viernes, 22 de marzo de 2013

Érase una vez en Anatolia

 Dir. Nurí Bílge Ceylan
 Act. Muhammet Uzuner, Yilmaz Erdogan, Taner Birsel


 Turquía, 2011

 El trailer





Cadáver sobre naturaleza muerta
El levantamiento de un cadáver y la escena social del crimen sobre unas tierras rigurosamente muertas de la Anatolia central que recuerdan a los páramos yertos del norte de Burgos o las tierras baldías al oeste de Zamora, pero con esa sordidez de un Estado comatoso, que se mueve entre la mugre de Ataturk y el rigor -mortis-, de su intrahistoria musulmana.

Árida, muy difícil de ver, 155 minutos escritos en un idioma del que no se entiende ni una sola sílaba a no ser que se sea escrupulosamente turco, levanta ciertos velos y apunta algunos enigmas de la idiosincrasia otomana que ya nos dejó ver Yilmaz Guney en Yol, antes de que el estado del golpista de turno lo sepultara en el exilio.

Brillantísima fotografía, ausencia total de música y unos actores que se esfuerzan en aparentar que la cosa no va con ellos, sino con el  implacable, ineludible, inmisericorde destino.
alfonso

lunes, 18 de marzo de 2013

Un asunto real

 Dir. Nikolaj Arcel
Act. Mads Mikkelsen, Alicia Vikander, Mikel Boe

Dinamarca, Alemania, República Checa, 2012
Cualquier corte pasada...

Una dignísima película danesa de época y bajo presupuesto que versa sobre la llegada de la Ilustración a la oscura Dinamarca de finales del siglo XVIII, donde un grupo de librepensadores a cuyo frente figuraba un alemán, conspiran con un rey idiota para avanzar en la Historia. 
Además, el médico volteriano intima con la reina, una inglesa a la que habían hecho traer para casarse con el estrafalario monarca, romance que lleva aparejado el drama, rigurosamente histórico.

Rodada casi íntegramente en Praga, cuyos costes son incomparablemente más bajos que en Copenhague, la puesta en escena aguanta el tipo pese a las apreturas del presupuesto, en el que colabora Lars von Trier, quizá como penitencia de todas las memeces que lleva diciendo -y haciendo-, en los dos últimos años. Y los actores están muy bien, con esa ilusión propia de la juventud.

Quizá la historia, el guión, peque un tanto de ingenua, llegando en ocasiones a rozar lo pueril en su relato,  -no olvidemos que son escandinavos-, que soslaya las tensiones sociales de la época y la fuerza de la burguesía como clase ascendente, pero retrata bien una corte que parece lo contrario de la actual, con un puñado de conspiradores progresistas empujando la nave hacia la libertad. 
Bueno, algo no ha cambiado, el rey sigue siendo un idiota.
alfonso

viernes, 15 de marzo de 2013

Amor y letras

 Dir, guión y protagonista: Josh Radnor
 Act. Elisabeth Olsen, Allison Janney, Richard Jenkins


EE.UU, 2012

Corazón de plastilina
Inteligente película que destaca por sus diálogos y por sus aciertos minimalistas pero brillantes, por ejemplo rodar Nueva York arropando la ciudad con una banda sonora de -excelente- música clásica, la charla sobre los libros de vampiros y la escena donde la madura profesora de Literatura Romántica se tira a su antiguo alumno como si fuera un kleenex. Trata sobre el paso de la edad, el complejo de Peter Pan, el amor por los libros y las carreras ridículas. Un poco blanda, quizá se olvide enseguida con el paso del tiempo, pero se pasa un muy buen tiempo viéndola. 

El imbécil del distribuidor local, perdón por la redundancia, ha cambiado el título original Liberal Arts, por Amor y Letras. A veces uno querría vivir -por  un instante tan sólo-, en Arabia Saudí, donde aún se practica la crucifixión...

Todo el aspecto técnico, guión, fotografía, dirección y actores... fluye con esa naturalidad y oficio de los estadounidenses que hacen cine con la misma facilidad con que respiran. El director y guionista había firmado anteriormente la flojita Happythankyoumoreplease y la joven actriz Elisabeth Olsen ya había convencido en Martha Marcy May Marlene

Al protagonista le preguntan qué ha estudiado y responde: "Literatura Inglesa y luego Historia. Quería asegurarme el paro cuando acabara". Nosotros en la facultad de Sociología nos decíamos que en pocos años en todas las empresas habría un sociólogo. No nos equivocamos. En la práctica totalidad hay algunos. Entre el personal de limpieza.
alfonso

viernes, 8 de marzo de 2013

En la niebla

 Dir. Sergei Loznitsa
 Act. Vladimir Svirskiy, Vlad Abashin, Sergei Kolesov

 Alemania, Holanda, Rusia, 2012

La guerra entre bambalinas
Bielorrusia 1942, plena ocupación alemana y combate fratricida de colaboracionistas y partisanos, entre bosques vírgenes teñidos de gris y ocre.

El director pasea morosamente la cámara en lentísimos plano secuencia y planos fijos para retomar alguno de los leitmotivs de Dostoyevski, la culpa, la duda, la traición, el castigo, el desamparo y el vértigo del que ha estado a punto de la muerte en dos ocasiones.

Maravillosa fotografía e interpretación teñida de esa melancolía tan cara al alma eslava, el antiguo documentalista dicta una lección de cómo llevar la cámara, siempre muy baja y muy lentamente y llena de silencio las escenas sin que aparezca en ningún momento la banda sonora.

Su ritmo y falta de acción podría volver loco a cualquier descerebrado devoto de los vídeo juegos de guerra e incomodar a muchos de los espectadores habituales del séptimo arte enganchados al tempo occidental. Seguimos siendo extraños compartiendo continente, no sabemos nada del Otro, y eso ya no parece curarse ni viajando, ahora que el tiempo se estrecha y se pierde su hilo en las (ti)nieblas septentrionales.
alfonso

jueves, 28 de febrero de 2013

Siete psicópatas

 Dir. y guión Martin McDonagh
 Act. Colin Farrell, Christopher Walken, Sam Rockwell, Tom Waits, Harry Dean Stanton, Woody Harrelson





Reino Unido 2012




... Y un irlandés colgado
Cuando un escritor está bloqueado y el productor o editor le presiona es habitual que acabe entregando una obra sobre su bloqueo, lo que suele dar la talla del artista. Bien, esta es mala de solemnidad y eso que todo el plantel de amiguetes, ver reparto, echa una manita al famoso dramaturgo, que había hecho su primera y exitosa incursión en el cine con Escondidos en Brujas.

Aburrida, pretenciosa, mal dirigida, mal actuada por culpa del director, intentando rescatar referencias de aquí y de allá, se atreve a mencionar a Penckimpah y a Malick en su descargo, y busca la confrontación con Tancretino sin que éste se deba sentir ni levemente aludido.

Hasta mi querido Woody Harrelson, el pirado más simpático de Hollywood, sobreactúa repitiendo sus peores tics y a Tom Waits sólo le falta arrancarse con una de sus clónicas e indistinguibles baladas.
Pero hay que reconocer que Colin Farrell de irlandés borracho está muy bien. Como la vida misma.
alfonso

sábado, 23 de febrero de 2013

Searching for Sugarman

 Dirección y guión: Malik Bendjelloul
 Act. Familia Rodriguez...

 Suecia, Reino Unido, 2013


Crucify your mind La canción (¡Vaya titulito!)







El toque Bergman y un mexicano triste
Una magnífica historia real, siempre superan a la ficción, contada en forma documental. Un prometedor cantante, comparado -un poco exageradamente- a Bob Dylan, que no triunfa en su país, EE.UU, pero en virtud a un fenómeno viral, sí lo hace en la Sudáfrica del apartheid, como vanguardia de la minoría progresista blanca. Él permanece ajeno al fenómeno en su apocalíptico Detroit hasta que sus fans dan con él y viaja a Sudáfrica una década después para encontrarse con un público entusiasta.

Pero el sueco que se enamora de la historia hasta conseguir llevarla a la pantalla, naufraga en lo demás. Mucho material de relleno, muchos planos-recurso, mucha grúa sobre el skyline de Ciudad del Cabo, una fotografía que desaprovecha la desolación de un Detroit pos nuclear, una lánguida narración de ritmo desmayado.

Y además, entra el toque Bergman, verdadero reverso del famoso toque Lubitsch, y que es capaz de helar el infierno. Ninguna alegría, ni energía, ni color, en el combate sudafricano contra el apartheid y eso que levantó lo mejor de un pueblo y lo mejor de la solidaridad mundial. Apenas unos planos cansinos metidos a calzador. Y luego Rodriguez-Sugar Man, trasunto musical de Pedro Páramo, acaba de teñir la cinta de tristeza. Ya dijo Raymond Chandler en El largo adiós, que no hay nada más triste que un mexicano triste.

Muy buena música para una historia potente, que por una vez, tiene un final feliz justificado que nos alivia del  gélido aliento del Séptimo sello.
alfonso

viernes, 15 de febrero de 2013

 Dir. Pablo Larraín
 Act. Gael García Bernal, Luis Gnecco, Néstor Cantillana

Chile, EE.UU y México 2012
Pinochet contra la OTAN
Pocas veces pierde un referéndum el que lo convoca. El plebiscito de esta película lo perdieron los gorilas y lo ganaron los chicos de la Escuela de Chicago. Y el pueblo, claro. Y nos lo cuenta admirablemente un hijo de la burguesía, Pablo Larrain, traidor a esa su clase, uno de los gestos más lucidos (sin tilde) que puede hacer el ser humano,  peineta incluida.

Si una palabra puede definir la película es sinceridad. En el magnífico trabajo del mexicano Gael García Bernal, sin cuya participación la cinta quedaría desmochada. En la puesta en escena finales de los ochenta. En el gran guión y mejor montaje; en la fotografía documental, aunque pelín pasada del toque Instagram; en la participación de muchos, reconocida en los créditos, en el trabajo coral.

Tras la pérdida del referéndum de la OTAN nos fijamos en la impecable y pizpireta campaña del NO chileno. Ellos prometían el futuro y ganaron. Los partidarios de la guerra, el PSOE, también y también ganaron. Nos quedamos con dos palmos de narices con el champán -perdón, aún peor que el cava, con un vinazo traicionero, un tal Dubois, espumoso de resaca infernal-, enfriado, a la puerta del hotel de Sol donde íbamos a celebrar el triunfo.

Treinta años más tarde sabemos que aunque hubiéramos ganado, hubiéramos perdido. Pero seguimos resistiéndonos a citar a Lampedusa, y reivindicando a Héctor Aguilar Camín: "Hay que saber que las cosas no tienen remedio y mantenerse sin embargo decididos a cambiarlas".
alfonso

sábado, 26 de enero de 2013

El vuelo

 Dir. Robert Zemeckis
 Act. Denzel Washington, Don Cheadle, John Goodman

 EE.UU 2012










Homenaje a Ryanair
También se podría haber titulado Aterriza como puedas, pero sería poco original. Uno no puede hurtarse a ver películas de aviones, como  tampoco puede evitar las películas de barcos, y eso conduce a errores como este.

En fin, al principio no se sabe si la película aboga por el uso de la cocaína como inductora, no sólo de grandes prestaciones en la gimnasia sexual, sino también de arriesgadísimas maniobras para estabilizar en el aire un monstruo de 200 toneladas. Y al final como eficaz sustitutivo del Alka Seltzer.

Por supuesto se impone el discurso moralizante de ideología parroquial -Baptista-, de pueblo gringo con gasolinera y McDonalds. Pero lo peor no es eso, que ya se veía venir; lo peor es que es aburrida excepto los primeros quince minutos, en los que se incluye la juerga del piloto con su azafata. Por cierto, si existiese tal línea aérea, con esas señoritas deambulando por los pasillos, me abonaría a ella aunque me trataran como al ganado que vuela con Ryanair.

Denzel Washington está creíble y eso ya es mucho, mientras que la aparición de John Goodman como camello al ritmo de Sympahty for the devil es simplemente patética.

Y poco más se puede decir, solamente que esperemos que las low cost no descubran que volar invertido ahorra combustible.
alfonso

viernes, 25 de enero de 2013

Juan Marsé habla de Juan Marsé

 Dir y autor Augusto M. Torres
 Productora: Mayuca Gil de Biedma

 España, 2012





El embrujo de Marsé
Larga entrevista realizada casi en plano fijo por el colaborador de El Pais Augusto M. Torres, a quien ni se le ve ni se le oye para ejemplo de otros periodistas con regusto por el protagonismo, destinada a sus devotos seguidores, entre los que me cuento, del mejor novelista español vivo.

Versa exclusivamente sobre su obra y como siempre arremete contra casi todo el ecosistema del libro, y  del cine, en Barcelona entre las décadas de los 60 y el 2010, cuando aparece su última novela Caligrafía de los sueños, la más autobiográfica. Muy graciosa su imitación del ex legionario y patriarca Lara y altamente edificante sus disparos a quemarropa contra el mediocre e insoportable Fernando Trueba.

Por lo demás, tan ácido y sarcástico, tan amargo y outsider como en toda su obra, manejando el desdén como un auténtico maestro, resumamos con un par de citas suyas, que casi me atrevería a afirmar que le ilustran mejor que este interesante documental, exhibido casi clandestinamente en la Sala Berlanga de Madrid en la que nos agolpábamos poco menos de una docena de seguidores que nos pasábamos el santo y seña con el rabillo del ojo.


Sin embargo hoy puedo afirmar sin miedo a equivocarme que todo lo que hay de asocial en mí, se debe a que vivo en una sociedad asocial. Lo poco que hubo de solidario y civilizado en mi juventud se lo debo por entero al trato con los cuerpos desnudos y a cuanto hay en ellos de hospitalario, a un poco de alcohol y a una cierta, natural y obsesiva predisposición a lamentar no sé qué tiempo perdido o no sé que bello sueño desvanecido.
Juan Marsé. La oscura historia de la prima Montse.

No ha tenido mucho gusto en haberse conocido. Habría preferido pasar de largo de sí mismo, pero acepta resignado el saludo hipócrita del espejo y la broma pesada de la vida: al nacer se equivocó de país, de continente, de época, de oficio y probablemente de sexo.
Juan Marsé, Autorretrato, Señoras y Señores, 1988

Salud, maestro.
alfonso

sábado, 19 de enero de 2013

Tabú

 Dir. Miguel Gomes
 Act. Ana Moreira, Carloto Cotta...
Arte y desmayo, fuerza 10
Hasta el más encallecido de los cinéfilos -capaz de llevar a su novia de 17 años en su primer día de noviazgo a la matiné del  Bellas Artes a ver una trilogía de Bertolucci (Prima dilla rivoluzione, La estrategia de la araña y La Commare Secca)-, tiene sus límites.  Muy próximos a esta película portuguesa en blanco y negro, narrada por una voz en off, que homenajea al original de Murnau a la vez que también juega con Memorias de África, ("Yo tenía una granja en África").

A la melancólica y aterciopelada saudade portuguesa se añade una primera parte esperpéntica pero sin gracia en una Lisboa invernal, con una anciana ludópata y senil que recuerda en  su lecho de muerte una relación adúltera.

En la segunda aparece África, el blanco y negro toma un aspecto granuliento por el formato de 16 mm y la excentricidad puede tener gracia, si se juzga con mucho optimismo. Y también aparece una portuguesa de bandera, la primera que conoce el que esto firma, viajero frecuente por las tierras de Pessoa. 

Y sin embargo, y a pesar de todo, Mozambique presta su salvaje belleza, los números musicales tienen cierta gracia, -por fortuna no incluyen fados-, y algunos símbolos como el cocodrilo, embajador de la lujuria, comienzan a activar su maquinaria.

Definitivamente más chispeante que el cine iraní, esa es la frontera que nunca, nunca, hay que traspasar.
alfonso

viernes, 18 de enero de 2013

Los Cenci

 Dir Sonia Sebastián
 Act. Celia Freijeiro, Celso Bugallo, Maru Valdivieso

 Teatro Español, Ensayo General
La crueldad del teatro
Fue Artaud el que creó el término "teatro de la crueldad" antes de irse a México con los Tarahumaras, a probar con el peyote lo que el resto de terapias le negaban en Europa. Se trataba en definitiva de un teatro antiitaliano, desprovisto de florituras, que mediante un montaje violento y desnudo, con técnicas que por aquel entonces, años 30 del pasado siglo, sacudían al espectador por su realismo descarnado y con los actores campando por el patio de butacas o actuando desde los palcos.

Algo de eso ha tratado de poner al día la directora con un montaje y puesta en escena muy impostado pero que, como el resto de la obra, no hace mover al público ni una ceja. Por mucho que la obra, los desmanes sangrientos de un noble italiano del siglo XVI, protegido por el Vaticano, quiera escalofriarnos. Ya no funciona pasear por el patio de butacas, ni un vestuario sacado de un outlet de heavy rock, ni una actuación poco o nada convincente, errática y desafinada, adornada con un levísimo acento gallego, ni los ejercicios gimnásticos de parte de la troupe, ni un texto que rechina por todas las costuras.  Lo mejor, la iluminación de nuestro cuate Nico Fischtel. 

No hay mayor crueldad que el tiempo -y eso el teatro lo pone en seguida de manifiesto-, para perder en su niebla las alucinaciones de un personaje torturado, que uno pudo rastrear en las simas de la Barranca del Cobre mexicana con los Tarahumaras, los Raramuris, tan  perdidos por sus frías quebradas como Antonin Artaud, el vagamundo.
alfonso


viernes, 11 de enero de 2013

Amor

 Dir. Michael Haneke
 Act. Jean-Louis Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabel Huppert

 Francia, Austria, Alemania, 2012
Salir dignamente de escena
Un duro alegato sobre la eutanasia, duro porque los curas nos imponen su fundamentalismo y el estado teme la libertad y porque enfrentarse a la masacre de la vejez asusta a partir de los... hummm, 55 años.

Para eso el maestro europeo del cine, Michael Haneke, nos regala otra maravilla, tan ácida y tan corrosiva como siempre, La pianista o La cinta blanca, aunque aquí le gana el tema y cede, refunfuñando, a cierta ternura no exenta de dinamita. 

Miente piadosamente dibujando el idílico refugio de dos intelectuales octogenarios, dos músicos, sin televisor ni ordenador, en un piso burgués de París, que tras muchos años de convivencia siguen respetándose y amándose y en el que se escuchan frases como "mi vida gira en torno a Schubert". Y ella enferma sin solución.

Prodigioso el recital de los dos actores, con el Trintignant todavía haciéndose el galán, -¡qué ojos a su edad!-, y no le queda a la zaga la réplica de ella. Hasta la Huppert, la mujer lagarto, parece desperezarse de su habitual mirada glacial. Haneke filma primorosamente, con gran profundidad de campo, sin un solo desenfoque, moviéndose por las estancias con el cariño de un fantasma que vuelve a su hogar tras siglos de sepulcro.

A veces se hace difícil asistir a ciertas escenas, algunos se rebullen en las butacas, y con el telón se hace un silencio espeso, para una película extraordinaria, pero no para todos los públicos.
alfonso

domingo, 6 de enero de 2013

The master

 Dirección y guión: Paul Thomas Anderson
 Act. Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams

 EE.UU, 2012

La entrevista en El País


Programa de mano








Ciudadano Hubbard, la película imposible de ver
Una auténtica obra maestra del que se anunciaba ya como tal en Magnolia, aunque no tanto en Pozos de Ambición. Se queda uno literalmente enganchado a la pantalla durante sus dos horas largas, sin poder creer cómo ha podido lograr esas imágenes, -entre otras cosas además de talento, con cámaras de 65 mm-, ese portentoso guión con una estructura narrativa discontinua pero magnética, con una historia polémica que afronta desde muchas facetas al mismo tiempo, por no hablar de la puesta en escena, la banda sonora y la fidelísima ambientación de los años 50, algo que los estadounidenses hacen como nadie.

Maravilloso retrato de una época y de una religión apegada a la misma, final de la II Guerra Mundial, preñada de ambiciones, desilusiones, personajes sin rumbo, nuevas ilusiones, y embaucadores astutos dispuestos a montarse su propio Vaticano, como Ron Hubbard, autor de la Cienciología y la Dianética. Y la secta de Tom Cruise ha conseguido que la película sea imposible de ver en plataformas o en reestrenos.

Y qué decir de las interpretaciones del dúo Phoenix-Seymour Hoffman. Un salvaje -atención a la oculta referencia sobre su apellido y la ciudad homónima donde se celebra el I primer congreso de la Cienciologia- y una fuerza de la naturaleza como el gordito rubiales que amenaza con pulverizar todos los récords y todas las leyendas del cine.

Como ese otro genio, Orson Welles, también gordito, que filmó el prólogo de esta en 1941, a los veintiséis añitos la criatura, aunque en este caso, y al revés que Paul Thomas Anderson, fue siempre un rebelde vapuleado por los enanos que bullían a su alrededor.

alfonso

viernes, 4 de enero de 2013

Zero Dark Thirty

Dir. Katryn Bigelow
Act. Jessica Chastain, Jason Clarke, James Gandolfini

EE.UU 2012












Rambo treinta y tres y un tercio
Todos los directores del mundo abrirían la película con una escena del ataque a las Torres Gemelas del 11S. Todos, excepto los que hubieran hecho un pacto con el poder para acceder a información reservada. En el mismo estaría incluido además, el panegírico de Obama, no mostrar apenas el rostro de Bin Laden cadáver y el respeto de sus agentes a las directrices presidenciales sobre el uso de la tortura. Y como siempre Hollywood haría el trabajo limpio de arreglar la historia, convirtiendo las derrotas en inflamadas loas victoriosas, ya fuera con el palurdo autor de la inmortal frase "no me siento las piernas", o con los renovados agentes de la CIA, transmutados tras su pifia del 11S en bellas, audaces e inteligentes señoritas.

De las casi tres horas, prácticamente sobran dos, las de la primera búsqueda, enrevesada y mal contada, y con unas localizaciones y fotografía muy planas. La directora de moda renueva su maestría en el cine de acción en la larga secuencia de la toma de la casa, muy veraz y narrada con pulso firme. Lástima de actuación -buena- de la pelirroja protagonista de The tree of life. 

Como colofón baste decir que las mujeres parecen haber ganado su definitivo pulso por la igualdad de género. Ya sea actuando como brillantes directoras de películas de acción... o como refinadas torturadoras. Sólo faltaría que denuncien a sus superiores ante el Instituto de la Mujer por no haberles dejado practicar el waterboarding al detenido de turno. Amén.
alfonso



sábado, 29 de diciembre de 2012

Lo mejor (visto) del 2012

 Mejor película
 Moonrise Kingdom

 Mejor dirección y adaptación 
 Terence Davies
 The deep blue sea
Mejor Actor

Michael Fassbender por Shame

Mejor banda sonora
Shame

Mejor actriz 
Kaya Scodelario por Cumbres borrascosas

Mejor fotografía
Cumbres borrascosas







Mejor guión
Silencio de hielo









Mejor película en castellano
Nostalgia de la luz



Mejor obra de teatro
Lástima que sea una puta






Frikada del año (buena)
Holy Motors








Bodrio del año
Tenemos que hablar de Kevin

lunes, 24 de diciembre de 2012

Holy Motors

 Dir. Leos Carax
 Act. Denis Lavant, Eva Mendes, Kylie Minogue

 El trailer

 Francia, 2012
Por la belleza del gesto
Sólo podría ser francesa, transitando por esa delgada línea que separa lo pedante de lo sublime, y sólo puede ser refinado producto de esa misma ultracultura, siempre al borde del atrangantamiento. También puede sin duda irritar, porque no cuenta nada, pero trata de despertar a ese espectador dormido que vemos en la introducción a la "historia", transitando de la vigilia al sueño en una platea oscura.

Filmada íntegramente en digital, aunque su autor reniegue explícitamente del formato en la propia película, produce una luces y unas texturas que le viene al no-relato como anillo al dedo. Con imágenes que entran hasta el fondo del subconsciente como el fauno verde comiendo las flores del cementerio de Montparnasse o el asesino que disfraza a su víctima de asesino, o la orquestina de aires serbios tocando mientras desfilan en el interior de una iglesia vacía...

Y todo mientras recorren París en limusina que como dice el autor "... ahora las veo en mi barrio de París  todos los domingos en las bodas chinas. Están totalmente en sintonía con la época, a la vez ostentosas y cutres. Son bonitas por fuera, pero su interior infunde una especie de tristeza, como una casa de citas".

Puede funcionar como puerta batiente a una época nueva, cutre y ostentosa, desde otra que ya acabó y que nos ha acabado haciendo adictos a la narcolepsia.
alfonso


sábado, 22 de diciembre de 2012

Infancia clandestina

 Dir. Banjamín Ávila
Act. Ernesto Alterio Natalia Oreiro, Cesar Troncoso

Argentina, Brasil, España, 2011




 De Juan a Ernesto y viceversa
La película rememora la infancia de los hijos de los Montoneros, esos peronistas de izquierdas (sic) que como en la película, llamaban a sus hijos Juan por Perón y acababan por ponerle de nombre de guerra Ernesto por ese fantasma que recorrió América Latina, desencadenó verdadero furor por la vía armada al socialismo y acabó, en un viaje circular, retornando al punto de inicio con la llegada de los populistas al poder, léase Chávez, Ortega, Humala y otros epígonos del engominado Berlusconi porteño.

Larguísimas escenas en las que siempre sobra metraje, otras que resultan huecas como la de los niños declarándose en el parque de atracciones, la salvan del naufragio el estupendo trabajo de Ernesto Alterio siempre con la sonrisa asomándole a los ojos, y la sinceridad de la propuesta, basada en hechos reales acontecidos al propio director.

Algunos tontos, de la inmensa legión que nos rodea, pensarán que es una barbaridad meter a los hijos en ese tipo de militancia que tenía visos de acabar como acabó, con los más pequeños robados y alojados en los católicos hogares de los torturadores, pero uno sostiene que por lo menos les ofrecían la ilusión de un mundo mejor y menos atrozmente injusto, y poder jugar de verdad con la parafernalia del revolucionario profesional en vez de con esos sádicos juegos de consola con que nuestra alegre muchachada solaza sus horas previas al botellón.
alfonso

domingo, 16 de diciembre de 2012

Nostalgia de la luz

 Guión y Dirección: Patricio Guzmán

 Chile, 2010

Cadáveres celestes
A mitad de camino entre una película y un documental, el autor de La Batalla de Chile traza una fascinante reflexión sobre el tiempo y la memoria.

Para ello escoge el desierto de Atacama, -uno de esos escasos lugares donde uno puede medirse, como la Pampa, alta mar o el horizonte septentrional del mar de Barents- con una luminosidad despiadada que permite observar el universo, mientras en el subsuelo humean los cadáveres enterrados por la dictadura de Pinochet.

Algunas conversaciones con astrónomos y deudos, algunas frases brillantes, "aquella edad en que creímos que dejábamos de ser niños", una fotografía exquisita, un montaje regido por un metrónomo, le sobra media hora para ser una obra maestra. No estrenada en salas comerciales por falta de distribución, apenas seis pases en El Matadero, se puede encontrar en Internet.

Todo es pasado, lo que acabo de escribir es ya pasado, como la luz que llega silbando desde el Big Bang, en efecto, no somos más que memoria.
alfonso






jueves, 6 de diciembre de 2012

Una pistola en cada mano

Dir. Cesc Gay
Act. Ricardo Darín, Candela Peña, Leonor Watling, Eduard Fernández...

España, 2012













Elogio de John Wayne
Pues si hubiera que elegir entre la patética cuadrilla de metrosexuales adictos al Prozac, feos y vestidos de Zara, y el desgarbado, enorme, bizco y duro Rooster Cogburn, yo, -y ellas, por supuesto-, nos quedaríamos con el protagonista de Valor de Ley, ya fuera el sin par John Wayne o Jeff Bridges, el mismísimo Nota.

Además, Cesc Gay ha intentado hacer una segunda parte de la notable En la ciudad, jugando con las cartas marcadas, es decir con un completo y excelente plantel de actores que le levantan una película mínima y llena de tópicos, que rema a favor de la corriente de esa generación Bob Esponja, con escenas baratas de diálogos torpes, en localizaciones vulgares, con música inexistente y fotografía desaparecida.

También ha incluido algún comodín para su hipotético triunfo en taquilla como la bruja de Cayetana Guillén Cuervo, el capo mafiosillo que mueve los hilos del cine español, y ha hecho la pelota todo lo que ha podido a esa caricatura de feminismo desnatado, adicto al whatsapp y al bífidus activo tertuliano.

Un horror que no le hace cosquillas ni siquiera a Sergio Leone y sus simpáticas e infumables películas almerienses.
alfonso

domingo, 2 de diciembre de 2012

La parte de los ángeles

 Dir. Ken Loach
 Act. Paul Branningan, John Henshaw, Gary Maitland...


 Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia, 2012
Apología del chándal
Es ahora el veterano Ken Loach el que encara directamente la Segunda Gran Depresión, cosa que venía haciendo por otra parte desde sus primeras películas y sobre todo documentales de su época de realizador de televisión. Y lo hace de la mano de su irregular guionista de cabecera, Paul Laverty, que también se ha convertido en el de Iciar Bollaín, merced a su relación de pareja.

Divertida, con un sólido y preciso guión, bien contada y bien filmada, sin alardes de fotografía, -lástima porque las Higlands lo merecerían-, te hace pasar un magnífico rato riéndote de los avatares del grupo de desheredados de la tierra, descendientes legítimos de Tom Joad, tratando de descifrar su inglés con fortísimo acento escocés de Glasgow, trufado de slang, y viéndoles cometer sus inconsecuentes travesuras.

Lástima que a Loach le salga la vena moralista en un final penoso y que le pierda su discurso pelín paternalista y paterno filial como vía de redención.

Pero le salva -como nos salva a todos- el sentido del humor, que es lo único que jamás se debe perder. Junto a lo que no se puede nombrar porque nos meterían en la cárcel.
alfonso

sábado, 1 de diciembre de 2012

El capital

Dir. Costa Gavras
Act. Gad Elmaleh, Gabriel Byrne, Natacha Régnier

Francia, 2012












La realidad supera a la ficción
Al pobre Gravras le han superado por la derecha. Este hombre ya mayor y autor de películas memorables, Z, Desaparecido, La caja de música... se ha quedado gagá, destino que indefectiblemente nos acabará alcanzando a todos. Claro que para superar en la ficción los acontecimientos que nos está deparando este tenebroso comienzo de siglo hay que echarle una imaginación volcánica. Baste un botón. La conclusión de la película es una frase que quiere poner broche de oro a la misma, dicha en un consejo de administración de un banco. "Somos los nuevos Robin Hood, robamos a los pobres para dárselo  a los ricos". ¡Hombre, eso está ya más pasado que el Windows Vista!

Además, Gavras plantea una trama aburrida y complicada para explicar lo que es evidente, no produce escenas brillantes para tristeza de los dos espléndidos actores, sobre todo mi admirado Gabriel Byrne, amaga con algo de comedia y se marchita, quiere reírse del arribista protagonista y se le desmaya el sarcasmo en los labios. Sigue siendo un gran cineasta que sabe narrar con asombrosa facilidad, su puesta en escena es impecable, con espectaculares localizaciones donde brilla el glamour franchute, y es en general un director eficaz que, a la postre, parece reivindicar una manera de hurtar a la francesa frente a la rapiña anglosajona, tan falta de estilo.

Me imagino a los tiburones europeos asistiendo a la proyección con una sonrisa en los labios, palmeándose la espalda a la salida. "Konstantinos, Costa, mon ami, pas mal, pas mal."
alfonso

viernes, 23 de noviembre de 2012

Y recibí las peores noticias de tus labios

Dir. Beto Brant y Renato Ciasca
Act. Camila Pitanga, Gustavo Machado, Zecarlos Machado

Brasil, 2011













Novo Cinema brasileiro 40 años después
La historia de un triángulo en el universo cerrado de la gran Amazonía, filmado con espléndida fotografía, tanto analógica como digital, con mucha fuerza y el colorido que sólo puede prestar un país tropical con el empuje y la garra de Brasil.

Recuerda en algo a Orfeo negro que yo relaciono más con  Cocteau que con el primigenio film de Marcel Camus, y que inmortalizó su suavísima bossa nova en aquellos tiempos en que las mañanas eran tan azules como  más tarde se volverían los recuerdos. También recoge aromas del Cinema Novo de Glauber Rocha encarnado en los Cangaceiros que luchaban contra las guardias blancas de los fazendeiros y que veíamos en los colegios mayores en los que sorteábamos a duras penas la censura.

La película ganaría si no se tomara tan en serio a sí misma, si delineara mejor los personajes y afinara la historia, y le diera al menos la mitad del ritmo de su magnífica banda sonora.

Pero siempre es agradable oír falar portugues, ver cine de otras latitudes y dejarse arropar por el cuerpo sinuoso de Camila Pitanga que además de ser una mulatona de bandera -qué bandera no importa-, resulta ser una excelente actriz.
alfonso