viernes, 1 de julio de 2016

Demolition

Demolition
Dir. Jean-Marc Vallée
Act. Jake Gyllenhaal, Noami Watts y Chris Cooper...

EE.UU, 2016, 101 minutos


















Deconstruyendo tu personaje
Un guión no puede hacerse en torno a una sola buena idea porque se queda corto si no le das alas o creas historias paralelas. Sirve para abrir y cerrar, pero en el medio decae a plomo. Este es el caso, que el guionista ha querido tapar a base de acumular personajes frikies, amontonar escenas extravagantes y apilar otras de supuesto impacto emocional.

Un financiero de Nueva York tiene un accidente de coche en el que muere su mujer, joven, guapa y rica, y no es capaz de sentir nada. Ni siquiera derramar unas lágrimas en el funeral aunque lo intenta. A partir de ahí quiere desmontar su vida y su personaje para recuperar la sensibilidad emocional y una vida funcional a base a destruir cosas como alegoría -ramplona- del proceso.

La película aguanta por el buen trabajo del  protagonista, el vaquero gay de Brokeback Mountain, sólidamente flanqueado por la extraordinaria Noami Watts, innegociablemente alérgica al botox, el Photoshop y otros afeites analógicos y digitales, y el siempre recordado Chris Cooper, el inolvidable militar de American Beauty, pero el director de la flojísima Dallas Buyer Club tendría que facilitar a sus guionistas alcohol de mayor calidad y graduación.

Y sobre la pretendida alexitimia del protagonista debería tener en cuenta que no hay mayor emoción que no sentir ninguna. Eso que los Vulcanos, como Mr. Spock llamaban Kolinahr.
alfonso

viernes, 24 de junio de 2016

Más allá de las montañas

Más allá de las montañas
Dir. Jia Zhang-Ke
Act. Tao Zhao, Zhang Yi, Liang Jingdong...


China en coproducción con Francia y Japón, 2015, 131 minutos

El tráiler














El dinero mueve... montañas
El director de Naturaleza Muerta y Un toque de violencia vuelve más lírico y melancólico tras los encontronazos con la censura que hizo que no se estrenaran en China sus dos últimas películas. Quizá por eso, y por la edad supongo, ese tono contenido, esa manera de contar un poco buñuelesca, utilizando vitriolo como relleno del pastel nupcial.

Vuelve al único tema que mueve montañas en China, la transición al capitalismo y la acumulación primitiva de capital sin tanta sangre ni violencia como en la Europa postfeudal o la Rusia postcomunista, pero dejándose trozos de la piel -del tigre, que aparece como símbolo- en el angosto tránsito.

La magia del cine consiste en este caso en tejer una historia que mal contada o mal interpretada sería directamente ridícula con un niño al que bautizan Dólar, la elección de una mujer entre el rico y el obrero, la comunicación del hijo y el padre capitalista por medio del traductor de Google y arropada por la canción Go West de Pet Shop Boys.

Y funciona, hasta la maravillosa escena final (spoiler: bailando precisamente esa canción), en una película áspera y sin concesiones, con unos detalles, -los ancestros, el dim sum como comida tradicional, el tigre, el jersey ochentero con que la protagonista abriga al perro...- que hace que uno se pregunte más tarde, frente al monitor-espejo, cómo demonios Jia Zhang-Ke se las ha arreglado para abrir una pequeña brecha en este coriáceo corazón.
alfonso

sábado, 18 de junio de 2016

Mi "perfecta" hermana

Mi perfecta hermana
Dir. Sanna Lenken
Act. Rebecka Josephson, Annika Hallin...






Suecia, 2015, 95 minutos













Cosas que perdimos en el hielo
Tan plana y aburrida como el catálogo de Ikea, aunque no tan mentirosa como la versión ibérico Podemita, destaca por la soberbia actuación de la Hermana Pequeña, en realidad el título verdadero de la película.

Se trata de una historia sobre la anorexia contada sin gracia, sin recovecos, sin segunda intenciones ni mirada lateral y sostenido por la poca profundidad de campo y los primero planos de la mirada limpísima de la gordita, hermana pequeña de la estrella del patinaje que acaba pagando con vómitos la estupidez congénita de los padres suecos de provincias.

Ni siquiera profundiza en ese perenne estado de discapacidad emocional que consiste en ser la hermana pequeña de quien se lleva todas las miradas, todos los regalos, parabienes, atenciones y arrumacos, por una condición especial, ya sea esta positiva o negativa.

La única pregunta que uno se plantea es qué hacer con una niña de doce años que manifiesta ese enorme talento al aguantar la cámara a veinte centímetros y mantener una mirada simple como un anillo, clara como una lámpara.
alfonso

sábado, 11 de junio de 2016

Fuga Mundi

Fuga Mundi
Dir. Juan Pastor
Act. Chusa Barbero, María Pastor, María Álvarez, Anaïs Bleda.

Autora: Mar Gómez Glez

Teatro La Guindalera















El niqab en el espejo
Un magnífico texto, aunque con algún anacronismo, -una marquesa del XVII no puede decir, "ya estás tardando"- de una joven escritora a la que se augura larga y próspera carrera, sobre todo cuando deje de lado una cierta e insana demagogia y esas ganas ardientes de meter muchas cosas en tus primeras obras.

Sobra la historia de amor entre la escultora y la monja, que se queda flotando inerte sobre las candilejas; sobra el cartelón de la expulsión de los moriscos; sobran las voces en off, un recurso que sólo utiliza magistralmente Terry Malick y en cine. Y sobra una puesta en escena pobre que obedece a lo exiguo del espacio pero también a un cierto complejo de teatro pequeño, que sólo lo es en aforo y proscenio, que bien podría optar por el minimalismo más absoluto, o directamente montar la obra en ropas de calle y con muy pocos elementos.

En la historia que bordea la expulsión de los moriscos bien está desnudar el papel de la Virgen en el cristianismo, pero no hay que olvidar que enfrente están las 72 que esperan ardientes al yihadista muerto  y que el velo no es multiculturalismo sino imposición. Y que por esas fechas el turco, campeón entonces del Islam, ya campaba a sus anchas en Oriente Medio y a orillas del imperio Austro Húngaro, tras haber arrasado Constantinopla siglo y medio antes.

Diez mujeres en escena y entre bambalinas. Larga vida y prosperidad.
alfonso

viernes, 27 de mayo de 2016

Madame Bovary

Madame Bovary
Directora: Sophie Barthes
Act. Mia Wasikowska, Paul Giamatti, Rhys Ifans...



Francia, Bélgica, Alemania, 2014, 118 minutos
















Bovary y Beauvoir se escriben con efe
Mal empieza la película hablando en inglés, sin duda una concesión a la señorita Mia Wasikowska, australiana, magnífica, especialista en esta clase de papeles, con una Jane Eyre memorable.

Se trata de una versión libre y aligerada de la novel directora que no acierta con el tono general, exhibe una fotografía desganada de cielos quemados e interiores planos en digital y un montaje y narración trompicados.

El vestuario es realmente excelente pero no se le saca partido al igual que la música, interpretada por la sinfónica de San Petersburgo. La ambientación de esa pesadilla burguesa que es la campiña francesa también es sobresaliente pero se pierde por el poco oficio de la directora que pasa por alto los detalles y no se detiene en lo realmente importante, aunque retrata bien la asfixia vital de una joven romántica buscando su papel en un mundo de hombres.

Una de las primeras novelas modernas que abordó un tema de absoluta novedad en su tiempo, con un aire un tanto moralizador pero que ha dejado un aroma que llega hasta nuestros días con diversa fortuna y un relato que se pierde en el Tercer Mundo y puede llegar al absurdo en Occidente.
alfonso



domingo, 15 de mayo de 2016

Absolutamente todo

Absolutamente todo
Dir. Terry Gilliam
Act. Simon Pegg, Kate Beckinsale y el perro Mojo...


UK, 2015, 85 minutos

















Monty Phyton revisitado
En realidad se trata de otra de las chaladuras de Terry Gilliam donde ponen voces sus antiguos colegas del mítico grupo inglés, sublimes inventores de La Vida de Brian. Y también aparece Robin Williams por última vez antes de su suicidio, poniendo voz al perro.

Un grupo de extraterrestres tropieza con la sonda Pioneer, esa que la NASA lanzó en 1974 con una placa en que aparecían dos figuras humanas y deciden exterminarnos aunque antes conceden a un mortal el poder de realizar absolutamente todo. Y en eso consistirá la prueba; si la supera haciendo el bien sobreviviremos, si falla nos destruirán.

No es que sea brillante, pero te ríes, la segunda cosa más importante de la existencia humana. El guión no deja tecla british por tocar: su amor por los animales a la par que su desprecio por  los americanos, el sexo, los editores de libros, la BBC y su vulgarización galopante, la policía londinense (les hace vestir uniforme rosa), la religión, y el estúpido ser humano en general. Por supuesto es el perro quien se acaba haciendo cargo de la tarea con éxito.

El primer deseo que formula el protagonista es obvio. El tamaño de su primer órgano favorito. Cuando su deseo sobrepasa sus más febriles expectativas, exclama: "No tan grande. Que tenga el aspecto que vuelve locas a las mujeres..." 
Para acabar añadiendo: "Pero blanca".
alfonso


viernes, 13 de mayo de 2016

El hombre perfecto

Un hombre perfecto
Dir. Yann Gozlam
Act. Pierre Niney, Ana Girardot, Valeria Cavani...


Francia, 2015, 104 minutos

















Un dilema de ficción
Un tema ya abordado por el cine con mejor fortuna, El ladrón de palabras sin ir más lejos, y algo que se le ha pasado por la cabeza a todos aquellos que alguna vez han entregado un manuscrito a una editorial.

¿Qué hacer si te encuentras sin dueño aparente un manuscrito perfecto? La alternativa dramática es, por supuesto, apropiártelo, y el guión se encargará de que se convierta en un best seller, nunca en eso que llaman una obra de culto. Hay que imaginarse por ejemplo que un escritor de tercera, pongamos algún Reverte, se encuentra el manuscrito de El Guardián entre el centeno. ¿Qué haría Arturito con su testosterona rancia, su fábrica de negros y esa obra maestra? Ya, quemarla, lo sabíamos.

Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo y además está el síndrome de la segunda obra y la página en blanco, aquí representada por el cursor temblando al principio del archivo.

Chata, previsible, con una puesta en escena simplona, temblando toda de correcta y desnatada, se ve con cierto aburrimiento esperando algún tic o algún guiño al oficio literario que acaba por no llegar; solo se salva por el final y una correcta interpretación.

En efecto, el dilema se resolvería si el que se encuentra el diamante en bruto se convierte en editor. Pero ni así. Son tan brutos y tan ganados por la cuenta de explotación que si tropezaran con un buen manuscrito, escribirían la carta plantilla: "Lamento comunicarle que a pesar del interés de su libro, no encaja y bla, bla, bla..."
alfonso

viernes, 6 de mayo de 2016

Ahora sí, antes no

Ahora sí, antes no
Dirección y guión: Hong Sangsoo
Act. Jae-Yeong Jeong, Min-Hee Kim, Asung Ko




Corea del Sur, 2015, 121 minutos















Dejarse ir, fluir
Un director de cine que ha llegado a un pase de sus películas un día antes del evento conoce a una chica solitaria que pinta. En la primera mitad la cosa acaba mal, cada uno por su lado y frustrados. Entonces el director -de la película que estamos viendo-, vuelve al principio, a contar de nuevo la historia con leves variaciones. Y ahora sí, antes no.

La ventaja de las cámaras digitales es que cualquiera puede hacer una película y contar una buena historia con un presupuesto de 100.000 dólares en total. El inconveniente es la fotografía, blancuzca, sin definición, más en un paisaje helado, ribeteado por la niebla y el frío. Como además a los coreanos les gusta jugar con la tecnología se inventan un zoom que remeda la rueda del ratón cuando haces scroll sobre un mapa de Google, por ejemplo. Raro, raro.

Por lo demás un encanto, la historia, la coreana, fina como una porcelana, las sutiles variaciones, el cambio de colores sobre un cuadro que nos enseña en la primera parte pero no en la segunda, algunas frases con un matiz diferente. Y según nos indica el director de verdad en la cinta y el director en la ficción, todo consiste en dejarse ir, en experimentar a ver el resultado, en atreverse a improvisar... Una alquimia a la coreana.

O sea que be water my friends!
alfonso

jueves, 5 de mayo de 2016

Animales nocturnos

Animales nocturnos
Dir. Carlos Tuñón
Act. Jesús Torres, Pablo Gómez-Pando, Viveka Rytzner, Irene Serrano.



Sala pequeña del Fernán Gómez

Texto de Juan Mayorga













Un puñado de hipsters en busca de autor
No hay nada peor que creerse su propio personaje y el autor se mira en su artefacto embelesado con su propio ombligo. 

Para ello junta unos cuantos conceptos, la dialéctica hegeliana amo esclavo que tanto gustaba a Brecht travestida hoy en el "sin papeles". Las mujeres en segundo plano que esconden nadie sabe muy bien qué secretos, confesables del todo. El libro zen con espejo incluido para reflejarse uno mismo. El zoológico con sala de animales nocturnos. Sherezade, el zorro y el erizo... 

Y algunas bobadas más alicatadas hasta el techo, con una puesta en escena tremebunda estilo Lego pero en madera donde se abren ventanitas para cambiar de escena, tipo casita de muñecas sacada de la pesadilla adolescente de una señorita victoriana cursi. Por cierto, estrenada en la Abadía con mejor fortuna.

Por no hablar de la actuación, mal dirigida, con una gestualidad de colegio mayor y unas frases impronunciables de las que no puede responsabilizarse al elenco.

El final con mutis impostado y jugando al despiste con el respetable, algo que no parece importar a Mayorga, es el broche final de un teatro posmoderno que esconde su vacuidad con fuegos de artificio de baja intensidad.
alfonso

lunes, 2 de mayo de 2016

Las princesas del Pacífico

Las Princesas del Pacífico
Dir. José Troncoso
Act. Alicia Rodríguez y Belén Ponce de León



Teatro La Guindalera, 70 minutos, 2015















Del Callejón del Gato al crucero zarrapastroso
Podría parecer que La Zaranda se hubiera hecho a la mar. Teatro pobre, bufonesco, entre el esperpento y la farsa de los espejos truchos del Callejón del Gato madrileño, muy bien actuado por un par de actrices que me recordaban a un ex cuñada cordobesa, por el acento y los dichos y por las chaparronas de recibir en casa que le afeaban el look de ejecutiva de empresa del Opus.

Una tía y su sobrina de barrio castizo, ensimismadas en la televisión más abyecta, -aunque todas son iguales, es como decir que hubiera una silla eléctrica más humana que otra-, resultan agraciadas con un crucero y pasan de Tele5 a Nautalia, con el mismo nivel de colorido, furia y ruido. 

Al texto le falta un pelín de surrealismo patrio y algunas transiciones más fluidas entre cuadros, además de un final más en línea Picalagartos. La música tampoco entra demasiado bien. La actuación casi impecable y te ríes con ganas. Funciona.

A fuer de pedir, uno pediría murcianos en lugar de andaluces, barrio catalán en lugar de madrileño, más Buñuel y menos Valle, más Mediterráneo y menos Pacífico; en definitiva más Abba y menos Shigueru Umebayashi. Pero nadie es perfecto. Ni siquiera las bebidas de barco. Con su sombrillita...
alfonso

jueves, 14 de abril de 2016

Quijote. Femenino. Plural

Quijote Femenino Plural
Dir. Pedro Víllora
Act. Ainhoa Amestoy y Lidia Navarro

Texto de Ainhoa Amestoy


Sala pequeña de El Español
















La Mancha tan lejos del mar
No hay mejor celebración para un aniversario que decir la palabra. Y en esta ocasión lo hacen dos juglaresas de Lavapiés, -reivindican el barrio, lo que parece ser hoy un valor añadido-, para hilar un diálogo a dos sobre las mujeres del Quijote. 

Con tan pocos mimbres tejen un hermoso cesto, sencillo, trenzado en torno a una iluminación de Marta Graña realmente sobresaliente, unos muñecos que cumplen sin espantar como es destino fatal de todos los muñecos y una música que liga bien con el texto y las escenas.

Tardan en entrar, un poco precipitadas en la primera media hora, pero luego, tan magníficamente arropadas por la luz, por un vestuario efectivo y por una buena actuación -sincera como la confesión de un moribundo-, se hacen con el respetable.

Un pero, el texto que transita a brincos del acento manchego al solapadamente cervantino y al habla actual, esa que defiende el imbécil de Félix de Azúa en la Academia.

Habría que mezclar geografía con autor, el Bardo en Almagro, el Manco en Stratford, para ver moverse a sus esqueletos, seguro que de puro contento.

Mientras, las mujeres buscando libertad sin hombre, huyendo de Barataria y sus fastos, hacia Francia y el mar.
alfonso





domingo, 10 de abril de 2016

Cemetery of splendour

Cemetery of splendour
Dir. Apichatpong Weerathakul
Act. Jenjira Pongpas Widner, Banlop Lonmoi...



Tailandia, 2015, 122 minutos


El psicotráiler











Poltergeist Thai
El mismo director de nombre impronunciable vuelve a su mundo poblado de fantasmas, a su duermevela entre sueño y realidad, pasado y presente; a sus actores, sus cielos quemados y fotografía insulsa y al plano fijo, forjando un producto que produce una extraña fascinación casi hipnótica.

El ejército excava un campo para tender fibra óptica removiendo un antiguo cementerio y a sus etéreos habitantes, que producen una extraña narcolepsia en un grupo de soldados.

Más político que en la anterior Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas, muestra su rechazo ante la situación de su país en la que el ejército, -que nunca se ha enfrentado a otro invasor extranjero, sólo a la guerrilla comunista auspiciada por Vietnam y China-, lleva en perenne golpe de estado junto a su monarquía 50 años, desde que se convirtió en retaguardia del ejército americano del sudeste asiático.

Al margen de bromas, juegos, dobles sentidos y otras gracias que sólo entiende el director y su camarilla, Tai por supuesto, exhibe una mirada irreductible, limpia, y universal. Como dijo un mexicano, discípulo como todos de Rulfo y deudor de Comala, "En una realidad más estricta todos seríamos fantasmas". Los que nos habitan.
alfonso

viernes, 8 de abril de 2016

La invitación

La invitación
Dir. Karyn Kusama
Act. Logan Marshall-Green, Tammy Blanchard, Michelle Krusiec...



EE.UU 2015, 100 minutos















Sectas químicas
Habría que empezar parafraseando a Oscar Wilde, "Señor, líbrame de las sectas químicas que de las espirituales ya me encargo yo". Aquí aparecen mezcladas, empezando por las que sostienen que todas las emociones y los conflictos no son más que procesos químicos que se solucionan mediante píldoras. Se llaman Pfizer, Roche, Novartis... su negocio mueve más dinero que el tráfico de armas y sus acólitos se cuentan por cientos de millones, casi todos en Occidente.

Luego están las otras, de carácter más místico y espiritual, para mentes quebradas por el dolor y el duelo que son particularmente frágiles y accesibles. Sus actividades suelen basarse en el sexo y se quedan con el dinero de sus fieles. Son más o menos exóticas, inmatriculan sus bienes inmuebles, suelen practicar la pedofilia y tienen siempre un líder supremo, vestido de payaso, y una corte purpurada.

La película mezcla ambas con tino, tiene más tonterías que un mueble bar y más trucos que una declaración de Hacienda redactada en Panamá. Se pasa de violencia en la última parte. Íntegramente rodada en interiores, le salva un buen final. Sin spoiler.

Pero si te invitan a una casa toda enrejada, quitan la llave de la puerta y no hay fijo ni cobertura... más vale buscarse una excusa para salir pitando. Aunque sea que Podemos te ha propuesto un pacto, por muy estúpido que suene.
alfonso
  

sábado, 2 de abril de 2016

Brooklyn

Brooklyn
Dir. John Crowley
Act. Saoirse Ronan, Emory Cohen, Dominall Gleeson...


Irlanda, UK, Canadá, 2015, 92 minutos

















Estrictamente LGTB...QWERTY
Una de esas películas a la que entras rebotado de otra sala donde no había entradas. Un error no por repetido, menos inevitable. 

Bueno, -pensé-, se trata de una película sobre Irlanda, ya se sabe, peleas, Guinnes, whiskey (sic), rebeldes, pelirrojas de bandera, curas pederastas... En fin, los tópicos acostumbrados. Y volver a escuchar y disfrutar del acentazo con el que aprendí inglés.

Pues sólo el acento de piedra. El resto un melodrama, con más (cara)melo que drama sobre la emigración a América, las bodas, los pueblos pequeños y sus ruindades, aquí Enniscorthy, y una fotografía tratada digitalmente como hacen con las que se colorean para que precisamente los colores quieran salirse de la pantalla, ahora que parece ponerse de moda el lacrimoso estilo años 50, Douglas Sirk forever.

Bien Saoirse Ronan, con un maravilloso nombre gaélico que significa Libertad y de complicada pronunciación,  que me gustó mucho en Hanna, siendo una niña, y luego en Gran Hotel Budapest. Triunfará si la dejan.

Por primera vez en muchos años salí del cine antes de que acabaran los créditos, cuando todavía no se habían encendido las luces. Debía ser el único y avergonzado miembro que no entraba en ninguno de los géneros listados en mi título o cintillo.
alfonso

viernes, 25 de marzo de 2016

Juventud

El arte de la pedrada
Dir. Paolo Sorrentino
Act. Michael Caine, Harvey Keitel, Raquel Weisz....


Italia, Francia, Suiza, Reino Unido, 2015, 124 minutos

















El arte de la pedrada
Dícese de aquello que es pedestre y trata sobre todo de impactar por sí mismo y en pequeñas píldoras. Y de paso epatar. Suelen practicarlo los fatuos y engreídos, esos que en los museos no paran de hacerse selfies con el palito. Fellini era uno de esos cretinos y tiene en Sorrentino a un becario aventajado. No digo que sean malos cineastas, ojo, pero no fui a ver La Belleza, porque no aguanto al muñidor de Ocho y medio y menos a sus acólitos, italianos pagados de sí mismos y alicatados hasta el techo.

Aquí perpetra una película enladrillada con la pasta y el prestigio que le dio el Oscar y claro, con más recursos, más tonterías. Eso sí, se ha permitido un elenco de puritito lujo incluso con un cameo de Jane Fonda haciendo de Jane Fonda que en paz descansa.

Hay algunas píldoras, -el director seguro que las llama escenas-, que son directamente delictivas, que chirrían como Maradona -que aparece en la película como personaje- dirigiendo el Adagio de Mahler. 

Se salva Michael Caine, los Alpes, el hotel donde Thomas Mann escribió La montaña mágica y algo de la banda sonora.

Debilidades de una tarde de Viernes Santo. Peor que una procesión Podemita en que sacaran en paso a la Abu Carmena.
alfonso

miércoles, 23 de marzo de 2016

Nuestra hermana pequeña

La sangre es más espesa que el sake
Dir. Kore Eda Hirozaku
Act. Haruka Asaye, Masami Nagasawa, Kaho, Suzu Hirose...


Japón, 2015, 128 minutos


El tráiler













La sangre es más espesa que el sake
Vuelve Kore Eda a su universo familiar, a Ozu, es cierto, aunque ya sea tópico nombrarlo en la obra de este director que corre el serio peligro de superar a su maestro en cuerpo y alma. Vuelve a la familia y a los jóvenes armado de su plano favorito, el medio con la cámara muy baja como el maestro.

Tres hermanas a quien su padre abandonó de jóvenes por otra mujer acuden a su funeral y allí conocen a su hermanastra, hija de su nueva relación. Tras el funeral, -maravillosos funerales sintoístas por los que el director confiesa su devoción-, proponen a la joven que se vaya a vivir con ellas, abandonadas también por su madre, vencida por la vergüenza y la humillación.

Allí se abre esa familia que algunos podrían tildar de disfuncional en términos japoneses, en las que cada una muestra su carácter, su sagrada burbuja de intimidad que va cediendo lentamente, su aislamiento físico, -los japoneses no se tocan-, mientras los cerezos en flor, la comida, el mar de Kamamura y los fuegos artificiales van haciendo su trabajo en pos de la aceptación de nuestra historia y el reconocimiento del otro, es decir, del equilibrio. Eso sí contado con la exquisita sensibilidad oriental del autor de Nadie sabe,  Kiseki-milagroStill walking y De tal padre, tal hijo

O'Neill lo dijo de otra manera en El largo viaje del día hacia la noche: "Siempre nos hemos querido y nos querremos. Más vale que recordemos eso y no tratemos de remediar las cosas que no tienen remedio, las cosas que nos ha hecho la vida y que no podemos explicar ni disculpar."
Imprescindible.
alfonso

Post Scriptum. He entendido catorce palabras del original. Contadas. Mi curso de japonés, ¡funciona!

miércoles, 16 de marzo de 2016

Janis

La abuelita de Amy Winehouse
Dirección y montaje: Amy Berg

EE.UU,  2015, 105 minutos



















La edad de la inocencia
Al principio fue el verbo. Y se hizo Janis, Joplin para más señas. Aquí no la tenemos por lo que significa el título original Little Girl Blue, con el doble sentido de "blue" como estilo musical y como sentimiento o forma de ver la vida, sino como la primera rockera, a la que vimos en Monterrey Pop, yo concretamente en el Cine Peñalver, con 17 años, melena incipiente y los ojos desmesuradamente abiertos.

La edad de la inocencia
Quizá la película no sea extraordinaria, pero es extremadamente sincera y honesta. A ello contribuye no poco que la mayoría de los tipos que salen sigan siendo estrafalarios, vistan ropas de flores y sombreros raros, lleven los aditamentos capilares que el tiempo les permite, y miren directamente a los ojos de la cámara... 50 años después.


Y nos llegan los ecos de la contracultura, del flower power, del sonido San Francisco, de Woodstock y de todo tipo de sustancias psicotrópicas como desde el fondo de una caverna a la que hubiéramos dado la espalda.

Janis lo dio todo porque no podía bajar del escenario nunca y se sentía sola. Compuso un excelente cadáver a los 27 años. Todavía hoy se te pone la piel de gallina con Me and Bobby McGee, o Summertime o Piece of my heart

La abuela de otra Amy con la que compartió voz, (des) amores y destino.
alfonso

domingo, 6 de marzo de 2016

El amor es más fuerte que las bombas

Más alto pero no más fuerte
Dir. Joaquim Trier
Guión: Joaquim Trier & Eskil Vogt
Act. Gabriel Byrne, Isabelle Huppert, Jesse Eisemberg...


Noruega 2015, 105 minutos















Hace más ruido que las bombas
Los distribuidores vuelven a jugar a literatos y se inventan el título, que queda más grandilocuente y se supone que vende más. Aunque el amor pueda hacer más ruido, pero nunca ser más fuerte. Joaquim Trier se ha apuntado a las historias melancólicas, de amaneceres tardíos, cuando se abre una cabeza embotada por el alcohol y las drogas. Ya lo hizo en Oslo 31 de agosto, y su guionista de cabecera en Blind.

Se ha pasado al inglés y ha cambiado el escenario, Nueva York por Oslo, pero la ciudad de los rascacielos no aparece en el guión, solo los productores entre bambalinas. Sí lo hacen los dos enormes protagonistas con una presencia física imponente, Gabriel Byrne y Isabelle Huppert, para contar una historia un poco mentirosa, que va creciendo según adquiere peso específico.

Algunos venden sentimientos como otros caramelos y de su educación sentimental Dogma y de un estilo un tanto deudor del vintage escandinavo acaban saliendo películas como esta, algo edulcoradas, un poco mentirosillas, melancólicas e impostadas en su nostalgia de no se sabe qué tiempo mejor o deudoras de qué realidad, si la de las bombas del Tercer Mundo, o de las familias abiertas, tristonas, un pelín extrañamente autocompasivas y compungidas.
alfonso

viernes, 26 de febrero de 2016

Ave César

Un inteligente divertimento
Dir. Joel & Ethan Coen
Act. Josh Brolin, Georges Clooney, Ralph Fiennes, Scarlet Johansson...






EE.UU, 2016, 106 minutos












Un inteligente divertimento
Mucho mejor que O brother, El gran salto o Crueldad intolerable, al mismo nivel que Quemar después de leer, Barton Fink, El hombre que nunca estuvo allí, y desde luego sin comparación con El Gran Leboswski, Fargo, Sangre Fácil o Valor de ley, esta película en concreto se mueve con soltura en los parámetros de la filmografía de los Coen. 

Entre lo fallido, lo alimenticio como decía Buñuel, y lo magistral, en la tierra media, es un inteligente divertimento en torno al cine y la época de los grandes estudios, la llegada de la televisión, las estrellas y la Caza de Brujas. Aunque uno nunca haya disfrutado las películas de Gene Kelly, ni por supuesto Esther Williams, ni las denominadas comedias de teléfono blanco, -aunque sí de los western en cinemascope-, se pasa un buen rato admirando la puesta en escena, el sentido del humor y el guión de los hermanos más famosos del cine después de los Marx.

Nunca me ha parecido que Clooney hiciera bien comedia, es previsible y está siempre un punto pasado, así como creo que Josh Brolin hace mejor los papeles dramáticos que los ligeros. Pero como contrapunto destacan Ralph Fiennes, Frances McDormand o Tilda Swinton.

El personaje de Marcuse como líder de los guionistas comunistas es impagable, como la escena de los curas de las cuatro religiones opinando sobre el guión, puro hermanos Coen en su máximo esplendor. Que duren alegrándonos las tardes, aun con esta brillante pichorradica.
alfonso

domingo, 21 de febrero de 2016

El botón de nácar

Cadáveres marinos
Dir y guión: Patricio Guzmán

Chile, 2015, 82 minutos

Cineteca El Matadero, Madrid

















Cadáveres marinos
Intenta retomar el hilo de la espléndida Nostalgia de la luz, Cadáveres celestes, abriendo con varios planos del cosmos y las poderosas imágenes de los telescopios girando mudos en pleno desierto de Atacama, pero esta segunda parte es fallida en el texto, el hilo narrativo y sobre todo el tono.

Patricio Guzmán intenta trazar una analogía entre los Patagones aniquilados por el colonialismo y los desaparecidos por la dictadura chilena; entre el puñado de botones con los que Fitzroy, al mando del Beagle, compró a Jimmy Button para civilizarle en Inglaterra y luego, ya mestizado, devolverle a su tierra, y los botones que se han encontrado en los cadáveres que el Pacífico ha devuelto después de que los militares los arrojaran, tras torturarlos, al océano.

Trufada de milenarismo, -¡qué felices eran los Patagones en su edad de piedra!- de pura demagogia, de falseamiento y ocultación de ciertos aspectos de la realidad, la metáfora no funciona en clave política, aunque bien podría haberlo hecho en clave poética. Tampoco acierta con los personajes escogidos y alarga hasta los 90 minutos de rigor un documental que podría haberse quedado perfectamente en los 60.

Como el propio autor reconoce, Allende.·. vive en su código genético, como nos pasa a tantos, aunque en su momento nos burláramos de la vía pacífica al socialismo.

Algunos envejecemos con corazón, otros se convierten en maduristas-populistas.
alfonso