiler

Tierra de lobos y otros animales en peligro de extinción
Una lástima que TaranCretino la haya calificado como la mejor película del año, para sacar la cabeza de la crisis creativa en que se haya, como hace el otro payaso, "mago" también de la publicidad, el ínclito Almodóvar. Porque tiene poco que ver con su única obra grande, Reservoir Dogs, y sí mucho más con la otra gran ópera prima, Sangre fácil, de otros judíos formidables, los hemanos Coen.

En realidad se trata de una crítica demoledora a Israel como sistema que crea monstruos y que ha conseguido tragarse su historia para crear el segundo régimen de apartheid del mundo insuficientemente civilizado, en base a sus miedos, sus fantasmas, sus complejos de culpa y otras armas de destrucción masiva.

Un pedófilo hace barbaridades con las niñas, y uno de los padres, junto con un policía propenso a pasarse y al padre del primero, ex soldado, como todos los israelíes, torturan a un sospechoso para que cante. Toda la historia contada con mucho humor, mucha retranca y mucha dinamita.

Lástima que falle el ritmo, que la cámara sea tan ampulosa y que la música -excelente- se imponga a veces a la trama para una película imprescindible en este ciego mundo que vivimos.

Contada por ese otro producto del pueblo judío, los intelectuales de izquierdas, especie tan en peligro de extinción como la socialdemocracia europea finisecular.
alfonso

domingo, 25 de mayo de 2014

Madre e hijo

Madres tóxicas
Dir. Calin Peter Netzer
Act. Luminita Gheorgiu, Bogdam Numitrache, Vlad Ivanov...




Rumanía, 2013














Madres tóxicas
De los tres pleonasmos por antonomasia, éste habría que matizarlo, porque sólo se refiere a las madres de hijos como género. Los otros dos, cuantacuentos argentino y terrorismo de estado, se explican por ellos mismos.

Una magnífica oportunidad de conocer al "otro", al rumano, caricaturizado en este país por esa minoría gitana que puebla las calles mendigando, se muestra como un país de corrupción pedestre a pie de calle, no como aquí, donde se puede sobornar a un político con facilidad pero no a un agente de policía a la hora de redactar un atestado de tráfico.

Y el retrato es finísimo, alejado además de los cánones americanos de hacer cine, con unos intérpretes distintos, muy densos, muy stalivnasky, aunque les siga una cámara demasiado inquisitiva y una puesta en escena desasosegadoramente auténtica por polvorienta.

Una madre de la alta burguesía persigue a su hijo para que no ceda en su proyecto de vida al atropellar a un muchacho de origen campesino, agobiándole como desde hace tantos años, a la vez que malmete con su segunda esposa. Y asistimos a una de las joyas de la película, una conversación de gineceo, tetê a tetê de nuera y suegra en que se muestran todas las miserias de ambos arquetipos. Reales como la vida misma.
alfonso


Nuri Bilge Ceylan, Palma de Oro en Cannes


Winter Sleep triunfa en Cannes

A pesar de su metraje, tres horas y cuarto y de su difícil estilo, el glamouroso Cannes se rinde a un director extraordinario, Nuri Bilge Ceylan, cuyo anterior película, Érase una vez en Anatolia, pasó sin pena ni gloria, excepto para Delgada Linea Roja, ver reseña.

A no perdérsela... cuando la estrenen.
alfonso

viernes, 23 de mayo de 2014

Dom Hemingway

Ritos de paso
Dir. Richard Shepard
Act. Jude Law...






Reino Unido, 2013









Ritos de paso
No debe ser fácil para un actor de primera fila y ojos verdes pasar de sex symbol y guapo oficial a aguantar el paso de los años, la llegada de la alopecia y el derrumbe de la barriga y otros músculos menos nobles. No sería mala idea agarrar el toro por los cuernos y exorcizar los fantasmas en una película que juega a romper esa imagen conscientemente.

Así parece jugar esta cinta con un actor, Jude Law, que siempre ha tirado de su imagen y su presencia y que ve cómo tiene que enfrentarse con su reverso en un espejo que ya no le devuelve su mejor perfil.

El resto, el juego a lo Guy Ritchie, tenebroso pero simpático, la ironía sobre los bajos fondos londinenses, la fealdad de la puesta en escena, el final desgalichado, el cockney casi ininteligible, parece no jugar mas que a brindar una coartada al protagonista para que asuma de la mejor forma posible que el tiempo arrasa con todo.

Incluso con las estrellas de cine algo solas, fané y descangalladas, como canta el tango más cruel.
alfonso